La inclusión y la convivencia estudiantil hacen parte de esta interesante campaña.

Las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS, se han caracterizado por garantizar los derechos de toda la comunidad que hace parte de esta familia educativa. En pro de seguir construyendo un tejido social equitativo, igualitario e incluyente, la institución implementa un programa de educación que abre canales de atención para estudiantes, docentes y personal administrativo, promoviendo la inclusión y la interacción con la población vulnerable.

Justo ayer se reafirmó este compromiso con la inclusión y el respeto por la diversidad a través de la campaña “Cuida de ti, cuida del otro”, una iniciativa del Departamento de Humanidades desarrollada en el marco del proyecto Aula Viva.
Esta jornada se convirtió en un espacio para fortalecer la convivencia dentro y fuera de las aulas, donde la confianza, el respeto y la protección emocional fueron los pilares centrales.
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Durante la actividad, estudiantes, docentes e intérpretes compartieron un ambiente cargado de gestos, sonrisas y nuevas formas de comunicación. A través de dinámicas participativas, se promovió el reconocimiento mutuo y la empatía, llevando la inclusión más allá del aula, hacia los pasillos y cada rincón del campus.
Las UTS, líder en la garantía de los derechos
Según Jesús Vargas Díaz, coordinador del citado Departamento de Humanidades, “las UTS se han consolidado como líder regional en la garantía de derechos de las comunidades no oyentes y, en general, de los estudiantes con algún tipo de discapacidad. Este liderazgo se refleja en la implementación de políticas institucionales que no solo facilitan el acceso, sino que también garantizan la participación plena en la vida académica y social”.
El certamen, preparado de manera conjunta por docentes, intérpretes y estudiantes, evidenció el compromiso de la institución con la construcción de un entorno educativo equitativo, donde la diferencia se asume como una fortaleza.

La inclusión, más que un discurso, se traduce en acciones concretas que promueven el bienestar integral de toda la comunidad académica.
Con iniciativas como esta, las UTS demuestran que la formación profesional también implica desarrollo humano. Su apuesta por la educación inclusiva es un referente en la región, no solo por su calidad académica, sino por su compromiso con la formación de ciudadanos sensibles, respetuosos y solidarios con los demás.















