Colombia
Jueves 22 de junio de 2023 - 12:00 AM

¿Concluyó el caso del coronel Oscar Dávila?

Para la Fiscalía General hay plena certeza de que la muerte del teniente coronel de la Policía Óscar Dávila, asignado a la seguridad presidencial y relacionado con el escándalo de las interceptaciones ilegales en el Gobierno, fue un suicidio.

Colprensa / VANGUARDIA
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Publicado por: Colprensa

En la mañana del 21 de junio, doce días después de que el cuerpo del teniente coronel Óscar Dávila fue encontrado en un vehículo en Bogotá, la Fiscalía y Medicina Legal explicaron la causa de su muerte. Falleció por suicidio.

La vicefiscal general, Martha Mancera, el médico forense Jorge Paredes, el físico forense Henry Cepeda y el director del CTI, Alberto Acevedo, contaron detalles que los llevaron a esa conclusión.

La línea de tiempo

La reconstrucción de los hechos comienza con la llamada ventana de muerte, es decir, el tiempo que transcurre desde la última vez que la víctima es vista con vida hasta el hallazgo del cadáver, ambos hechos narrados necesariamente por testigos confiables.

En este caso, a las 5:40 de la tarde del 9 de junio el coronel Dávila ingresó al apartamento de un familiar, de donde se le vio salir con vida trece minutos después y dirigirse a su residencia. Dávila iba acompañado por un conductor subintendente de la Policía.

A las 6:10 de la tarde el coronel llamó a su esposa, con el fin de avisarle que en minutos llegaba a su vivienda. Tres minutos después, el agente hizo otra llamada, esta vez a la periodista Sylvia Charry, de Cambio, quien no le contestó.

Luego de otros tres minutos, la camioneta en la que se desplazaba Dávila pasó frente a su lugar de residencia, llegó al lugar donde fue encontrada y el conductor se bajó para ir a un supermercado.

El relato del conductor indica que Dávila le pidió que comprara una soda. Dos minutos después, a las 6:18 de la tarde, regresó a la camioneta y, según cuenta, dice la Fiscalía, el coronel, con el arma en la mano, “se despide de su conductor y, de manera inmediata, se dispara en la cabeza”. Después de 21 minutos llega el primer responsable de examinar la escena.

Las preguntas que se responden

La conclusión inicial es que los elementos probatorios dan cuenta de un disparo hecho en contacto con el costado de la cabeza, con la mano derecha de su autor y el arma de su compañero.

La investigación por la muerte del coronel, entonces, se cierra, debido a que el suicidio no es un delito, sino un problema de salud pública, y, por lo tanto, su investigación no le corresponde al derecho penal. Con ello, el conductor de Óscar Dávila deja de ser sospechoso, que era el estado en el que se encontraba desde que el equipo de criminalística llegó a la escena del crimen, dado que fue la última persona en estar alrededor del coronel.

Si llegase un testigo a controvertir el archivo del caso, Mancera explica que no lograría reabrirlo, pues “estaría riñendo con la certeza forense de una autopsia, de una trayectoria de disparo y, por supuesto, de los residuos de disparo en la mano”.

Asimismo, la vicefiscal Mancera reiteró que antes del 9 de junio el ente investigador no había llamado al teniente coronel a dar ninguna declaración en ninguna modalidad. “Para ese momento no teníamos otra cosa distinta que la recolección de pruebas”, explicó.

“Cuando decide el coronel radicar una petición para la Fiscalía General de la Nación, que le fue entregada a cada uno de los fiscales de cada línea de investigación, ninguno de ellos, en su autonomía e independencia, lo llamó a ninguna diligencia”, aseguró.

El arma con la que ocurrió el incidente, por otra parte, pertenecía al intendente que conducía para el coronel. El haberla dejado en la camioneta, declaró Mancera, no es un aspecto que pueda explorarse desde el derecho penal, pero sí a nivel de derecho disciplinario, que es competencia de la Inspección de la Policía o de la Procuraduría General de la Nación.

En esa misma línea, según el material recaudado hasta el cierre de la investigación, no es posible concluir que se pudo haber cometido el delito de inducción al suicidio. Para que esa infracción pueda concretarse, es fundamental que exista el elemento del dolo, es decir, que la persona que induce sepa que causará el suicidio y, además, intencionalmente haga la invitación.

“El dolo es conocer y hacer”, aclaró la vicefiscal, “y eso significaría que la inducción al suicidio es que permanentemente le esté diciendo que se suicide, que permanentemente lo esté hostigando para la realización de esa conducta; y, en la línea de tiempo que nosotros vimos durante todo el día, no tenemos una situación distinta a la de haber tomado la decisión personal de quitarse la vida”.

Publicado por: Colprensa

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