miércoles 03 de julio de 2019 - 12:00 AM

Alertan caso de matoneo en colegio de Piedecuesta

Las afecciones en la salud de la menor se complican con el paso de los días. No obstante, se mantiene con atención psicológica y psiquiátrica para superar el violento episodio protagonizado por tres jóvenes estudiantes.

El pasado jueves 13 de junio, faltando pocos minutos para las 11:00 a.m., una mujer recibió una llamada a su celular. Provenía del colegio donde su hija de 13 años de edad se encuentra matriculada. La menor había sido agredida físicamente y no estaba en las mejores condiciones de salud para continuar la jornada escolar.

Cuando llegó a la institución educativa, ubicada en el sector urbano de Piedecuesta, se dio cuenta de que la niña había sido víctima de bullying o matoneo escolar. Sin mediar palabra llamó a la Policía de Infancia y Adolescencia, así como a una ambulancia para que iniciara el trasladado inmediato hasta el centro asistencial más cercado.

El hecho, según pudo establecer la mujer, ocurrió sobre las 9:00 a.m. La víctima estaba en un pasillo del colegio, acompañada de una amiga. De repente, llegaron tres jóvenes, entre dos y tres años mayor que ellas. Uno se le lanzó sobre su humanidad, provocándole un golpe en la cabeza y dejándola en estado de indefensión, mientras tanto un segundo joven procede a darle una patada también en la cabeza. Cometido el violento acto, los tres jóvenes huyen.

“La niña que acompañaba a mi hija también fue golpeada, solo que ella logró levantarse rápido y evadirse. Gracias a ella supimos quiénes habían sido los responsables, porque en el colegio nunca nos quisieron decir los nombres. Lo más grave es que cuando llego al colegio, veo que la niña estaba sentada en una silla, nadie le prestó los primeros auxilios, ni ningún tipo de atención”, denunció la mujer.

En consecuencia, la menor fue trasladada hasta la Clínica Piedecuesta S.A. Según la madre, permaneció 43 minutos inconsciente y cinco días hospitalizada.

En la epicrisis de esta Clínica, en poder de Vanguardia, se confirma que producto de los golpes que recibió la menor, se produjo la pérdida de conocimiento. El diagnóstico médico fue trauma craneoencefálico leve y contusión de cuello con dolor cervical.

A los pocos días de haber sido dada de alta, es decir, el jueves 20 de junio, siendo aproximadamente las 6:00 de la tarde, la salud de la menor se agravó nuevamente. Fue ingresada como urgencia vital al Hospital Internacional de Colombia, HIC, donde permaneció seis días hospitalizada. Presentó episodios de convulsiones y sistema nervioso bastante alterado, hasta el punto que después de la valoración con psiquiatría, se le ordenó medicamentos por tres meses.

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Según la epicrisis del HIC, en poder de esta redacción, la menor fue diagnosticada con náuseas, vómitos, cefalea, traumatismos superficiales múltiples de la cabeza, trauma craneoencefálico moderado con objeto contundente, evento paroxístico no epiléptico y trastorno adaptativo con síntomas ansiosos. Por esta razón se solicitó atención por psiquiatría infantil. No obstante, el área de Trabajo Social efectúa una evaluación y remite un informe a la Comisaría de Familia.

Ayer, precisamente, la menor fue nuevamente remitida al HIC por un desmayo.

“Desde que me pasó eso (ataque) me he sentido muy mal. Me da mucha ansiedad. Por ratos pierdo el conocimiento, ni siquiera reconozco a mi mamá. Recuerdo lo que me pasó y me da mucho miedo”, precisó la víctima, en diálogo con Vanguardia, bajo la autorización de sus padres.

Entre tanto, la madre exige que se haga justicia y que los entes de control y el Ministerio de Educación verifiquen el manejo dado a este caso por parte de la Secretaría de Educación de Piedecuesta, como del mismo colegio.

“No es posible que los responsables del daño que le hicieron a mi hija estén tranquilos, como si no hubieran hecho nada. Mi hija después de que convulsionó debe tomar medicamentos de psiquiatría por alteraciones nerviosas y ansiedad. Hace poco tuvo un episodio de alucinaciones, lloraba, reía y después no se acordaba”, puntualizó.

Otra de las inconsistencias de este caso, según el padre de la estudiante afectada, es que la adolescente no fue atendida con la póliza estudiantil, adquirida a principio de año.

