Bucaramanga
Sábado 02 de agosto de 2025 - 08:29 PM

Un llamado a preservar el Cementerio Particular de Bucaramanga

Tras un conversatorio, celebrado en la Casa del Libro Total, se hizo hincapié en la importancia de rescatar este lugar.

El Cementerio Particular se encuentra sobre la calle 45, entre las carrera 13 y 14. (Archivo / Franz Rey / VANGUARDIA)
El Cementerio Particular se encuentra sobre la calle 45, entre las carrera 13 y 14. (Archivo / Franz Rey / VANGUARDIA)

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Bajo el lema ‘Muertos de los unos y de los otros’, el Cementerio Particular fue construido en 1888. Allí reposan los restos de grandes personalidades del ayer de Bucaramanga. Sin lugar a dudas, según sostienen los historiadores, se trata de un tesoro silente.

Lamentablemente este icónico lugar está en ruinas. No lo decimos nosotros, lo afirman los vecinos del lugar, quienes afirman que “el abandono está pasando de castaño a oscuro”.

Antiguo cementerio. (Archivo/Foto suministrada / VANGUARDIA)
Antiguo cementerio. (Archivo/Foto suministrada / VANGUARDIA)

Desde el tradicional establecimiento La Última Lágrima, situado al frente, en la calle 45, entre carreras 13 y 14, lo describen como un “rastrojo” que incluso “sirve para que se esconda la delincuencia”.

Lea además: ‘Desenterrando’ la historia de Bucaramanga

La administración pública, por su parte, no ha realizado avances significativos en la gestión patrimonial del lugar.

Más sobre su historia

Tumba histórica de Paul Elze Noduret. (Foto suministrada / VANGUARDIA)
Tumba histórica de Paul Elze Noduret. (Foto suministrada / VANGUARDIA)

De acuerdo con Diego Sáenz, del Círculo de Amigos de Bucaramanga, este espacio es un testamento tangible de la diversidad y el espíritu emprendedor que forjaron nuestra identidad.

Su origen se remonta a una época en que las restricciones religiosas impedían la sepultura digna a quienes no profesaban la fe Católica, a quienes se casaban por lo civil, o a los suicidas y masones. Familias extranjeras y pioneros locales unieron esfuerzos para crear un lugar donde la libertad de creencias y el respeto tuvieran cabida.

Este cementerio encapsula un capítulo vital de nuestra historia urbana. Nos recuerda cómo personajes audaces, como Emilio Garnica (1875-1939), prominente industrial tabacalero y del entretenimiento, y masón, contribuyeron a que Bucaramanga se destacara en el mapa nacional.

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Conversatorio en la Casa del Libro Total. En el registro gráfico aparecen: José David Dávila, Jairo Garnica Mérida e Iván León Castillo.
Conversatorio en la Casa del Libro Total. En el registro gráfico aparecen: José David Dávila, Jairo Garnica Mérida e Iván León Castillo.

Todos estos detalles se dieron a conocer el pasado lunes, tras un conversatorio sobre el Mausoleo Garnica y el propio Cementerio Particular, en una interesante velada en la Casa del Libro Total.

Para muchos, entre ellos Jairo Garnica, el abandono y la desidia se ciernen sobre este invaluable patrimonio.

Vecinos del sector lamentan que “le falta mantenimiento y da mala imagen a nuestra ciudad”.

Conscientes de esta urgencia, el proyecto “Desenterrando nuestra identidad: El Mausoleo Garnica en el Cementerio Particular de Bucaramanga”, del grupo “Garnica Patrimonios Olvidados”, ha dedicado un esfuerzo considerable a investigar y visibilizar este tesoro oculto.

“Hacemos un llamado a las autoridades municipales, a los propietarios actuales y a la ciudadanía en general: es momento de actuar”, se dijo en el citado conversatorio.

“Nuestro Cementerio Particular puede y debe ser un espacio abierto al público, visitable y respetuoso”, se dijo al unísono.

La declaratoria del Cementerio Particular como Bien de Interés Cultural debe ser el primer paso para esta iniciativa.

“Es nuestra responsabilidad colectiva salvar y dignificar este fragmento de nuestra historia, para que las futuras generaciones puedan aprender de ella y sentirse orgullosas de su legado”, concluyó Garnica.

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