Justo cuando el Cauca y el Valle del Cauca se estremecen por hechos violentos, en el Ejército Nacional se dan dos cambios sustanciales: salió el Comandante General y el comandante de la Quinta Brigada, con base en Bucaramanga.

Después de que a mediados de mayo las disidencias de las Farc abrieran fuego contra la Policía Nacional en el municipio de Morales, Cauca, dejando como saldo dos uniformados y dos civiles muertos, el ministro de la Defensa, Iván Velásquez, y el presidente Gustavo Petro, llaman a calificar servicios al comandante del Ejército Nacional, Luis Mauricio Ospina.
“El presidente Gustavo Petro y el ministro de la Defensa, Iván Velásquez, han designado al señor Luis Emilio Cardozo Santamaría como nuevo comandante del Ejército Nacional. El general Cardozo Santamaría se reincorporará a la institución para asumir este importante cargo”, afirmó Palacio de Gobierno en un comunicado de prensa.
El nuevo comandante de la institución castrense no es nuevo. Cuando el presidente Gustavo Petro llegó a la Casa de Nariño hizo una ‘barrida’ en las Fuerzas Militares que llevó a varios uniformados al retiro forzoso de las instituciones. En esa ‘purga’ salieron al menos 40 altos uniformados, entre los cuales estaba Luis Emilio Cardozo.
Pero la llegada del nuevo comandante del Ejército Nacional ha generado un cambio inesperado. En las últimas horas, en medio de una reunión de altos mandos de las Fuerzas Militares, se pidió la baja del comandante de la Quinta Brigada de Bucaramanga, Santander, Óscar Vera, quien duró más de 30 años en la institución castrense.
El saliente comandante se había desempeñado como jefe de Inteligencia durante el Gobierno del expresidente Iván Duque Márquez. Esta salida se dio en medio de una reunión que se dio en Escuela Militar General José María Córdoba, en Bogotá, en la cual se analizaron los resultados y retos que tendrá la institución castrense en este segundo semestre de 2024.















