Colombia
Viernes 18 de mayo de 2012 - 12:00 AM

Uniones gay: qué han logrado y qué les falta frente a parejas heterosexuales

Hace solo 32 años ser homosexual era considerado un delito que ofendía y atentaba contra la libertad y el honor sexual. Hoy es ser parte de una minoría que reclama la igualdad de derechos, sin ningún tipo de discriminación.

Uniones gay: qué han logrado y qué les falta frente a parejas heterosexuales
Uniones gay: qué han logrado y qué les falta frente a parejas heterosexuales

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Publicado por: DIANA GIRALDO MESA

En solo tres décadas, la comunidad LGBTI, sigla que se utiliza como término colectivo para referirse a lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales, ha emprendido una lucha por el reconocimiento de sus derechos y por terminar con la discriminación de la que históricamente han sido víctimas.
Ayer, precisamente, se celebró el día mundial contra la homofobia. Pero, ¿cómo pasa un hecho de ser delito a tener un día para recordar que este mismo hecho ya  no puede ser repudiado?

De pecado a opción
Según lo explica Julio González Zapata  en su obra Derecho y sexualidad: ¿liberación o represión?, en el siglo XIX y comienzos del XX en Colombia era imposible separar, en materia sexual, la moral y el Derecho, pues  el delito y el pecado estaban íntimamente relacionados. La moral cristiana, que inspiraba la moral pública, proclamaba un profundo repudio por el sexo no reproductivo y por los placeres “inútiles” y “estériles”. Se confunde pecado y vicio. Esta moral, dice González, estaba tan llena de miedos, que inclusive se castigaban las imágenes del cuerpo humano desnudo. Tan es así que el Código de 1890 consideraba delitos “las palabras, acciones, escritos, pinturas y otras manufacturas obscenas; el abuso de otra persona del mismo sexo (relaciones homosexuales), la alcahuetería, la corrupción de jóvenes, el incesto y el amancebamiento público”.
Luego, cuando llegó la revolución de Alfonso López Pumarejo, se expidió un nuevo Código Penal en 1936, que intentó distanciarse de la Iglesia Católica y de separar el delito del pecado. Sin embargo, no lo logró completamente y siguió manteniendo como delitos conductas consideradas pecado como las relaciones homosexuales, la realización de actos públicos que ofendieran el pudor, la elaboración de escritos y dibujos obscenos y la ejecución en lugar público de exhibiciones obscenas.
Pero fue en 1980, cuando el homosexualismo dejó de considerarse delito.
Aunque ya en 1973, la Asociación Americana de Siquiatría había eliminado la homosexualidad de los considerados trastornos mentales, fue solo hasta 1990 cuando esta condición dejó de considerarse una enfermedad mental por la Organización Mundial de la Salud,  para reconocerse como una opción sexual.

Derechos en Colombia
En Colombia, fue la Constitución Política de 1991 la que fijó los cimientos del trato igualitario para la comunidad LGBTI, al consagrar que todas las personas gozaran de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen u opinión.
Pero ha sido la Corte Constitucional laque, a través de diversos fallos, les ha entregado un trato igualitario a las parejas homosexuales.
Sin embargo, solo hasta el 2003 se dio el primero de estos pronunciamientos, cuando a través de un fallo de tutela se le permitió a una pareja de mujeres lesbianas, una de las cuales se encontraba recluida en una cárcel, realizar su visita conyugal en las mismas condiciones que las demás parejas heterosexuales.
Desde entonces, las uniones homosexuales han ganado igualdad de derechos en el campo patrimonial, en el acceso a la protección social y hasta en el derecho migratorio. El último gran pronunciamiento en este sentido es el que consideró que la unión homosexual es una familia y como tal tiene derecho a la protección en los mismos términos que las parejas conformadas por un hombre y una mujer.
Sin embargo, a pesar de que se consideran una familia, todavía no pueden ejercer dos derechos que la familia heterosexual sí puede: el derecho a contraer matrimonio y a adoptar.
Vanguardia Liberal presenta cuáles han sido los triunfos en materia de derechos de las uniones homosexuales.

Tienen derecho a ser reconocidos como una familia

La gran pelea de las parejas pertenecientes a la comunidad LGBTI ha sido por ser considerados una familia y como tal, tener los mismos derechos de la familia heterosexual. Aunque en los diversos pronunciamientos en los que se les habían otorgado derechos, la Corte Constitucional se abstuvo de considerar a las uniones homosexuales como una familia, finalmente, el 26 de julio de 2011 lo hizo y reconoció que las parejas conformadas por personas del mismo sexo compartían los mismos valores de solidaridad y apoyo de las parejas heterosexuales, por lo cual su protección no podía limitarse al campo patrimonial.
Por eso, dijo la Corte: “No existen razones jurídicamente atendibles que permitan sostener que entre los miembros de la pareja del mismo sexo no cabe predicar el afecto, el respeto y la solidaridad que inspiran su proyecto de vida en común, con vocación de permanencia, o que esas condiciones personales solo merecen protección cuando se profesan entre personas heterosexuales, mas no cuando se trata de parejas del mismo sexo…”.
La Corte consideró que no es posible reconocer únicamente como familia a la unida por el vínculo matrimonial, pues existen diversos tipos de familia como las constituidas por las uniones de hecho, las establecidas por padres o madres solteros o las constituidas por nuevas uniones, y todas merecen la misma protección.

Tienen derecho a afiliarse al sistema de seguridad social

El primer pronunciamiento en este sentido se dio en el 2007, cuando la Corte Constitucional consideró que las parejas del mismo sexo tenían derecho a afiliar al Plan Obligatorio de Salud a su compañero, lo que les estaba prohibido hasta entonces. Hasta ese año se había sostenido que no se violaba el derecho a la seguridad social, pues cada miembro de la pareja podría afiliarse de manera individual.
Sin embargo, la Corte estimó que no permitir que la pareja homosexual incluyera como beneficiario del sistema de salud a su compañero constituía una vulneración de su derecho a la dignidad humana y al libre desarrollo de la personalidad, así como una trasgresión a la prohibición de discriminación por razón de la orientación sexual.
Así mismo, y en lo referente al derecho al reconocimiento de la pensión de sobreviviente conocido como sustitución pensional, la Corte estimó, en el 2008, que un individuo homosexual también tenía derecho a acceder a la pensión de sobreviviente de su pareja fallecida, en las mismas condiciones y con el cumplimiento de los mismos requisitos de una pareja heterosexual.
Para tener este derecho, la pareja debe haber convivido de manera permanente durante cinco años antes de la muerte del pensionado. En recientes pronunciamientos la Corte ha reiterado que la convivencia se puede demostrar con cualquiera de los medios probatorios admitidos, sin que sea necesario que exista una declaración ante notario de la unión para poder reclamar la pensión.

Son compañeros permanentes y tienen derecho a heredar

Tal vez el paso más importante en la lucha de la igualdad de las parejas del mismo sexo se dio en dio en el 2007, cuando la Corte Constitucional decidió que las parejas del mismo sexo que convivieran por más de dos años también conformaban una sociedad patrimonial de hecho y se convertían en “compañeros permanentes”, al igual que se había reconocido a las uniones heterosexuales desde 1990.
La Corte consideró que los homosexuales estaban desprotegidos patrimonialmente, porque al terminarse la cohabitación no tenían herramientas jurídicas para reclamar de su pareja la parte que les correspondía del capital que conformaron durante el tiempo de convivencia. Esta desprotección también era evidente en el evento de muerte de uno de los integrantes de la pareja.
Por esto, la Corte dijo que someter a las parejas homosexuales a este trato era discriminatorio. Desde entonces se reconoce la sociedad patrimonial de hecho entre compañeros permanentes del mismo sexo y el derecho de herencia ante la muerte de alguno.

MATRIMONIO Y ADOPCIÓN: LOS DOS GRANDES PENDIENTES

Solo existen dos derechos que aún no han sido otorgados a las parejas del mismo sexo: el matrimonio y la adopción.
En la sentencia C-577 de 2011, en la que la Corte Constitucional consideró que las uniones homosexuales son una familia, los activistas de la comunidad LGBTI esperaban que se autorizara inmediatamente el matrimonio gay. Sin embargo, la Corte estimó que esta autorización solo podía darla una ley.
Por eso le dio al Congreso hasta el 20 de junio del 2013, para que expida una norma que regule las uniones de las parejas del mismo sexo. Pero si llegada esta fecha el Congreso no ha expedido ninguna ley, la Corte autoriza que las parejas del mismo sexo acudan a una notaría o a un juez y soliciten la formalización de su “vínculo contractual”, mediante acto solemne. ¿Es este vínculo contractual un matrimonio? La Corte no se atrevió a darle ese nombre, pero según los expertos lo es.
El último capítulo en esta lucha por la igualdad es poder adoptar. La pelea la emprendió una pareja de lesbianas una de las cuales quiere adoptar a la hija de su compañera. Esta solicitud fue negada por el Icbf, por su condición homosexual, por lo cual interpusieron una tutela. Ahora la Corte Constitucional tiene en sus manos está decisión, que se espera desde noviembre del año anterior.

OTROS DERECHOS
• Reclamar alimentos
• Retirar las cesantías de su compañero en caso de fallecimiento
• Solicitar la visa de residente como compañero permanente, si la pareja es extranjera.
• Registrar al compañero como beneficiario de un seguro.
• Solicitar la afectación de vivienda familiar del inmueble adquirido para convivencia de la pareja.
• No declarar en contra de su pareja en cualquier proceso que pueda incriminarla.
• Obtener las indemnizaciones de la Ley de Justicia y Paz
• Obtener los subsidios establecidos para los compañeros permanentes.

Opinión

Sergio Prada
“Cada quien tiene derecho al libre desarrollo de la personalidad. No estoy de acuerdo con el matrimonio gay, porque se trata de un establecimiento más religioso que de otra índole”.

Jaime Martínez  
“No estoy de acuerdo con la igualdad de derechos para los homosexuales por criterios muy personales”.

Ana Mercedes Rodríguez
“No estoy de acuerdo con que los homosexuales se casen, ni mucho menos que adopten hijos, porque desde el principio de los tiempos Dios dijo que ni los mentirosos ni los homosexuales heredarán el reino de los cielos”.

Sandra Tolosa
“Yo creo que los homosexuales tienen derecho a casarse. Sin embargo, no estoy de acuerdo con que adopten, porque ¿cómo le van a explicar a su hijo que tiene dos papás o dos mamás?”.

Publicado por: DIANA GIRALDO MESA

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