La Villa de San Carlos, es hoy en día una ‘mina’ de artistas, empresarios, así como también de riqueza deportiva, agropecuaria y educativa.

Publicado por: ÉDGAR OMAR BUSTOS A
Quien pisa tierra piedecuestana, quizás desconoce que por sus calles, hoy cubiertas de asfalto, caminaron próceres hasta incluso el mismo libertador, Simón Bolívar; pero más allá de su historia, el caserío del siglo XVIII conocido inicialmente como “Villa del Cacho”, - por el uso de un cuerno para llamar a los pobladores a ceremonias religiosas- hoy llega a 237 años, y Vanguardia Liberal no quiere dejar pasar por alto este homenaje.
Piedecuesta hoy en día se extiende y afronta el trance histórico de adaptarse a la modernización en muchos campos y, entre otras cosas, a la definición de un Plan de Ordenamiento Territorial, que deberá estar listo para aplicarse en el 2014 por diez años más.
Es igualmente centro de atracción turística y cultural, además de foco de desarrollo comercial y económico en el renglón agropecuario e industrial.
Pero es su historia lo que también la hace interesante. Para el historiador Alfonso Prada, Piedecuesta fue erigida como pueblo en 1774, cuando sus pobladores veían dificultades para ir a los actos litúrgicos de la parroquia de Girón, por cuanto buscaron la manera de independizarse de ese municipio y propusieron crear aquí su propia parroquia.
“Un año antes los pobladores pidieron a Blas Mantilla gestionar en Bogotá ante el arzobispado la licencia que fue otorgada por el tribunal arquidiocesano del Virreinato y se creó la parroquia de San Francisco Javier. Crear en aquel entonces un caserío con parroquia era conformar ya lo que decimos hoy como un Municipio.
Dos años después, en 1776 llegó el párroco Ignacio Zabala. Para mí el fundador fue Blas Mantilla quien llegó a esta tierra proveniente de Girón con otros pobladores en busca de un mejor futuro en la época de la Colonia, ubicándose a orillas del río Hato.
Varias familias fueron llegando y Blas Mantilla se convirtió en un líder de más de 1.770 personas siendo los primeros pobladores inconformes, lo que generó la oposición e independizarse de Girón”, manifestó Prada.
La Piedecuesta de hoy
Por años, Piedecuesta ha sido galardonada tras su celebración del 26 de julio de 1776 con la llegada del primer párroco. Desde entonces, ha sido una Piedecuesta pujante. Para Carmen Cecilia Díaz, presidente de la Academia de Historia de Piedecuesta, “vemos hoy en día una Piedecuesta inquieta, fuerte y trabajadora, pero su vocación está también ligada a la agricultura y de allí su riqueza agrícola que se observa en sus plazas, donde no hacen falta sus productos; además es cuna de escritores, poetas, artistas, músicos, en cuyas presentaciones siempre han engrandecido el nombre de nuestro Municipio”















