La controvertida señalización que se adecuó en algunas vías del Centro de Bucaramanga y que le quitó un carril a la movilidad vehicular sigue en el ‘ojo del huracán’.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
A la ‘lluvia de críticas’ que arrecia en la ciudad por la controvertida demarcación vial en algunos trayectos del Centro de Bucaramanga le surgió un ‘aguacero’ más.
¿De qué hablamos?
Ocurre que estos céntricos trayectos vehiculares, que fueron demarcados con reductores de velocidad para evitar que por allí pasen los carros y que conminaron a tales intersecciones viales a un solo carril, ahora están siendo invadidos por ventas ambulantes.
A través de las redes sociales los ciudadanos han captado imágenes que dan cuenta de la forma como los informales han usurpado estos tramos vehiculares, congestionando aún más el paso.
“¡Lo último que nos faltaba! Recortaron las vías para abrirles campo a los vendedores ambulantes”, dijo Julio Alfredo Combaliza, un conductor que a diario pasa por la carrera 24 con calle 34.
Como se recordará en vías como esa, la Dirección de Tránsito demarcó el máximo límite de velocidad, (30 km/h), adecuó reductores, separadores, bolardos e inclusive bermas.
Tales espacios aparecen, según los conductores, como “barreras” que separan los dos carriles de las vías y dejan reducido el paso a un solo tramo. Total: hay más congestión.
“¡Es absurdo que hagan eso. Y como si fuera poco, ahora los carriles por donde no podemos pasar están siendo ocupados por ventas ambulantes. Eso es la tapa”, dijo Marcelo Luis Galindo, otro conductor que manifestó su inconformidad por esta situación.
Si bien la Dirección de Tránsito rechaza las ventas informales en esas vías, argumentó que la demarcación vial se acondicionó para frenar la accidentalidad que se presenta en zonas del Centro.
Según la entidad, la propia Agencia Nacional de Seguridad Vial y Findeter escogieron unos puntos críticos de la ciudad para ser intervenidos, entre esos la carrera 24 con calle 34, además de tramos de San Alonso y de Cabecera.
También agregó “que la nueva demarcación no corresponde a ningún tipo de cambio vial, “simplemente es una obra que busca mejorar la movilidad y reducir la accidentalidad”.
Según Tránsito, uno de los tramos intervenidos es la carrera 24, entre la Avenida Quebrada Seca con calle 35. Hay que precisar que justo allí ocurrieron 148 accidentes entre las vigencias 2017 y 2018.
Por su parte la Agencia Nacional de Seguridad Vial explicó, a través de un comunicado, que la nueva demarcación tiene que ver con un programa denominado: ‘Pequeñas Grandes Obras’, y que tiene como objetivo “disminuir los siniestros viales en las carreteras del país”.
Sea como sea, los conductores siguen inconformes con esta señalización y ahora más con la presencia ilegal de ventas ambulantes en la zona demarcada.
¿Qué pensarán de todo esto los inspectores de la Defensoría del Espacio Público?













