Expertos hablan sobre el sexting como un delito y la falta de prevención de lo que se publica en redes.

Publicado por: Nelly Vecino Pico
L o que para muchos adolescentes, quienes apenas comienzan a experimentar el mundo de la sexualidad, les puede parecer un juego, es algo que podría terminar en un caso de extorsión y muchas veces en una tragedia.
De acuerdo con cifras de la Policía Nacional en sólo Bogotá el año pasado se reportaron al menos 403 casos de denuncia por sexting o “sextorsión”, como también se le conoce.
Para el caso del Área Metropolitana de Bucaramanga, según la Policía de Infancia y Adolescencia, en varios colegios se adelantan investigaciones por casos de sexting denunciados por adolescentes entre los 15 y 17 años de edad.
Según la Fiscalía, durante el último año los delitos cibernéticos han aumentado en un 45%, mientras que en lo corrido de 2019 se han iniciado 3.759 investigaciones por estos ciberdelitos.
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Y es precisamente por este incremento en los delitos cibernéticos que fue aprobado en primer debate en el Senado de la República el proyecto de Ley que busca que el sexting sea considerado un delito, cuyas penas oscilarían de seis a 10 años de cárcel, castigo que aumentará en una tercera parte si el delito es cometido contra una persona menor de 18 años o por exparejas permanentes.
De igual manera, se contempla además, la modalidad de retos camuflados en las redes sociales, que incita a los menores a autolesionarse o a lesionar a terceros a través de juegos macabros como la denominada Ballena Azul, Vodka en el Ojo, Juego de la Asfixia, Balconing y Momo, entre otros, serían sancionados.
Desde lo jurídico
Felipe Sánchez Iregui, director del Observatorio de Redes de la Universidad Sergio Arboleda, explica que el proyecto de Ley 60 de 2018 presentado por el Fiscal General busca crear un tipo de delito especial que es la violación de la intimidad sexual. Actualmente el Código Penal contempla el delito de violación a la intimidad, pero no un delito específico de violación a la intimidad sexual y, además, ese proyecto fue acumulado con el proyecto de Ley 74 del partido MIRA.
Para el experto de la Universidad Sergio Arboleda es importante distinguir entre el sexting que se considera extorsivo, en donde las imágenes o videos se utilizan para constreñir a alguien, y el sexting que se hace por venganza, es decir, cuando se publican videos o imágenes de una expareja, y en este caso constituye una violación a la intimidad sexual.
Para Sánchez Iregui en el estricto sentido jurídico el sexting extorsivo ya estaba previsto en el Código Penal y cualquier conducta, inclusive la revelación de fotografías, podría ser una extorsión.
Lo novedoso en el proyecte que avanza en el Senado es que trae un delito que es “la violación a la intimidad sexual”, que se conoce como el sexting no extorsivo y no estaba previsto y por eso se pretende crear al artículo 220B del Código Penal.
Público vs. privado
Otro aspecto, que de acuerdo con expertos es importante analizar en el contexto del sexting, es la importancia de mantener la vida en el plano de lo privado y ser más preventivos.
De acuerdo con Jaqueline Estévez Lizarazo, docente de la Universidad Pontificia Bolivariana, UPB, “infortunadamente en Colombia a veces se actúa bajo algún tipo de presiones, entonces si hay una ley supuestamente la gente se va a restringir de cometer el abuso, pero como en otro tipo de delitos no es ninguna garantía que el sexting pare”.
Así mismo, la docente de la UPB considera que hay otras connotaciones porque exponer la vida privada de manera pública casi que se convierte hoy en día como en algo permanente, que incluso mucha gente dice que no hay que entrar a regular porque no se sabe hasta qué punto se viola la privacidad o que implicaciones puede llegar a tener eso, es decir, “unas fotos de una persona desnuda (producto de una actividad cariñosa) termine siendo a futuro un arma en su contra”.
De igual manera, Estévez Lizarazo considera que poner una ley no implica que se deje de cometer la falta. Además, “a este tipo de faltas qué sanciones les pueden dar, porque quien va a decir si se exponen unos senos es menos grave que un video teniendo sexo; por tanto es un terreno demasiado frágil a la hora de limitarlo”.
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Para la experta de la UPB, constantemente las personas se exponen en redes o de manera pública casi que permanentemente y por decisión propia. Por ejemplo, una mujer queda embarazada y de una vez suben la ecografía; nace el bebé y lista la foto; van a piscina y de una aparece la foto en redes y este tipo de cosas “hacen que llegue al plano de lo público lo privado y eso es imparable”.
En este mismo sentido, Sánchez Iregui considera que “el primer protector de la intimidad es la misma persona, por ejemplo si una persona sale caminando por la calle desnudo y la gente le toma fotografías, no puede alegar que le violaron la intimidad; y lo mismo si en un muro de Facebook se publican fotos sugestivas, entonces, esta persona está renunciando a su intimidad”.
Violencia en las Tics
De acuerdo con las autoridades en 2018 se realizaron 622 denuncias por pornografía infantil de menores de 18 años; 556 más por acoso a menores y 193 casos de utilización o facilitación de medios de comunicación para ofrecer actividades sexuales con menores de 18 años, delitos cometidos a través de plataformas digitales.
De acuerdo con estas cifras, Jesús Redondo, docente de Psicología de la Universidad Pontificia Bolivariana, dijo que es importante que se trabaje en una ley en este sentido, porque tanto el ciberbullying y el sexting se podría considerar como una forma de violencia a través de las Tics.
Según Redondo la “Ley 1620 que habla de la implicación que deben tener las instituciones educativas con los casos de ciberbullying es una norma nueva que en el papel está bonita, pero a la hora de llevarla a cabo es complicado y “que se apruebe una ley con implicaciones legales para proteger a los más vulnerables, que en este caso son los menores de edad, es importante que se actúe sobre estos casos”.
Según el docente de Psicología, los estudios indican que en las relaciones a través de la Tics los adultos no son exentos y también se presentan casos de maltrato en el noviazgo, hay cierta confusión y no hay percepción de la violencia, es decir, si la pareja pide fotos muchas veces se accede para evitar generar un conflicto y no se miden las consecuencias.















