domingo 30 de enero de 2022 - 12:00 AM

“Me violaron a los nueve años”

A través de la campaña “No te quedes callada, denuncia si fuiste agredida”, un espacio que abre Vanguardia pensando en las mujeres que han sido agredidas, discriminadas, abusadas o vulneradas, una joven narró las aberraciones sexuales a las que fue sometida por parte de una persona muy cercana a su familia. Con estos relatos buscamos visibilizar los casos que se “normalizaron” por miedo o porque no se denunciaron a tiempo, para demostrar que sí se puede hacer algo para defender sus derechos.
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Los hechos ocurrieron en 2003, tras la separación de sus padres. Le tocó cambiarse de casa constantemente. Entre las fiestas de su mamá y los escándalos de su papá, no pudo estar estable en una vivienda.

“Un día, después de estar de habitación en habitación, mi mamá arrendó un apartamento con mis primas, con las que se enfiestaba casi a diario. Mi mamá, por querer vivir como si tuviera 20 años, se acostumbró a dejarme sola, generalmente encerrada en la habitación hasta que llegara”, dijo.

Un mes después de estar en ese apartamento, llegaron arrendados a una de las habitaciones, dos jóvenes universitarios, que terminaron cuidándola.

“Como ellos me cuidaban y me ayudaban con mis tareas, mi mamá ya no me encerraba y fue ahí cuando el esposo de mi prima se aprovechó. Es decir, cuando los jóvenes se iban en la tarde a la universidad, él llegaba temprano dizque para hacerme compañía. Al principio no lo vi mal. Él llegaba a que jugáramos un rato”, recordó.

Pero, aunque todo parecía normal, una advertencia reiterativa la hizo dudar de esas buenas intenciones de aquel sujeto. “Me decía que no le contará a nadie que él me acompañaba en las tardes. De un tiempo, en adelante, él empezó a hablarme de otro tipo de cosas como que yo pronto iba a ser una mujer y debía aprender cosas que los adultos hacen, que él me iba a enseñar”.

Reconoció que su curiosidad se despertó, sin imaginar las aberrantes pretensiones de aquel hombre, así que accedió. Todo terminó en tocamientos.

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“Una tarde llegó más temprano de lo normal y me llevó a la habitación, cerró con candado y me dijo que aprendería algo nuevo. Ese día me obligó a practicarle sexo oral, después con su mano empezó a tocar mis partes íntimas, me quitó la ropa. Logró su objetivo. Luego me obligó a orinar y a bañarme”, relató.

Los días siguientes fueron fatales, su secreto la agobiaba y la distante relación con su madre hacia todo más difícil. “Yo quería hablarlo con alguien, pero no sabía cómo. Empecé a tocar el tema con algunas amigas del colegio y noté que se escandalizaban. Tenía nueve años. Ahí supe que me había mentido, que nada era normal y menos a mi edad”, aseveró.

Aunque pasó por psicología en el colegio, nunca contaba completo. Con lo poco que decía se encendían alarmas, sentía miedo. “A veces me sentí juzgada y prefería callar, todos creían que era por llamar la atención, por la separación”.

Con el tiempo todo empezó a empeorar. Detalladamente, con un recuerdo claro y doloroso, esta víctima dijo: “Como ya no me dejaba tocar, él empezó a hacer uso de la fuerza. Me ataba, me golpeaba y me obligaba a estar con él. Él fumaba y un día que no accedí y lo golpeé para librarme, me ató con fuerza manos y pies y apagó varias veces el cigarrillo en mi piel”.

Antes de cerrar su caso dijo que, cuando cumplió la mayoría de edad y luego de una conversación con sus primos, se enteró que él hizo lo mismo con ellos y aunque “le pusieron demandas, ninguna llegó a juicio por falta de pruebas. Desde entonces odio que los hombres me toquen”.

Análisis del experto

¿Qué tipo de delito se cometió?

Luego de darle lectura a este caso, Paola Marcela Silva Pérez, abogada del programa de Mujer y Equidad de Género de la Secretaría de Desarrollo Social de la Alcaldía de Bucaramanga, confirmó que el delito cometido por este hombre fue acceso carnal violento descrito en el artículo 205 del Código Penal Colombiano, agravado bajo las circunstancias descritas en el artículo 211, contra una menor de edad.

