Este pulmón verde se encuentra en abandono. Denuncian los vecinos del sector.

La falta de poda y de mantenimiento en el Parque La Flora, situado entre los barrios Terrazas y La Floresta, ya pasó la cuenta de cobro. Varios accidentes se han registrado en los últimos meses por la caída de ramas en mal estado.

El caso más grave ocurrió hace pocos días, cuando un joven que transitaba por el sector resultó herido tras el desprendimiento de la rama de un árbol. Aunque por fortuna ya se encuentra recuperado, este hecho encendió las alarmas entre la comunidad sobre el deterioro del lugar.

Los vecinos de los citados barrios se quejaron ante las entidades responsables de su conservación, sin que hasta ahora se les haya dado una respuesta efectiva.

Aseguran que la situación no puede seguir siendo ignorada esta denuncia, pues el riesgo para quienes recorren a diario los senderos del parque es cada vez mayor.
La vegetación envejecida, el suelo seco y los troncos en estado de descomposición son evidencia clara de la falta de manejo técnico y de seguimiento a la biodiversidad del lugar.
Algo del ayer

El Parque La Flora, inaugurado hace 24 años y con una extensión de 11 hectáreas, fue concebido como un espacio de encuentro ciudadano y un pulmón verde en medio de la ciudad. Hoy, en contraste, se encuentra sumido en el abandono.
Los residentes en Terrazas y La Floresta denuncian que lo que antes era motivo de orgullo, hoy se ha convertido en un foco de inseguridad y de riesgo ambiental.
“Es preocupante el estado de los árboles del parque. Son muchas las especies en mal estado y en obsolescencia, que desde hace tiempo no reciben ningún cuidado por parte de las autoridades”, afirmó Fernando Castillo Guerrero, residente del sector. Él mismo aportó fotografías que muestran las condiciones deplorables de la vegetación.
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Castillo Guerrero también lamentó la pérdida de vitalidad del lugar: “Es aún más desafortunado ver la resequedad del suelo, la cantidad de hojarasca y de material de troncos podridos y enfermos que afean este sitio, que en otras épocas fue símbolo de Terrazas y La Floresta, un lugar de esparcimiento y desintoxicación para quienes gustan del ejercicio”.

La voz de alerta no es aislada. El grupo de Amigos, Vecinos y Residentes del barrio La Floresta se ha pronunciado en varias ocasiones sobre el problema. Ellos sostienen que, desde que la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, cedió la administración del parque al Municipio, nada se ha hecho: “Ya han pasado tres gobiernos municipales sin que se realice una intervención integral”, reclamó.
Mientras tanto, el deterioro avanza y las familias temen que los accidentes se repitan. Los habitantes piden una acción urgente de las autoridades ambientales y municipales para rescatar al Parque La Flora del abandono, recuperar su vocación de espacio público y devolverle a Bucaramanga uno de sus escenarios naturales más valiosos.

















