La paz también se aprende: estudiantes de las UTS reflexionaron sobre las segundas oportunidades en Colombia.

En tiempos en los que el país sigue buscando caminos para sanar las heridas del pasado, la educación vuelve a demostrar que puede ser un escenario clave para la reflexión, el diálogo y la construcción de futuro.
Así quedó evidenciado durante la reciente jornada de la Cátedra de Paz desarrollada en las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS, un espacio que reunió a estudiantes, docentes y directivos en torno a una conversación profunda sobre memoria, reconciliación y segundas oportunidades en el contexto del conflicto armado colombiano.
El encuentro, realizado en el auditorio Hermano Luciano Andrés, se convirtió en un escenario de escucha y pensamiento colectivo. A lo largo de la jornada, la comunidad académica abordó uno de los temas más sensibles y necesarios para la sociedad colombiana: la posibilidad de reconstruir la vida después de la violencia.


Sana reflexión
Más que una clase o una conferencia, la actividad se vivió como un ejercicio de sensibilidad social. Los participantes reflexionaron sobre el significado del perdón, el valor de la memoria y la importancia de construir caminos de reconciliación que permitan transformar las historias marcadas por el conflicto.
En ese sentido, la Cátedra de Paz recordó que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino también la capacidad de abrir espacios para el diálogo, la comprensión y la reintegración.
Durante el encuentro se insistió en que hablar de paz implica reconocer la historia del país, comprender sus heridas y, al mismo tiempo, asumir un compromiso activo con el presente.
Para muchos de los asistentes, la jornada fue una invitación a mirar el pasado con responsabilidad, pero también con la esperanza de construir una sociedad más justa y consciente.
La participación de estudiantes, docentes y directivos fue uno de los aspectos más destacados del evento. Las intervenciones, preguntas y reflexiones evidenciaron el interés de la comunidad universitaria por comprender las complejidades del conflicto armado y por asumir un papel activo en la construcción de una cultura de paz desde la educación superior.
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En medio de los debates y las reflexiones, también quedó claro que la paz se construye desde múltiples escenarios, y uno de los más poderosos es la palabra. El análisis crítico, la participación y el intercambio de ideas permitieron fortalecer la convicción de que las universidades tienen un papel fundamental en la formación de ciudadanos capaces de aportar a la reconciliación nacional.
Organizó el Departamento de Humanidades
La jornada fue organizada por el Departamento de Humanidades de las UTS, bajo el liderazgo del coordinador Jesús Vargas Díaz y la docente Diana Carolina González, quienes promovieron este espacio de sensibilización orientado a fortalecer la reflexión ética y social dentro de la comunidad académica.
Como invitado especial participó Rodrigo González Márquez, exdefensor del Pueblo de Santander y consultor en temas de cultura y paz, quien compartió su experiencia y aportó elementos de análisis sobre la importancia de generar segundas oportunidades para quienes han vivido de cerca las consecuencias del conflicto armado. Su intervención invitó a pensar en la paz no solo como un ideal, sino como una tarea colectiva que requiere voluntad, comprensión y compromiso social.










