Conozca la iniciativa con la que se busca contribuir a la preservación de las ceibas barrigonas en las agrestes tierras del Cañón del Chicamocha.

¿Es amante del café? Si la respuesta es positiva, imagine por un instante que, por comprar este producto, usted está ayudando a que una ceiba barrigona en Santander reciba cuidado por cerca de un año. ¿Qué opina?
La Fundación Federico, que rinde homenaje a la memoria de un joven defensor del ambiente y la reforestación, estableció, desde hace un año, un proyecto vital para preservar la ceiba barrigona, especie endémica de Santander y declarada en peligro de extinción. Lea también: Comunidad en Bucaramanga limpió y quitó los mensajes de la ‘gorda’ de Botero
Según la directora de la Fundación Federico, María Lucía Restrepo, “las personas pueden apoyar a la Fundación comprando una bolsa de café y, con esto, ayudan a la siembra y conservación de las ceibas”.

Restrepo dijo: “Les compramos cosechas a productores de café en Aratoca, Socorro y San Gil, y con ello elaboramos el producto Siembra del Cañón. Por cada bolsa vendida se mantiene una ceiba barrigona por un año en el Cañón del Chicamocha”.
La directora de la Fundación explicó que “el café que vendemos es un Blend Santander, una mezcla de tres variedades del grano producido en el departamento. El nombre hace referencia directa a lo que hacemos con los recursos recolectados”. Le puede interesar: Niños, víctimas de desplazamiento, cumplieron el sueño de ver al Atlético Bucaramanga
Cada mes, la Fundación Federico se encarga de darle destinación a los dineros de las ventas. La comercialización del producto se hace directamente a través de las redes sociales de la mencionada institución o en 10 puntos de venta presenciales.
¿Cómo se adelanta la siembra de ceibas?

María Lucía Restrepo y su equipo se encargan de recolectar las semillas, sembrarlas, criarlas en un vivero y trasplantarlas en distintos sitios. Esta fundación ha logrado sembrar más de 100.000 árboles, entre ellos más de 6.000 ceibas barrigonas en varias veredas colindantes al Cañón del Chicamocha, y por eso quieren expandir esta idea, iniciada en vida por Federico Restrepo.
Restrepo dijo: “Aunque hay meses complejos por la sequía, somos precavidos y adelantamos reserva de líquido. Le damos prioridad a las ceibas ‘bebé’ para que se adapten a la tierra. Estamos felices porque, por primera vez, las ceibas que sembramos produjeron sus propias semillas”. Vea además: Héroes de la salud llegarán al sector rural de Bucaramanga
La mujer resaltó: “Si mi hermano viviera, estaría contento, poniendo manos a la obra, sembrando con nosotros, entusiasmado y liderando este proyecto que da vida”.


















