Colombia
Jueves 22 de septiembre de 2016 - 03:20 PM

La paz con las Farc, 30 años después del fin de la guerra en Centroamérica

Luego de 52 años de guerra entre el Estado colombiano y la guerrilla de las Farc, este conflicto llega a su fin. Por lo menos así lo prometen los acuerdos alcanzados entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y esa agrupación insurgente tras seis años de conversaciones -dos en la sombra, cuatro de cara al mundo-.

Luego de 52 años de guerra entre el Estado y las Farc, este conflicto llega a su fin. (Foto: Colprensa/VANGUARDIA LIBERAL)
Luego de 52 años de guerra entre el Estado y las Farc, este conflicto llega a su fin. (Foto: Colprensa/VANGUARDIA LIBERAL)

Compartir

Publicado por: COLPRENSA

Este lunes, 26 de septiembre, la guerrilla firmará la paz comprometiéndose a retornar a la vida civil convertida en un movimiento político.

Si bien es cierto en el escenario nacional persiste la presencia del Eln con cerca de tres mil hombres, la salida de las Farc con al rededor de 17 mil hombres entre armados y colaboradores, tal como lo señaló hace unas semanas el presidente de la República, Juan Manuel Santos, promete buenos vientos para la región.

Las noticias que hoy circulan en este costado del planeta sólo se asemejan a las que se vivieron hace cerca de tres décadas en Centroamérica cuando se firmó la paz con los grupos alzados en armas. En Salvador, 1992; en Nicaragua, 1990 y en Guatemala en 1996. En el primer caso se trató del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN); en el segundo, el Frente Sandinista de Liberación Nacional  (FSNL y la Contra), y finalmente, la Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca (UNRG). Todo al pasar de la guerra a la paz, o de lo que algunos califican como el paso de un régimen autoritario a la democracia.

Frederic Masse, docente e investigador de la Universidad Externado de Colombia, considera que las circunstancias con FMLN, surgido en el Salvador 1980 como la suma de varios grupos y apoyado por Cuba, fueron muy diferentes a la realidad colombiana de la época, y mucho más a la actual, por cuanto el combustible del conflicto de entonces no era el narcotráfico, pues la financiación provenía de la Unión Soviética.

Las líneas que sí se cruzan en estos conflictos son las de los retos de cara al posconflicto, y que son entendidos como la necesidad de contrarrestar la violencia que se pueda despertar tras la reincorporación a la vida civil de los guerrilleros, y como lo menciona Martha Ardila, docente de la U. Externado, la necesidad propender por unas condiciones adecuadas y equitativas en cuanto a los derechos y necesidades de los ciudadanos.

En este punto surgen dudas acerca de la presencia de las bandas criminales en Colombia y hasta la posibilidad de que aparezcan fenómenos como el pandillaje de las ‘Mara Salvatrucha’ en Salvador, Guatemala y Honduras hacia donde se han extendido.

“Una cosa es tener al Ejército de Liberación Nacional (Eln) aún en Colombia, cuya violencia por su puesto es execrable, pero es claro que mantiene un proyecto político; y otra, las Maras, una violencia criminal ligada al narcotráfico, como sucede con las bandas criminales en territorio nacional”, precisó Ardila para quien a pesar de quedar en el panorama el Eln esta es -dice- una agrupación menor: “El Eln no tiene la incidencia y el impacto que tienen las Farc, por cuanto esta última es más numerosa guerrilla y tiene muchas más actividades”.

“Colombia tienen que generar un clima más democrático, un desarrollo más humano donde la educación, la salud y el empleo sean de calidad, que la población tenga más garantías, que los ingresos sean mejor redistribuidos, además de darle más garantías a la población para que se vea la disminución de la pobreza y se dé una verdadera reinserción de los grupos alzados en armas”, precisó la experta.

Así las cosas, agrega que la única guerrilla de corte político en el hemisferio es el Eln “aunque en zonas como la triple frontera (Brasil-Argentina-Paraguay), se habla de células terroristas. Algo similar pasa en Oaxaca, en el estado de Michoacán, en Guerrero en México”, aunque descarta que se trate de grupos siquiera de tamaño mediano.

“Este hecho alivia a América Latina”. Así de tajante es Ardila, para quien tras la firma de la paz con las Farc Colombia se quita el estigma de ‘un país problema’ como ha sido considerado precisamente por el conflicto que se vive al interior de sus fronteras. “La reincorporación de grupos como las Farc a la vida civil, es posible empezar a ver a América Latina como una zona de paz”, señala, y vincula ese concepto directamente con el alivio que se podría dar en lo que respecta al tráfico de drogas que claramente es un tema mundial.

Contrario a Ardila, Mauricio Jaramillo, profesor de la Universidad El Rosario en Bogotá, considera que la salida de las Farc del escenario de guerra, en el momento en que está el continente, es menor.

“Nosotros tuvimos un momento de regionalización del conflicto colombiano con la primera fase del Plan Colombia a finales de los 90, pero con los proyectos de izquierda democrática en países como Venezuela, Uruguay, Brasil, Argentina y Paraguay el eco de las Farc fue casi inexistente”, advierte Jaramillo.

¿De dónde entonces la euforia por ampliar el radio de lo sucedido con las Farc? La respuesta a este interrogante es sencilla. América Latina ha sido históricamente la región más pacífica del planeta. “Cuando se habla de que en la región se supera uno de los lastres de la Guerra Fría y se habla en ese sentido, pero no es porque las Farc tuvieran un alcance regional”, precisa Jaramillo, y resalta "el alivio que pueden llegar a sentir países como Ecuador, Panamá, Brasil o Perú afectados por los desplazamientos de población y cierres de frontera”.

Así las cosas, con este proceso que parece estar llegando a su fin, por lo menos, en cuanto a negociación; y al inicio de la puesta en marcha de los acuerdos, Colombia entra en el escenario internacional de paz con una guerrilla que mantiene conversaciones para firmar la paz, y con grupos de delincuencia común que causan temor en la gente y presentan grandes retos de seguridad para las autoridades.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.

Publicado por: COLPRENSA

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad