Un singular festival de cometas se vivirá en un sector rural de Lebrija, Santander. ¿De qué se tratará?

Este sábado, 30 de agosto, desde las 8:00 a.m., el cielo del Centro Poblado de Portugal se llenará de colores, formas y alegría en el Primer Festival de Cometas, una invitación para dejar volar la imaginación y también el corazón.

Con el lema “El viento sopla debajo del puente”, la Fundación Granja del Puente se convierte en anfitriona de una fiesta que promete levantar más que pitas.
Las cometas, esas alas de papel, tela y creatividad, serán las protagonistas. Cada una subirá al ritmo de los vientos que recorren la vereda y buscará en el cielo su propio lugar. Será un día para que los niños, jóvenes y adultos descubran un lazo invisible con la infancia, con la tierra y con las memorias que vuelan alto.

Pero no solo habrá cometas. El festival también invita a abrir bien los ojos y afinar el oído: un espacio para el avistamiento de aves hará que las miradas se eleven aún más arriba. Los vientos traerán consigo trinos, colores y vuelos, porque los pájaros también saben del arte de planear y acompañan la danza de las cometas en el aire.
El sitio elegido no es casualidad. El kilómetro 22 de la vía, en el Centro Poblado de Portugal, es un puente entre lo rural y lo comunitario, un lugar donde la naturaleza se mezcla con la tradición y donde las pitas de las cometas no atan, sino que liberan. Allí, entre montañas y corrientes de aire, se escribirá la primera página de un festival que aspira a repetirse año tras año.
El referido lema del festival también nos recuerda que la vida tiene corrientes invisibles que mueven, elevan y enseñan a soltar.

Cada cometa en el aire es un aprendizaje: a veces hay que recoger la pita, a veces dejarla ir, pero siempre confiar en la fuerza del viento.
Sera una oportunidad para que las familias se reúnan alrededor de un pasatiempo sencillo y poderoso, donde no importa quién llega más alto, sino quién se atreve a soltar su cometa.
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Así, Lebrija se prepara para un sábado en el que el cielo será el lienzo y las cometas, las pinceladas. Un festival que promete que los vientos soplen a favor de la amistad, el juego y la esperanza, recordando que cuando las pitas se estiran y los ojos miran hacia arriba, la vida se siente más liviana. ¡Vamos a volar!

















