Un día como hoy, 18 de agosto de 1989, apagaron la vida del político colombiano Luis Carlos Galán Sarmiento, quien quedó registrado en la historia del país como uno de los líderes que dejó en su legado la lucha por una Colombia más justa, transparente, libre del narcotráfico y de la corrupción.

Publicado por: El País
Hace 34 años, Luis Carlos Galán fue asesinado durante un mitin político en Soacha, a las afueras de Bogotá. Su muerte conmocionó a Colombia y marcó un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico, en la corrupción en el país.
Cabe señalar que este líder político había ganado una gran cantidad de seguidores y su asesinato desencadenó una ola de indignación pública y movilizó a la ciudadanía en demanda de justicia y cambios reales.
Con la muerte de este personaje, que quedó plasmado en la historia Colombia, se registró un punto de inflexión en la percepción pública sobre las complicaciones políticas que se estaban viviendo en temas de corrupción, narcotráfico y violencia.

Este asesinato marcó una necesidad de un cambio real en las políticas del país, las cuales en su mayoría todavía están presente en algunos líderes del país y seguidores de estos movimientos.
La indignación ante su muerte desencadenó una movilización en las cuales se exigieron medidas efectivas contra la corrupción y el narcotráfico.
¿Quién era Luis Carlos Galán?
Nació en Bucaramanga en 1943, el santandereano Luis Carlos Galán mostró un interés en la política y una pasión por la justicia social desde muy temprana edad, es por ello que decidió estudiar Derecho y Economía de la Pontificia Universidad Javeriana y posteriormente obtuvo una maestría en Economía en la Universidad de Columbia en Nueva York.

Galán se construyó y se volvió una figura política en la década de 1980, durante un período en el que el narcotráfico y la corrupción estaban profundamente arraigados en el país. Fue uno de los principales miembros del Partido Liberal Colombiano, en donde denunció públicamente diferentes vínculos e infiltraciones de la política con el narcotráfico, lo que lo volvió un enemigo de más de uno.













