Bucaramanga
Lunes 29 de septiembre de 2025 - 07:19 PM

Retornos urbanos: maleza, escombros e inseguridad

Para los conductores y residentes cercanos, los retornos urbanos de Bucaramanga son símbolos visibles del abandono institucional que amenaza la tranquilidad y el bienestar de quienes a diario los utilizan.

Alcantarilla sin tapa, en el retorno de la prolongación de la calle 45. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Alcantarilla sin tapa, en el retorno de la prolongación de la calle 45. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Compartir

Los retornos viales en Bucaramanga, que deberían ser espacios seguros y funcionales para la movilidad, hoy son ‘retratos’ del abandono. Vanguardia recorrió ayer cuatro de ellos y el panorama que encontró fue desolador: vías devoradas por la maleza, basura amontonada, ausencia de alumbrado público y, en varios puntos, la presencia de habitantes en situación de calle que los dejan ver como sus ‘dormitorios improvisados’.

Uno de los casos más críticos está en el retorno conocido como la zona de la Virgen (antes la ‘Curva del Diablo’), en el norte de la ciudad. Allí, entre la oscuridad de la noche y la falta de vigilancia, los vecinos denuncian que se han vuelto comunes los atracos y el consumo de estupefacientes.

“Es un lugar que debería dar tranquilidad, pero hoy lo que genera es miedo. Da pena cómo lo dejaron acabar”, señaló Marta González, vecina del sector de Villa Mercedes, quien transita a diario por esa zona.

Le puede interesar: La Quebradaseca, un ‘atajo’ que se volvió una avenida y ‘casi se hunde en el intento’

Otro punto preocupante es el retorno de acceso a la urbanización Colseguros Norte. La maleza invade la calzada, los andenes se han vuelto intransitables y la falta de luz representa un riesgo evidente.

“En lugar de un paso seguro, es un espacio que parece olvidado por completo. Los residentes hemos hecho llamados, pero nadie responde”, afirmó Ricardo Torres Gómez, quien vive en un apartamento de esa comuna.

Quote start

El abandono de los retornos viales urbanos es una muestra evidente de negligencia institucional. La ciudad necesita espacios seguros, iluminados y limpios, no corredores convertidos en símbolos de la desidia.

Quote end
Denuncias de los conductores.

La prolongación de la calle 45, que conecta con varios sectores estratégicos, tampoco se salva de la crítica. Sus retornos viales lucen deteriorados, con montones de escombros y bolsas de basura que dan un aspecto de abandono total.

Publicidad

“Es increíble que estos lugares, que deberían ser puntos de movilidad clave, sean hoy focos de inseguridad y basureros a cielo abierto”, comentó Luz Andrea Pinto, vecina de la Comuna 5.

Además del deterioro físico, estos puntos se han convertido en improvisados refugios para habitantes en situación de calle, lo que incrementa el estigma y la percepción de inseguridad entre quienes deben transitarlos. Si bien la problemática social merece atención integral, la falta de acción de las autoridades en el mantenimiento de estos trayectos solo agrava la situación.

La Administración Municipal, la Secretaría de Infraestructura, la Policía y el Área Metropolitana deben asumir responsabilidades. No se trata únicamente de estética urbana, sino de la seguridad y la dignidad de quienes usan diariamente estos retornos.

Radiografía vial

Lamentable estado de este retorno urbano,  al norte de Bucaramanga. (Foto: Jaime Moreno / VANGUARDIA)
Lamentable estado de este retorno urbano, al norte de Bucaramanga. (Foto: Jaime Moreno / VANGUARDIA)

La ‘Curva del Diablo’: Este retorno, situado al norte de la ciudad, se encuentra ‘abandonado a su suerte’ y hoy es un punto crítico. Allí, donde antes debían primar la seguridad y la funcionalidad vial, imperan la oscuridad, la maleza y la ausencia de vigilancia. Vecinos y transeúntes denuncian que la zona, rebautizada como “La Virgen” pero aún recordada por su antiguo nombre, se ha transformado en un espacio inseguro, escenario frecuente de atracos y consumo de estupefacientes, especialmente en horas nocturnas. La falta de alumbrado público y el poco mantenimiento no solo agravan la percepción de inseguridad, sino que también dificultan la movilidad y expone a quienes pasan por el lugar a riesgos.

Entrada a la urbanización Colseguros. (Foto: Jaime Moreno / VANGUARDIA)
Entrada a la urbanización Colseguros. (Foto: Jaime Moreno / VANGUARDIA)

En Colseguros: Este retorno urbano es también sinónimo de peligro para quienes lo transitan, no solo por la evidente falta de mantenimiento -con señales viales deficientes, calzada y andenes deteriorados y ausencia de alumbrado público- sino porque se ha transformado en una zona de inseguridad y alta accidentalidad. La oscuridad facilita atracos y otros delitos, mientras que el estado de la vía incrementa el riesgo de choques y caídas tanto para conductores como para peatones. Este punto, que debería ser un paso seguro y funcional, representa un foco de riesgo permanente por el abandono de las autoridades. En consecuencia, los vecinos del sector aseguran que allí impera el caos.

Lamentable estado de los retornos viales de Bucaramanga. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Lamentable estado de los retornos viales de Bucaramanga. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

En la calle 45: En el primer retorno vial de la prolongación de la calle 45 se imponen el desaseo, la maleza y la inseguridad, convirtiéndolo en otro punto neurálgico para la movilidad y la tranquilidad ciudadana. La acumulación de basura y escombros, sumada al crecimiento descontrolado de vegetación en las zonas adyacentes, le da al lugar un aspecto de abandono que favorece la presencia de delincuencia y genera temor entre conductores y peatones. Como si fuera poco, en inmediaciones de estos predios se están formando cambuches, lo que pone en riesgo la escarpa que bordea este paso vial de la Comuna 5. Los vecinos del sector solicitan acciones oficiales concretas al respecto.

Retorno de la prolongación de la calle 45. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Retorno de la prolongación de la calle 45. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Segundo retorno vial de la 45: Nadie se atreve a utilizar el segundo retorno vial de la prolongación de la calle 45 debido a la fuerte sensación de inseguridad que allí se respira. La falta de iluminación, el evidente deterioro del espacio y la presencia de personas desconocidas en actitud sospechosa han convertido este punto, que debería ser un paso seguro, en un lugar temido por conductores y peatones. El problema se agudiza durante las noches; incluso el tramo ha sido utilizado para arrojar perros y gatos muertos, empeorando el panorama. Lo que en teoría es una solución para la movilidad terminó transformándose en un foco de riesgo y miedo que ahuyenta a quienes necesitan transitar por la zona.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad