jueves 11 de julio de 2019 - 12:00 AM

¿Impunidad en Santander ante violencia feminicida?

La violencia contra las mujeres en el departamento registra unas estadísticas preocupantes. Frente a este panorama se exigen garantías de los derechos de las víctimas y un abordaje exhaustivo en los crímenes que, de acuerdo con la Ley, podrían ser tipificados como feminicidios.

Yurley Silva Celis, madre de una niña de 8 años, fue golpeada violentamente en la cabeza y luego asfixiada. Quien era su pareja, la agredió con una piedra y un palo. También le puso el rostro contra un suelo de tierra, hasta que dio el último respiro. Cuatro meses después de este crimen, ocurrido en zona rural de Los Santos, Mauricio Chaparro Rodríguez fue enviado a prisión por el delito de feminicidio agravado. Él la mató, luego de que ella terminara la relación que sostuvo por ocho meses.

Mariana Páez Mendoza, María Ángeles Ariza y Mercedes Palomino, también fueron asesinadas en Santander durante este 2019. Pero, ellas no son las únicas. Duleini Moreno Mateus y Luisina Geraldine Polo González son otras de las víctimas de un delito que va en incremento y que a veces no se identifica correctamente.

Es decir, un gran porcentaje de feminicidios en Santander han sido procesados erradamente como homicidios. Claro ejemplo, el asesinato de Sandra Durán Reyes, quien recibió múltiples puñaladas por parte del hombre con el que sostenía una relación amorosa.

Lea también: Envían a la cárcel a hombre que golpeó y asfixió a su novia, en Los Santos, Santander

Frente a este desalentador panorama, precisamente, familiares de víctimas, así como organizaciones e instituciones que trabajan diariamente para erradicar todo tipo de discriminación y violencia de género, dicen que se mantiene una lucha constante para que la incorrecta imputación del delito (que puede generarse por varias hipótesis como: no contar con una investigación especializada, tener prejuicios sexistas, desconocimiento de un enfoque de género), no termine normalizando la violencia feminicida y la impunidad.

El Observatorio Ciudadano de Feminicidios de Santander, encargado de rastrear asesinatos de mujeres compatibles con feminicidios, es justo uno de los que llama insistentemente la atención para que se evalúe lo que ocurre en el departamento.

Para su directora, Gina Pineda Garzón, ha sido sistemática la impunidad de los feminicidios.

“En 2017, el Observatorio determinó que 25 de los asesinatos correspondería a feminicidios, la Fiscalía procesó solo nueve. El contexto de impunidad es enorme y es un mensaje nefasto de aval y tolerancia frente al feminicidio”.

“Para el 2018 se detectaron, también desde el Observatorio, por lo menos 17 feminicidios y la Fiscalía procesó tan solo seis casos. Para el actual año han ocurrido 14 feminicidios y la Fiscalía ha considerado nueva casos”, subrayó Pineda Garzón, también investigadora social.

Con ella, precisamente, Vanguardia ahondó en este tema, el cual es bastante controvertido partiendo desde las estadísticas. Las cifras oficiales entregadas por la Fiscalía no coinciden con los subregistros del Observatorio, que adelanta un trabajo juicioso para convertirse en una herramienta que favorezca el análisis de emergencia actual frente a feminicidios y su invisibilización por parte del aparato de justicia, la exigencia de la investigación especializada en clave género para todos los casos, el acceso a la justicia para las víctimas y la eliminación de la tolerancia estatal frente la violencia feminicida que conlleva a la impunidad.

Preguntas y respuestas

V: ¿Cuál es el panorama de feminicidios y violencia de género en Santander?

GPG: En Santander, para el actual año, hay un aumento en los feminicidios. A la fecha han ocurrido, por lo menos, 14. Sin embargo, hay cinco casos más en los que el Observatorio Ciudadano de Feminicidios de Santander tiene en estudio.

