Un trabajador murió y dos personas resultaron heridas, entre ellas un suboficial del Ejército, tras un ataque con explosivos lanzados desde un dron en Santander de Quilichao, Cauca.

Publicado por: Agencia Efe
Un trabajador de una compañía de energía eléctrica murió y su compañero resultó herido en un ataque con explosivos lanzados desde un dron en el municipio de Santander de Quilichao (Cauca), informó este miércoles el Ejército, que además lamentó que un suboficial también resultó herido. Además: Fiebre amarilla en Colombia: Conozca las precauciones clave ante aumento de casos
La persona muerta y la herida pertenecen a la Compañía Energética de Occidente (CEO), que distribuye y comercializa energía eléctrica en el departamento del Cauca, dijo el Ejército en redes sociales.
Detalles del ataque con dron en Santander de Quilichao
“Un artefacto explosivo, fue activado (...) en el municipio de Santander de Quilichao en el departamento del Cauca, impactando a trabajadores de la Compañía Energética de Occidente (CEO). El ataque dejó un empleado fallecido y otro herido”, detalló la información castrense.
Posteriormente, fue activada a control remoto otra carga que dejó herido a un suboficial del Ejército, quien hacía parte de un grupo de militares y policías que buscaban más explosivos.
“Nuestro suboficial se encuentra estable en un centro médico de la región”, indicó la información del Ejército.
¿Qué grupos armados operan en Cauca?
En el Cauca, donde hay presencia de las disidencias de las Farc y de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln), al igual que de grupos de narcotraficantes, es escenario de constantes ataques que alteran el orden público. Otras noticias: Expertos en salud critican emergencias anunciadas por Petro por fiebre amarilla
El Ejército puso en marcha, el 12 de octubre del año pasado, la ‘Operación Perseo’, con más de 1.000 soldados, para retomar el control de El Plateado, el principal bastión del grupo Carlos Patiño, parte del EMC, que se dedica al narcotráfico.
Sin embargo, más de seis meses después, el despliegue militar no ha dado el resultado esperado y las disidencias siguen controlando la zona y desafiando al Estado.

