Acciones legales

Los padres familia subrayaron que al sentirse desamparados por el colegio, decidieron emprender acciones legales contra dos de los tres presuntos responsables la agresión, teniendo en cuenta que de uno de ellos se desconoce su identidad.

El lunes 17 de junio, la Fiscalía de Infancia y Adolescencia – Unidad Básica de Investigación Criminal Actos Urgente solicitó la valoración médico legal por la conducta punible de lesiones personales, para continuar con el proceso. El 25 de junio, se anexa un documento donde se pone en conocimiento de la Fiscalía de Infancia y Adolescencia la gravedad del estado de salud de la menor.

Lo que piden

Más allá de que se haga justicia por los daños causados, los padres de la víctima solicitan flexibilizar el proceso académico hasta que la menor se recupere, con el fin de que no pierda el año lectivo. Asimismo, se conceda el trasladó de institución.

De igual forma, desean conocer las medidas correctivas y disciplinarias aplicadas a los estudiantes sindicados. Y por qué hubo negligencia en la prestación del servicio de salud inmediata.

“No sé por qué me pegaron”

Frente al lamentable hecho, la menor -en su relato a Vanguardia- admite que nunca había tenido problemas con los agresores; incluso pocas veces había cruzado palabras.

Sin embargo, un antecedente guardaría alguna relación con el hecho. Este obedece a que la persona que primero la golpeó le había pedido, a principio de año, que fueran novios.

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Ella dice que aceptó, pero a los dos días, da por terminada la relación bajo la justificación de que era muy pequeña y que si sus padres, sobre todo su papá, se enteraban podría generarse un problema.

“Después de que terminamos, siempre que me veía pasaba corriendo y me pegaba en la cabeza. Yo nunca dije nada. Hasta que llegaron los tres, pero no sé por qué me pegaron”, sostuvo la menor.

Esos golpes frecuentes, para ella, no eran algo normal, sin embargo nunca alertó a sus docentes o padres de la violencia que estaba siendo víctima.

“Yo le preguntaba qué que le pasaba conmigo, porque yo nunca me metí con él. Pero él solo se reía. Yo veía que los golpes no eran un juego, pero aún así no dije nada”, acotó la víctima.

Reconoció que los otros dos jóvenes que también están involucrados, en varias oportunidades, pasaban por su lado y optaban por generarle alguna agresión y burla.

Respuesta Secretaría de Educación

Pedro Nel Díaz, secretario de Educación de Piedecuesta, comunicó que el 21 de junio se tuvo conocimiento de la situación por una información que circulaba en redes sociales.

“Procedimos a comunicarnos con los padres de la niña y el día 25 de junio ellos estuvieron hablando con miembros del Comité de Convivencia Escolar, donde manifestaron todas las preocupaciones que tienen por lo que le sucedió a la niña, sobre todo porque no había sido atendida con la póliza estudiantil, sino con la EPS”, dijo el funcionario.

En este sentido se adelantó un proceso investigativo donde Díaz confirmó que la menor, en la Clínica Piedecuesta S.A., sí fue atendida el 13 de junio con la póliza estudiantil. Sin embargo, los dos ingresos al HIC (20 de junio y 2 de julio) no, toda vez que no se tiene convenio.

“Lo más importante es no descuidar el estado de salud de la menor. Desde hoy (ayer) tratamos de establecer contacto con el padre de la niña para explicarle cómo es el procedimiento, de manera que la niña sea atendida con la póliza que adquirieron en el colegio”, precisó.

Para la próxima semana, cuando se reinicien las labores, ya están las instrucciones. Al rector de la institución ya se le hizo el respectivo requerimiento para que informe el trato que se le dio a la estudiante y cuál fue el procedimiento para salvaguardar su salud y su integridad, de manera que si se encuentran inconsistencias, se tomen acciones administrativas y disciplinarias contra los agresores y la institución.

“Si se determina que la institución educativa no desarrolló los procedimientos tal y como están en el Manual de Convivencia y en el Comité de Convivencia Escolar, se tomarán acciones contra los directivos de la institución, como está establecido”, acotó el Secretario.

*El nombre de la víctima, así como de sus padres, victimarios y de la institución educativa donde ocurrieron los hechos, se reservan de acuerdo con la normativa vigente sobre protección de datos personales de menores.

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