Floridablanca
Jueves 28 de mayo de 2026 - 05:01 PM

Vanguardia en los barrios: La casa donde los abuelos encontraron un hogar en Floridablanca

Hace 19 años, Claudia Díaz decidió acoger a adultos mayores que habían sido abandonados. Hoy, en la Fundación Hogar Adulto Mayor Necesitado (Fham), más de cien abuelos reciben alimentación, atención y acompañamiento.

Compartir

Más de cien adultos mayores pasan sus días en una casa de Floridablanca, después de haber sido abandonados por sus familias o de haber caído enfermos. Allí reciben alimentación, cuidados y acompañamiento para, en la medida de lo posible, vivir una vejez digna.

Claudia Díaz, una mujer berraca, los acoge y se encarga de hacer todo esto posible en la Fundación Hogar Adulto Mayor Necesitado (Fham). Hace 19 años, cuando cerró el ancianato Divina Providencia, donde trabajaba como enfermera, decidió empezar a cuidarlos por su cuenta.

“Los abuelos se vinieron conmigo. Yo no lo tenía planeado, pero ellos me querían mucho y fueron a buscarme a mi casa. Muchos amigos y conocidos me dijeron que nos ayudaban y, juntos, consiguieron camas para recibirlos y no dejarlos en la calle”, cuenta la mujer.

Inició con 38 adultos mayores. Ella los bañaba, les cocinaba y los arreglaba; se convirtió en su única cuidadora, mientras sus hijos le ayudaban a atenderlos durante las noches. Con el tiempo, su labor se dio a conocer y más abuelos pasaron a su cuidado.

Díaz asegura que la labor fue muy difícil al principio. “Fue bastante duro, porque tenía que responder por ellos las 24 horas del día, y muchos ni siquiera podían caminar, pues su salud estaba muy deteriorada, ya que fueron abandonados en una clínica”, relata.

Durante 13 años, la Fundación operó en la casa de Claudia, ubicada en el barrio La Cumbre. Luego pasó al barrio Santa Ana y, desde hace un tiempo, funciona en una casa adecuada en el barrio Ruitoque Bajo.

Pero ella no lo hace sola. Cuenta con el apoyo de las comunidades. Por ejemplo, desde hace tiempo, junto con grupos voluntarios como el de la Divina Misericordia, organizan actividades, rifas y ventas de mute. Además, los grupos de la tercera edad de Floridablanca les compran sus productos. Con esto logran reunir recursos para el arriendo, los servicios, el mercado y las demás necesidades de la Fundación.

Claudia tiene un sueño: obtener los recursos para adquirir una casa propia para la Fundación, donde sus abuelos vivan tranquilos y puedan trabajar sin la preocupación constante del arriendo mes a mes, enfocándose exclusivamente en el bienestar de los adultos mayores.

Publicidad

Desde hace un tiempo también recibe apoyo de empresas y voluntarios generosos. Por ejemplo, la Clínica Guane destina una vez al mes un médico para realizar exámenes y revisiones a los adultos mayores; la Fundación Cardiovascular lleva a cabo actividades de integración y voluntariado; y la Alcaldía de Floridablanca los apoya con recursos. Sin embargo, Claudia y su equipo trabajan “con las uñas” y agradecen toda la ayuda que puedan recibir.

¿Cómo puede ayudar?

Las maneras de contribuir son variadas. Cualquier ciudadano puede hacer un aporte llevando mercado, ropa, zapatos, y sobre todo, útiles de aseo, que es una de las necesidades más urgentes.

“Con las EPS estamos teniendo una dificultad, y es que se retrasan las entregas de los pañales, y eso nos afecta mucho”, cuenta Claudia. Por esta razón, cualquier donación de pañales es muy valiosa, teniendo en cuenta que muchos de los adultos mayores están convalecientes.

El aporte más valioso: donar amor y tiempo

Claudia explica que cuentan con un deportólogo, una enfermera y una profesional que les apoya con manualidades, pero estas actividades no pueden realizarse todos los días. Por ello, hace un llamado a cualquier profesional que quiera donar amor y tiempo para acompañarlos.

“Ellos tienen en la Fundación todo lo que necesitan, pero siempre un poco de atención, alguien que los escuche, haga una actividad de lectura o los acompañe, así sea para compartir sus tristezas, los hace más felices”, destaca.

Por eso, invita a enfermeros, enfermeras o cualquier persona que quiera donar su tiempo a esta noble causa a acompañarlos. Quienes deseen ayudar pueden comunicarse al número 3164291516 para agendar un espacio.

“Uno, como ser humano, no cree que le vaya a tocar eso, y menos quedar como ellos: abandonados en una clínica o en la calle. Aunque tienen todo en la Fundación, uno entiende que no pueden ser completamente felices sabiendo que sacaron una familia adelante y terminaron abandonados”, expresa.

Claudia y los profesionales de la Fundación intentan llenarlos de amor todos los días. Sin embargo, siempre una mano amiga, un aporte o un poco de tiempo pueden marcar la diferencia y llevar un poco de felicidad a quienes más lo necesitan.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad