En medio de su discurso ante el Congreso de la República, el presidente Gustavo Petro pidió perdón al Legislativo y al pueblo colombiano por los hechos de corrupción acontecidos en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.

En la tarde de este sábado, 20 de julio, en la instalación del tercer periodo Legislativo, el presidente Gustavo Petro pidió perdón por los hechos de corrupción acontecidos en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd.
“El tema de la corrupción no es ideológico. No hay una barrera que divide a las gentes de la ciudadanía entre fuerzas que no son corruptas y entre fuerzas que sí lo son”, afirmó el jefe de Estado, mencionando directamente a Olmedo López quien fue el director de la entidad en la cual se han registrado varios hechos de corrupción.
El pronunciamiento del mandatario de los colombianos se dio en medio de las nuevas denuncias que se han hecho y en las cuales han salido salpicados funcionarios de su Gobierno como el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla; el saliente del Interior, Luis Fernando Velasco y varios congresistas.
“El señor Olmedo nunca fue una transacción política de ningún grupo presente o ausente; él viene de la izquierda, lo cual hace que tengamos que pensar que el tema de la corrupción no es un tema ideológico”, puntualizó Petro.
Justamente la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd, ha estado en el ‘ojo del huracán’ tras las confesiones que han hecho tanto en la Corte Suprema de Justicia como la Fiscalía General de la Nación, Olmedo López y Sneyder Pinilla, quienes fueron altos directivos de esa entidad.
Los dos han confesado haber cometido diferentes hechos de corrupción que iniciaron con el direccionamiento de un millonario contrato por $46 mil millones para la compra de carrotanques que tenían como objetivo llevar agua potable al departamento de La Guajira.
En sus declaraciones han señalado a varios congresistas, al menos 17, de haber participado en los escándalos. Recientemente Olmedo López, ante la Sala de Instrucción e la Corte Suprema de Justicia, confesó que el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, le ordenó direccionar tres millonarios contratos para tres departamentos con el objetivo de “comprar” votos de nueve parlamentarios en las comisiones económicas.

















