Una pareja de extranjeros terminó en la sala de urgencias de una clínica de Cartagena luego de consumir el fruto de un árbol llamado popularmente manzanillo de la muerte, Manzanillo de Playa o árbol de la muerte (Hipponame Mancinella).

Publicado por: El Universal
La pareja proveniente de España presentó ardor en zona de la boca, faringe y epigastrio, posterior a sensación de obstrucción de las vías respiratorias y dificultad para respirar por lo que requirió los servicios médicos.
En Cartagena se ha identificado la presencia de dicho árbol en Playa Blanca y la urbanización Los Corales.
Al respecto, el Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) emitió una alerta sobre el consumo de dicho fruto, similar a la manzana, que es poderosamente tóxico y puede resultar mortal para los seres humanos.
El ente de salud pidió a los cartageneros y visitantes abstenerse de consumir estos frutos ya que no son aptos para el consumo humano por su componente altamente venenoso.
“El llamado es a nativos y extranjeros para minimizar los riesgos de intoxicación, incluso la muerte, por estas causas debido a la desinformación. Antes de consumir productos desconocidos deben asegurarse que sean aptos para su consumo y prevenir desenlaces fatales”, sostuvo el DADIS.
¿Por qué es peligroso?
La planta es severamente tóxica para los humanos y, posiblemente, para todos los mamíferos, aunque algunos reptiles se alimentan de sus frutos y se alojan en su copa.
El contacto con la savia produce una violenta sensación de ardor, inflama los tejidos y provoca ampollas y erupciones en la epidermis. En las mucosas, la sensación es aún más agresiva, y es particularmente peligrosa en el tracto digestivo. La causticidad es tan elevada que consume con facilidad la tela de algodón y otros materiales ligeros.
Pararse debajo del árbol durante la lluvia causará ampollas en la piel por el mero contacto con este líquido: incluso una pequeña gota de lluvia con la sustancia lechosa hará que la piel se ampolle.
También se sabe que la savia daña la pintura de los automóviles. El contacto con su savia lechosa (látex) produce dermatitis ampollosa, queratoconjuntivitis aguda y, posiblemente, grandes defectos del epitelio corneal.
El humo producido por la quema de hojas y madera es igualmente irritante. Sin embargo, la madera es dura y de muy buena calidad, y muy apreciada, aunque debe someterse a un largo y complejo proceso de secado al fuego antes de poder cortarse.
El polen que emite esta planta es altamente alergénico y puede desatar severas reacciones en personas sensibles.















