Omar Mateus Buenahora, es un sangileño nacido en 1952 y es uno de los mayores coleccionistas de discos de vinilos del país.









Publicado por: Redacción Vanguardia
La música es aquella combinación de ritmos y melodías capaz de generar una brecha en el tiempo. A través de cualquiera de estas fisuras la música tiene el poder, como si se tratara de una vieja máquina del tiempo de transportar a quienes la escuchan a momentos, recuerdos y sensaciones del pasado que de alguna manera han marcado de forma indeleble la mente o el corazón.
Omar Mateus Buenahora, es un sangileño nacido en 1952 y es uno de los mayores coleccionistas de discos de vinilos del país. Su afición por los ‘LP’ nació en 1962, para ese entonces escuchar música no era tan fácil, tener una biblioteca musical era sinónimo de estatus social, pues el valor de estos discos era elevado y conseguirlos era todo un reto.
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Para este melómano amante de la música latina, su colección es casi su propósito de vida y junto a otros conocedores, pasan horas enteras junto al gramófono escuchando melodías compuestas hace más de medio siglo.
Su objetivo es preservar, investigar, conversar y conocer las letras y las historias detrás de cada disco o canción. “Certificada por los mejores melómanos del mundo como el maestro William Poncio en Medellín y Hernán Torres en Cali, mi discoteca musical es una de las mejores y más importantes de América latina,” expresó Buenahora.
Esta colección está conformada por más de 7.000 discos y su valor es incalculable. Pues como dice Buenahora, “hay discos que por su antigüedad pueden valer millones y otros que no superan ni los 5.000”.
La música al igual que el tiempo fluye y va pasando, pero los recuerdos y las buenas tonadas son capaces de impregnarse en la mente y convertirse en un vehículo para viajar a aquellos sonidos del pasado.














