¿Busca un proyecto de vivienda a buen precio, con un diseño bonito, en una zona central y cerca de colegios y una vía principal en Bucaramanga? Esto le puede interesar.
El déficit de vivienda en Colombia es de unas 5 millones de personas, de las cuales aproximadamente 1 millón requieren o buscan vivienda nueva. No obstante, el acceso a esta no es fácil para gran parte de los colombianos, especialmente los que ganan menos de dos salarios mínimos, por la falta de subsidios, el costo de la tierra o los escasos proyectos cerca de sus sitios de trabajo.
En ese contexto, nació el programa ‘Casa para Mí’ de Argos, que promueve proyectos de vivienda social, a través de soluciones habitacionales innovadoras y sostenibles, pero que además sean accesibles para la población.
‘Casa para Mí’ llegó a Bucaramanga con el proyecto ‘Casa Provenza’, en alianza con la constructora Sumas, una iniciativa de vivienda a buen precio, ubicada cerca del colegio Inem, de una vía principal como la calle 105 y con un diseño innovador.
Este 23 de octubre se inauguró la sala de ventas de ‘Casa Provenza’. Además, tenga en cuenta que este fin de semana (25 y 26 de octubre) se realizará en Neomundo la Feria Inmobiliaria de Vanguardia, donde podrá conocer toda la oferta de vivienda que hay en el área metropolitana de Bucaramanga.
Vanguardia dialogó con Elizabeth Londoño, directora del programa ‘Casa para Mí’ de Argos, quien nos contó los alcances que ha tenido esta estrategia para facilitar el acceso de vivienda a esas familias que antes no podían adquirir una que cumpliera sus necesidades.

¿En qué consiste el programa de vivienda ‘Casa para Mí’ de Argos?
Elizabeth, para empezar, cuéntanos: ¿en qué consiste Casa para Mí y qué la diferencia de otras iniciativas de vivienda?
Este proyecto tiene un objetivo clarísimo, muy alineado con el propósito superior de Cementos Argos, y es construir sueños de vivienda. Y específicamente busca enfrentar el déficit cuantitativo de vivienda, no solo en Colombia, sino en otros países donde Argos opera.
Nosotros buscamos llegar donde otros no estaban llegando, llegar con la vivienda social donde hay necesidad y otros actores, como los grandes constructores, no están llegando. Y encontramos dos nichos especiales, uno, la ruralidad dispersa, y otro, la redensificación urbana. Es decir, no construir proyectos en la periferia de las grandes ciudades, sino en el corazón de la ciudad, donde tienen toda la infraestructura a la mano y su red de apoyo.
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Uno de los proyectos interesantes que tienen es en la Alta Guajira donde beneficiaron a la comunidad Wayúu.
Ese es un ejemplo muy bonito de vivienda rural en una zona del país. Es una zona muy olvidada en la mitad del desierto, con una comunidad que ha sido muy vulnerable. Ahora, nosotros no trabajamos solos. Ahí fue una gran alianza público-privada, donde trabajamos con el Ministerio de Vivienda y a su vez con tres grandes empresas privadas. Nos unimos y desarrollamos un proyecto que fuera posible, donde el gran protagonista de este proyecto fue la comunidad.
Fue un proyecto muy lindo porque nos demoramos un año y medio en construcción conjunta con la comunidad. El equipo de arquitectos, técnicos y profesionales casi que vivió allá en territorio, para entender cómo habitaban, que las familias no dormían en camas sino en chinchorros, que la materialidad de ellos va a estar lejos incluso del concreto. Y esto es clave. Nosotros no buscamos vender más cemento y concreto, sino construir unas viviendas que se ajusten a los retos y a la cultura donde estamos llegando.
Claro, en muchos casos lo que se viene haciendo es imponer un modelo de vivienda prediseñado y genérico...
Sí. Y para eso hacemos un análisis, un diagnóstico de la población para poder ejecutar los proyectos. Nosotros estamos convencidos que no hay soluciones universales, ni en materialidad ni en diseño. No es lo mismo construir en la mitad del desierto que en el corazón de la ciudad.
Proyecto de vivienda a buen precio e innovador en Bucaramanga
Y aquí en el caso de Bucaramanga entiendo que se está promoviendo un proyecto. ¿Qué nos puedes comentar de esta iniciativa?
Sí, tenemos un proyecto que estamos desarrollando aquí en Bucaramanga con un aliado que se llama SUMAS y que el gerente es Federico Gómez. Esto es clave, porque nosotros no construimos, sino que nos aliamos con locales para hacer el desarrollo completo del proyecto.
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En este caso se llama Casa Provenza, que está en el corazón de un barrio muy tradicional aquí en Bucaramanga. En los proyectos de redensificación urbana buscamos generar iniciativas de bajo costo administrativo, que queden cerca de las redes de apoyo de la comunidad y de toda la infraestructura.

Eso te quería preguntar, porque en muchas partes la tendencia es que los proyectos de vivienda a un precio accesible se van a la periferia, lejos de eso que tú mencionas, las redes de apoyo o del corazón de las ciudades.
Sí. Y esto sale de una investigación muy profunda, porque nosotros entrevistamos a muchas familias en zonas urbanas y el dolor, uno de los grandes dolores, es precisamente eso. Ellos decían, ‘es que yo quiero vivir acá en mi barrio, yo quiero vivir al lado de mi prima Paulina, de la que cuida a los niños, al lado de la tienda de Don Héctor que me fía’.
‘Quiero vivir en este barrio porque en la esquina cojo un bus que me lleva en 10 minutos al trabajo, tengo mi iglesia, tengo el centro médico, tengo toda la infraestructura a la mano, sobre todo la red de apoyo’.
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Pero cuando buscan vivienda social, donde son familias con bajos ingresos que no son capaces de pagar una vivienda si no es con subsidios, pues en el corazón de la ciudad el suelo se valoriza mucho más y puede costar tres o cuatro veces más que en la periferia.
Entonces, no somos capaces de desarrollar proyectos ahí, en el corazón de las ciudades. Y lo que nosotros buscamos es habilitar proyectos en el corazón de las ciudades y que las familias efectivamente se puedan quedar allí, en los barrios donde tienen sus redes de apoyo.

Argos ayuda a constructoras y compradores de vivienda a lograr el cierre financiero
Algo clave, según entiendo, ustedes también hacen un acompañamiento, no solo con los posibles beneficiarios, sino también con la constructora o los proveedores, para poder garantizar el cierre financiero de los proyectos.
Es lo que hacemos en el modelo urbano, porque tenemos otra línea de negocio en lo rural. En lo urbano nosotros lo que buscamos es habilitar ese suelo y ese proyecto con un aporte en la estructuración. Aclaro que nosotros no somos una fundación, no hacemos donación. Esto es un negocio social.
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Nosotros entramos como socios del proyecto. Los constructores que están interesados en estos proyectos normalmente son más medianos y pequeños. Y muchas veces, para la estructuración, no son capaces de asumir ese riesgo de la financiación.
Entonces nosotros lo que hacemos es entrar, hacer la factibilidad y la evaluación. Y en caso de que nos dé cierre, entramos con ese capital y estructuración, para lograr que el proyecto salga adelante. A su vez, traemos economía de escala.
Háblanos de eso, de la industrialización de los procesos, del uso de nuevas tecnologías para abaratar los costos de la construcción. Porque algo interesante es que todos los proyectos son bonitos, promueven la construcción sostenible.
Para nosotros, la innovación no solo está en el sistema constructivo. La innovación es la forma en la que estamos llegando a un lugar. Innovación es pensar en la densidad. Por ejemplo, una torre de 25 pisos no se ajusta a las necesidades de estas familias, quienes en muchos casos nunca han usado un ascensor o han pagado una administración. Innovación también es pensar en el concepto arquitectónico, en el nivel de calidad que vamos a entregar en los apartamentos.
