domingo 24 de enero de 2021 - 12:00 AM

Andrea: un perfecto puntaje en las Pruebas Saber y las ganas de no rendirse

Dice que en su colegio estudiaron alumnos más inteligentes que ella. Que para nada es una genio. Asegura que tuvo una fórmula que utilizó para obtener el puntaje perfecto en las pruebas del Icfes. Esta es su historia.
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No quiere ser normal en este mundo. Tiene ahora muchas preguntas. Andrea Lorena Cárdenas Quiroz sonríe y habla de su futuro. Quiere seguir el ejemplo de los locos visionarios que ha leído en libros, esos que se abrochan a la vida, aún en las peores tormentas. Los que encuentran esperanza cuando todos ven oscuridad. Esos que confían que con pasión y dedicación, lo imposible, se puede repetir.

Vive en Cañaveral, se graduó del colegio New Cambridge y tiene 18 años. Me recibió el pasado jueves en su casa. La mañana anterior estuvo en la Casa de Nariño. El presidente Iván Duque la condecoró y le entregó una beca de estudio universitario por obtener el puntaje perfecto en la Pruebas Saber 11° del año pasado. Respondió correctamente todas las preguntas: 500/500. Es la primera vez en la historia que ocurre.

Como ella, Luis Ángel Vargas, oriundo de Puerto López, en el Meta y Alejandro Salas, de Barranquilla en el Atlántico, también obtuvieron el puntaje perfecto.

Durante 38 minutos hablamos de su familia, su estudio y los proyectos que tiene esta joven, que quiere estudiar medicina. Estas son las memorias de esa conversación:

Vanguardia: Obtuviste 500 puntos de 500 posibles en las Pruebas Saber 11°. ¿Cuándo te enteraste del puntaje perfecto?

Andrea Lorena Cárdenas Quiroz: El sábado 16 de enero, como a las 10:30 a.m.

¿De ese sábado a hoy, qué tanto te ha cambiado la vida?

A.L.C.Q. (Sonríe) Muchísimo, no te imaginas. He tenido muchas entrevistas, he salido en muchos medios de comunicación y me han hecho muchas propuestas. Se me han abierto muchas puertas. Esta fue una demostración que uno puede lograr todo lo que se propone. Todo se puede lograr.

¿Aparte de las propuestas de estudio, en qué más te ha cambiado la vida esta última semana?

A.L.C.Q. Hay gente que ni conozco y me llama o me escribe, diciéndome que eres un ejemplo, que me admiran. Gente que está feliz. Eso es tan raro, ver gente que se alegra por cosas que no son de ellos. Eso me ha parecido muy bonito. He podido descubrir el corazón tan grande que tienen las personas. Esta humanidad tiene futuro (vuelve a sonreír).

Antes de ese sábado, ¿qué y en dónde pensabas estudiar?

A.L.C.Q. Llevo un semestre sin estudiar. Me dije, listo voy a empezar a estudiar medicina en Bucaramanga. Yo me dije, me quedo aquí en Bucaramanga, con mis papás y paso los seis años de la carrera. Aquí en la ciudad la carrera es más económica. En Bogotá la carrera de medicina es supremamente costosa. Estamos hablando de $26 millones el semestre. Pero, mira como son las cosas, ya me puedo ir.

Ahora te ‘llueven’ propuestas de estudio.

A.L.C.Q. Infinidad. Son tantas, que ya ni me acuerdo cuántas son. Tengo de Ecopetrol, de una empresa que se llama Tecnoglass y el Gobierno Nacional. Además, de varias universidades me han llamado.

¿Y uno cómo hace para escoger cuando tiene tantas opciones?

A.L.C.Q. Primero tener calma, sentarse, analizar cuál sería la mejor. Tomar la mejor decisión para el futuro.

¿Y eso cuándo lo harás?

A.L.C.Q. Estamos en el proceso. (Nueva sonrisa). No he tenido tiempo para nada. Llegué el miércoles de Bogotá y he recibido 20 mil llamadas. Hoy (jueves) sí pude dormir. Antes no podía, estaba desde temprano respondiendo entrevistas, que un video, que una foto, que lo uno, que lo otro, ahhh, no tenía tiempo ni para comer.

¿Esos son los costos de tener un puntaje perfecto?

A.L.C.Q. Sí. Definitivamente (sonríe y suspira).

¿Eres de las personas independientes, de las que toman la maleta y dicen chao mamá, o eres más de las que prefiere estar en familia?

A.L.C.Q. Soy muy consentida. Pero también aprendí que cuando se presenta la oportunidad, hay que aprovecharla.

Hay muchas facetas de estudiantes, lo más aplicados, los intensos, los espontáneos, los llamados ‘come libro’, los que les va bien sin estudiar. ¿Cómo eras en el colegio?

A.L.C.Q. Siempre he sido alumna destacada, no la mejor. Estudiante normal. Me di a la tarea de esforzarme, de meterle todo el empeño a todo mi estudio. Participaba en cuanta actividad había. Eso era muy importante. Tener oportunidades, que ayudan a formar capacidades y habilidades.

¿Alguien se burló o te hizo bullying por esa dedicación?

A.L.C.Q. Nooooooo. En mi colegio había gente más inteligente que yo. Toda la vida. Todos en el colegio son pilos. Eso es importante aclararlo. Uno no es un superdotado.

¿Por qué esos súper pilos no tuvieron el puntaje perfecto? ¿Dónde estuvo la diferencia?

A.L.C.Q. Eso es algo muy interesante. Hablé con una profesora y le decía que este era un triunfo de los profesores, de toda la formación que recibimos en el colegio. Ella me respondió que el triunfo era mío. Todos mis compañeros recibieron a los mismos profesores, las mismas clases. La diferencia, decía ella, estuvo en mi voluntad. En lo que ponemos de nuestra parte para lograr lo que queremos. En esforzarnos más, en dar un poco más. La diferencia está en la actitud ante las adversidades.

El éxito no es solo tener el conocimiento, sino saber qué hacer con esa información y tener una mejor actitud. ¿Lo descubriste o te lo dijeron en el colegio?

A.L.C.Q. Lo descubría. Experiencia de la vida.

Vendría un poco de la lucha de tu mamá contra el cáncer. Ella me dijo que cuando eras pequeña, eras como un ‘motorcito’ de buena energía y que le decías que ella iba a salir adelante. “Que papá Dios te va ayudar”. ¿Todo este episodio te ayudó a formar tu carácter?

A.L.C.Q. Sí. Luego de esa experiencia me convertí en una persona más autónoma e independiente. Después de esa situación, uno aprende a ser más fuerte. Yo no sé de dónde sacaba los ánimos para decir: “Mami, todo estará bien. Te vas a mejorar...’. Es un milagro que ella esté ahora conmigo y un privilegio que disfrute conmigo este logro.

Hablemos un poco del examen. Algunos dicen que hay que estar tranquilos. Que si no se sabe la repuesta, no se responda inmediatamente, que se deje para final, de pronto el Espíritu Santo ayuda en la solución. Recomiendan evitar el popular ‘pinochazo’. Hay mil mitos más. ¿Cómo saca uno el puntaje perfecto?

A.L.C.Q. A punta de mucho estudio, disciplina, sacrificio y determinación. Hay que leer, es muy importante. La clave de la prueba es leer y leer. Comprender, no solo la parte de lectura crítica, sino todo. Puedes saber hacer ecuaciones, pero si no lees bien, la embarraste. Hay que estar supremamente concentrados. Además de la actitud para presentar el examen. Si te entran los nervios, puedes tener un bloqueo.

¿Hubo alguna pregunta que te puso a temblar o que no supieras la respuesta?

A.L.C.Q. No me acuerdo de una particular. Pero sí hubo momentos en que me decía que una pregunta estaba muy complicada. Eso sí. Nunca recurrí al ‘pinochazo’.

En una entrevista tú afirmaste que “optabas por la excelencia” y en redes sociales algunas personas te hicieron bullying y hasta memes. ¿Te preocupa que hagan esos comentarios por tu forma de pensar?

A.L.C.Q. Estoy rodeada de muy buenas personas, que se enorgullecen por el gran logro que tuve. Todos me felicitan. Están muy orgullosos y valoran mis logros. No he mirado redes. No he mirado nada, primero porque no tengo tiempo y no me importa lo que digan. Lo respeto, pero no me importa.

¿Por qué quieres estudiar medicina?

A.L.C.Q. Es mi gran pasión. Tiene un enfoque humanístico único. Pienso que desde la medicina puedo impactar en la vida de una persona. Dejar una huella. Soy una apasionada del cuerpo humano. Esa vocación a la medicina me gusta. Este mundo necesita de excelentes seres humanos. Una vez un profesor me dijo: ‘Andrea, tienes excelentes notas. El mundo tiene gente con grandes capacidades, pero necesitas gente que sea un buen ser humano. Eso es lo que necesita el mundo’.

La última pregunta. Eres un referente para muchos estudiantes, pero una buena parte de los jóvenes de este país no pueden acceder a la educación, porque muchos factores se los impiden. Desde la violencia hasta la falta de recursos. ¿Eres consciente y cuestionas esas realidades del país, es decir, en alguna parte del país habrá una Andrea, también de 18 años, que no pudo acceder a la educación?

A.L.C.Q. Totalmente. Hay gente que quiere salir adelante, pero las oportunidades simplemente no se presentan. Así es este país. Así de dividido y desigual lo es. Es muy lamentable que se pierda todo ese potencial.

Andrea Lorena vuelve a sonreír antes de despedirse. Tiene los ojos hambrientos de infinito. La vida dirá si llegará hasta allá. Por ahora empezó su camino. No quiere ser normal en un mundo donde solo a veces importa la portada. Quiere ser diferente y lo está logrando. La vida es hacerse preguntas y dedicarse a contestarlas. Ella ahora tiene muchas.

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