El presidente Gustavo Petro respondió nuevamente las críticas por no haber ordenado al Ejército el rescate de los policías secuestrados y dijo que se “evitó un enfrentamiento a muerte” con los manifestantes.

Publicado por: Redacción Vanguardia
el presidente de la República, Gustavo Petro, reiteró ayer su defensa al manejo que le dio la fuerza pública, por orden suya, en marzo pasado a la situación presentada con la retención de más de 70 policías durante la protesta campesina en San Vicente del Caguán, Caquetá.
El jefe de Estado se refirió nuevamente a estos hechos en la Escuela de Cadetes General Francisco de Paula Santander, en la ceremonia de condecoración a 64 miembros de la Policía y 36 del Ejército Nacional “por su labor en Los Pozos, Caquetá”, informó la Presidencia en su página web.
En la misma ceremonia se le rindió un homenaje póstumo al subintendente Ricardo Arley Monroy Prieto, quien falleció como consecuencia de los hechos registrados durante esa protesta, que aún generan controversia por la forma como se resolvió.
El presidente Petro hizo un llamado a la unidad entre la sociedad civil y la fuerza pública, que consideró fundamental “como base de quitarle el territorio a la violencia y de entregárselo a la paz, la democracia y la justicia social”.
Según el mandatario, de lo ocurrido en Los Pozos “se puede enseñar que de ahora en adelante la unidad entre el pueblo y las armas de la nación; entre la nación, toda, entre la sociedad civil y la Fuerza Pública, se vuelve fundamental para construir algo que nos pareciera lejano, ilusorio, que a veces se nos escapa: el que podamos vivir en paz”, dijo.
Ante las críticas por la falta de acción del Ejército para rescatar en su momento a los policías retenidos por los manifestantes, en una acción que ha sido calificada como secuestro y que el ministro del Interior, Alfonso Prada, en una controversial declaración calificó como “cerco humanitario”, el presidente Petro reiteró que se evitó un “enfrentamiento a muerte” y que esa actitud no puede considerarse como debilidad por parte de las Fuerzas Militares.
“Porque no hubo un enfrentamiento a muerte entre la población civil y la Fuerza Pública, entonces somos débiles. Eso no es cierto; débiles quienes la propugnan” sostuvo el jefe de Estado en su intervención.
Petro destacó que se le ha dado la orden a la fuerza pública para copar todo el territorio del país, para recuperarlo de los grupos que imponen la violencia. En este sentido, cito la experiencia en el norte y el nordeste de Antioquia, donde se mantienen 12.000 hombres y mujeres de las Fuerzas Militares y de Policía.
“Lo mismo que hemos ya hecho y se mantendrá en el norte y en el nordeste de Antioquia, ahora pasará a otros territorios que algunas personas creen vedados para el Estado. Eso implicará sacrificios e implicará una ley de oro que la Fuerza Pública que se ubique allí, que tendrá que rotarse para descansar y para evitar incluso los contagios de este tipo de organizaciones, que hoy asolan el país”, puntualizó.