La innovación es parte del ADN de Casa para Mí, pero en un sentido transversal. Tenemos sistemas constructivos y creemos que aquí la industrialización es clave para habilitar estos proyectos. Hay dos costos que son muy importantes en los proyectos, especialmente en vivienda social, donde yo no puedo contar con cuotas iniciales altas, porque no son capaces de pagarlas.
Entonces, hay un costo que empieza a ser muy pesado en los proyectos de vivienda social, que es el costo costo financiero. Y el otro es el costo administrativo. ¿Por qué? Porque como son proyectos de menor escala, pues yo tengo que pagar el mismo director, el mismo residente, el mismo almacenista que uso para 20 torres que para cinco.
¿Dónde ejecuta proyectos el programa ‘Casa para Mí’ de Argos?
Ya nos has mencionado el caso de Casa Provenza y el de La Guajira. ¿Qué otros proyectos se están adelantando o se han adelantados en el marco del programa?
Lo que más hemos hecho es vivienda rural, vivienda rural dispersa. No sé si sabes, pero el déficit habitacional en Colombia está concentrado el 60% en las zonas rurales. Ahí aprendimos que teníamos que trabajar con la informalidad. Es una realidad, pues las familias en la ruralidad no tienen ingresos formales, lo que hacen es sembrar y vender los domingos en la plaza. Y ahí tenemos una línea de negocio diferente a la urbana, que es kits de vivienda.
Se trata de un sistema constructivo que es liviano, que es fácil de armar y que las familias pueden construir por ellas mismas. Con esto hemos llegado a siete regiones diferentes del país y hoy tenemos una alianza muy grande con la caja de compensación más grande del país, que es Colsubsidio.
Nuestro primer proyecto de redensificación urbana pura fue en Medellín, un proyecto que se llama Caminito 72. Literal, compramos una casita con un frente de lote de 6 metros y construimos un edificio. Cambiamos una vivienda por ocho unidades habitacionales, más un local comercial. Esa es la escala más pequeña de proyectos urbanos que tenemos, pero tenemos otros que hemos desarrollado en municipios.
Y ahí entra un aliado clave para nosotros, que son las alcaldías. Cuando hay predio fiscal, el valor del predio entra como valor catastral y no comercial, entonces no se afecta por la especulación inmobiliaria y podemos desarrollar proyectos con un tope por debajo, porque lo cierto es que familias que tienen dos salarios de ingresos no son capaces de pagar una vivienda de 50 salarios. No les cierra financieramente, ni con subsidio.
Proyecto Casa Provenza en Bucaramanga, en alianza entre Argos y la constructora Sumas
Hablemos un poco más de Santander, háblanos de este proyecto de Casa Provenza.
Con Casa Provenza, estamos desarrollando una solución de vivienda en el corazón de la ciudad. Estamos al frente del INEM, uno de los colegios públicos más grandes de la ciudad, muy cerca de una vía principal, donde tienen acceso a todo el transporte público. Digamos que es un barrio céntrico. Entonces, la ubicación es lo más fuerte de Casa Provenza.
Pero otra cosa muy valiosa de Casa Provenza es la densidad. Muchas de estas familias nunca han vivido en propiedad horizontal. Si los pones en una condición de alta densidad con el mantenimiento del ascensor, entonces no podrán pagar la cuota de administración.
Entonces hay diferentes condiciones. Nosotros estamos desarrollando proyectos pensando en lo que la familia realmente necesita.
Y por último, y creo que es muy importante, es el concepto arquitectónico. Es un proyecto en el que tú y yo quisiéramos vivir. No es un proyecto gris, no es un proyecto feo, es un proyecto lindo, es un proyecto para que las familias puedan vivir, que no tengan una cuota de administración exageradamente alta. Es un proyecto que tiene una gran flexibilidad al interior.
Son 72 unidades habitacionales y lo combinamos con unos locales comerciales que fungen a su vez como una estrategia de vigilancia social. Este jueves (23 de octubre) inauguramos la sala de ventas en el barrio Provenza, la idea es que nos visiten y tengan la oportunidad de poder empezar ese sueño de comprar vivienda.