El delito de acceso carnal, según Silva Pérez, refiere a las conductas de penetración del miembro viril ya sea por vía anal, vaginal u oral, así como la penetración vaginal o anal de cualquier otra parte del cuerpo humano u otro objeto. Así mismo, el Código contempla el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años, sin embargo, este delito refiere circunstancias donde no media la violencia.

“De la descripción del caso se entiende que una vez la menor de edad comprende el hecho y que había sido engañada para tener relaciones sexuales decide resistirse al hecho y es ahí donde su agresor aplica la violencia de diversas formas: amenazándola, atándola, encerrándola, quemándola con un cigarrillo, entre otras”, indicó.

La profesional aclaró que en el acceso carnal violento media la violencia para cometer la conducta, mientras que en el acceso carnal abusivo o acto sexual abusivo hay un aprovechamiento de la condición de los menores quienes no pueden comprender el hecho.

¿Aún se puede denunciar?

Aunque es una falta gravísima y debe ser denunciada, la abogada dijo que, en este caso no habría operado la prescripción del delito, aunque faltaría poco para ello.

“Nuestro Código establece que la acción penal prescribirá en un tiempo igual al máximo de la pena fijada en la ley. Aunque se contemplan varias excepciones, a partir del 2021 con la Ley 2081 del 3 de febrero, se establece que los delitos contra la libertad, integridad y formación sexuales, o el delito de incesto, cometidos en menores de 18 años son imprescriptibles, es decir que pueden ser juzgados sin importar el paso del tiempo”, aclaró.

¿Cómo detectar abuso o violación en un menor?

Durante 2021, el Instituto Nacional de Medicina Legal realizó 712 exámenes médico legales en menores de 14 años por delito sexual y 223 por violencia contra niños, niñas y adolescentes, en Santander, así que el llamado es para que los padres de familia y cuidadores estén alertas.

Para detectar abusos o violaciones, la experta consultada por esta redacción indicó que la primera señal son los cambios de comportamiento. “Puede ser que presente irritabilidad, llore fácil y de manera constante, también una actitud defensiva sobre todo cuando de contacto físico se trata, así pues, puede responder mal a los abrazos o las demostraciones de cariño de otros, y puede tender a retraerse del entorno social”.

Las señales corporales, son otro indicador, el lenguaje corporal, igualmente sus dibujos o conocimientos sobre sexualidad que no corresponden con su edad.

“De todo lo anterior queda, como única salida, la escucha constante y activa al menor y el apoyo incondicional que le permita crear el ambiente de confianza necesario para hablar de estos temas”, subrayó.

¿A dónde se puede acudir?

Ante casos de violencia sexual contra menores, se debe tener en cuenta que cualquier persona podrá hacer la denuncia ante las autoridades. Actualmente se cuenta con una ruta de atención de violencias que involucra diversas puertas de entrada en la que se incluye:

Salud: Asistiendo a su IPS, EPS o el hospital más cercano, donde se activará un protocolo.

Protección, que refiere a las medidas de protección y atención, temporales o definitivas, que pueda establecer un comisario de familia.

Justicia, que refiere al proceso penal llevado por la Fiscalía ante los jueces de la República, donde se busca condena para los agresores y reparación y garantías de no repetición para las víctimas.

Vigilancia, por parte de cualquier autoridad competente. En caso de presentarse violencia institucional se podrá acudir a la Procuraduría.

De requerir denunciar la violencia sexual contra los menores se puede acudir a la Fiscalía, si la violencia se desarrolló en un ámbito intrafamiliar ante cualquier comisaría de familia y, además, se puede denunciar todo tipo de violencia contra niños, niñas y adolescentes ante el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

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Periodista egresada de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro de Vanguardia desde 2010. Trabajó con Q’hubo Barrancabermeja en 2016 cubriendo temas judiciales. En la actualidad es reportera de la sección Área Metro, apoya en la elaboración de contenidos digitales y transmisiones en directo y es la encargada de la campaña ‘No te quedes callada, denuncia si fuiste agredida’ donde se manejan temas de violencia contra la mujer.

@PaolaAlbis

ialbis@vanguardia.com

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