V: Las cifras de feminicidios que maneja el Observatorio son muy diferentes a las que ofrece la Fiscalía. ¿Se está calificando de forma equivocada los crímenes de mujeres?

GPG: No todos los asesinatos de mujeres son feminicidios. Pero, lo preocupante es que, en muchos casos, no se están procesando los feminicidios como tal, sino como homicidios, en perjuicio de los derechos de las víctimas y comunicando un mensaje en el que se tolera la violencia feminicida.

Falta mucha investigación rigurosa y con enfoque de género.

V: ¿Qué tanta relevancia le están dando los abogados, jueces e investigadores a ese enfoque de género?

GPG: Poca. Empezando porque hay falencias en la formación con perspectiva de género tanto en administradores de justicia, como en representantes de víctimas; también hay prejuicios sexistas, es decir, donde se desconoce el derecho de la mujer a una vida libre de violencia.

A eso sumémosle que fiscales tipifican erradamente porque al declararse homicidios les permite efectuar preacuerdos y terminar rápidamente los casos.

V: ¿Qué consecuencias trae esta situación?

GPG: Impunidad, con una afectación para los familiares de las víctimas y para la sociedad en general. Hay un impacto negativo en el derecho a la no repetición cuando no se investiga y no se sanciona de la violencia contra la mujer. Por eso vemos que las estadísticas aumentan.

Lea también: El feminicidio crece en Santander

V: ¿Hay barreras de acceso a la verdad y a la justicia?

GPG: Sí y son inenarrables para la mayor parte de las familias. Encontramos un sistema de justicia en el que no importan los derechos de las mujeres, incluso las víctimas no cuentan con representación jurídica y hay una clara ausencia de atención integral en ámbitos como salud física y mental.

Tampoco se ha pensado en los niños huérfanos por feminicidios. En el actual año son por lo menos 19 menores que sufren porque sus madres fueron arrebatadas por la violencia feminicida y no tenemos una ruta de atención integral especializada dirigida a estos familiares y niños.

V: Se evidencia que en la mayoría de casos de feminicidio hubo un ciclo de violencia que lo antecedió. ¿En dónde está la falla?

GPG: No hay garantías, ni confianza por parte del sistema de justicia para que las mujeres efectúen las denuncias y cuenten con una protección idónea.

La mayoría de las víctimas fueron asesinadas por su pareja o expareja, pero no son los únicos agresores, ni el contexto familiar e íntimo es el único en el que ocurren los feminicidios; pero si los analizamos todos tenían ciclo de violencia y en algunos casos denunciados ante las autoridades.

Es claro que hay casos que no se denuncian porque conocen la desprotección del Estado, por el miedo, las amanazas y la dificultad para romper ese ciclo.

V: ¿Funciona o no la ruta de atención para las víctimas de violencia de género?

GPG: Es susceptible de mejoras. Si hubiese funcionado muchas de estas mujeres no hubieran sido asesinadas y lo fueron.

V: ¿Cómo instruir a la mujer o qué hace falta para que la mujer haga valer sus derechos?

GPG: No es solo responsabilidad de las víctimas, no se están dando las garantías. Por ejemplo, las medidas de protección no son efectivas, ni se ajustan al contexto entonces no es solo cómo hacemos con la víctimas, sino cómo hacemos con el sistema de justicia para que puedan abordar de forma rigurosa los casos y revelen esa posibilidad de confianza institucional.

V: ¿Qué decir de aquellos suicidios de mujeres que se desencadenaron por un ciclo de violencia no atendido?

GPG: Hay casos que se han presentado erradamente como suicidios o sin investigación juiciosa. Lo que sucedes es que son más difíciles de avanzar con la exigibilidad de derechos, porque de entrada han sido presentadas como suicidios; algo similar ocurre con las muertes indeterminadas, cuando hay un claro contexto de violencia de género.

Dato: El 79% de la mujeres asesinadas en Santander, del 1 de enero al 20 de junio de 2019, tenían entre 18 y 39 años, consideradas como edades productivas.

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad