La defensa insiste en que se distorsionaron declaraciones cruciales durante el proceso y cuestiona la imparcialidad de la investigación.

Publicado por: Redacción Nacional
Este martes 1 de julio, el juicio contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez por presunto soborno a testigos y fraude procesal entró en una etapa decisiva. La defensa del exmandatario presenta sus alegatos finales ante el juez del caso, en medio de un clima judicial y político cargado de tensiones. La diligencia judicial ha estado marcada por un discurso frontal del abogado Jaime Granados, quien denunció lo que calificó como una “manipulación grave de la evidencia” por parte de la Fiscalía General de la Nación.
Con esta audiencia, se reactiva un proceso judicial que ha captado la atención del país durante años y que podría marcar un hito en la historia judicial de Colombia, al tener en el banquillo a un expresidente por delitos que comprometen la integridad del sistema judicial. Puede leer: ¿Silencio estratégico? Diego Cadena no declara en juicio que sacude a Álvaro Uribe
Defensa de Uribe acusa a la Fiscalía de distorsionar los hechos
Durante su intervención, el penalista Jaime Granados aseguró que la Fiscalía alteró deliberadamente el contenido de las pruebas presentadas, con el fin de incriminar a su defendido. “Se llegó al extremo de falsear lo que muestra la evidencia”, afirmó, haciendo énfasis en que la Fiscalía atribuyó a Uribe declaraciones que nunca emitió, incluso después de haber renunciado a su derecho a guardar silencio y rendido testimonio durante varios días bajo juramento.
Como ejemplo de estas supuestas distorsiones, Granados citó una afirmación de la fiscal Marlenne Orjuela, quien en audiencias anteriores aseguró que Uribe había reconocido la entrega de un lote a cambio de favores procesales. Según el abogado, se trató de una interpretación arbitraria de una pregunta realizada en contrainterrogatorio, sin sustento en las declaraciones oficiales del expresidente.
Granados enmarcó el actuar de Uribe dentro de lo que describió como un ejercicio legítimo de defensa ante lo que consideró una estrategia de desprestigio orquestada por antiguos miembros de grupos armados ilegales. “Este no es un proceso aislado del contexto político. Venimos a este juicio cargados de emociones, sesgos y heridas que distorsionan la percepción de la verdad”, señaló. Entérese: Álvaro Uribe alertó de un plan para asesinarlo: “preparan atentado en mi contra”
De acuerdo con el abogado, la actuación de su cliente fue motivada por la necesidad de verificar versiones que alertaban sobre un presunto complot en su contra, y en ese marco, recurrió a asesores jurídicos para obtener información directamente de quienes afirmaban tener conocimiento de dichos montajes.
El papel de Diego Cadena en el caso de Álvaro Uribe
Uno de los puntos centrales del alegato fue la defensa de Diego Cadena, abogado que visitó a varios excombatientes presos por encargo de Uribe. Según Granados, su labor fue la de confirmar o desvirtuar las versiones que circulaban sobre supuestos vínculos del expresidente con estructuras paramilitares. “¿No tenía derecho el doctor Uribe a disponer de abogados para indagar sobre estos señalamientos?”, cuestionó ante el juez.

La Fiscalía, sin embargo, ha sostenido una versión radicalmente opuesta. Según la fiscal Orjuela, las gestiones realizadas por Cadena y por otras personas como Carlos Eduardo López, alias ‘Caliche’, no fueron simples ejercicios de defensa sino una estrategia coordinada para incidir en los testimonios de testigos clave como Juan Guillermo Monsalve. Lea además: Uribe arremete contra Petro por sacar a criminales de las cárceles y llevarlos a acto público
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Otro punto álgido fue la reiterada negación de cualquier vínculo entre Uribe y alias ‘Caliche’, a quien la Fiscalía señala como intermediario en la presunta manipulación de Monsalve. Granados subrayó que no existe evidencia de que su cliente haya tenido comunicación directa o indirecta con esta persona y afirmó que ni Cadena ni otros actores del proceso actuaban bajo coordinación criminal, sino en un marco jurídico legítimo.
El abogado también cuestionó que la Fiscalía haya adoptado, a su juicio, una postura parcial a favor de las víctimas reconocidas en el proceso, en especial del senador Iván Cepeda. Según Granados, Cepeda tuvo un papel activo en la gestión del traslado de Monsalve a un centro carcelario más favorable, lo que —dijo— “debería ser objeto de igual escrutinio judicial”.
Iván Cepeda responde con acusaciones de contradicción
En respuesta a los señalamientos de la defensa, el senador Iván Cepeda no tardó en intervenir públicamente. Aseguró que Granados incurre en una contradicción al afirmar que la relación entre Uribe y Cadena no fue dolosa desde el inicio, mientras reconoce que desde el principio recibían cartas de exparamilitares ofreciendo versiones favorables. Le sugerimos: Álvaro Uribe abre puerta a coalición popular para 2026 y descarta acuerdos burocráticos
“Desde el mismo inicio de su relación, Uribe y Cadena comenzaron a construir conjuntamente el camino del fraude procesal y del soborno”, afirmó Cepeda, recordando que incluso la Corte Suprema de Justicia había advertido sobre este patrón en casos anteriores, como el de Wilser Molina.
Lo que sigue: ¿Condena o absolución?
Con los alegatos finales de la defensa ya expuestos, el juicio contra Álvaro Uribe entra en su recta final. En las próximas semanas, se espera que el juzgado emita un veredicto sobre la responsabilidad penal del expresidente en uno de los procesos más emblemáticos del país. De ser hallado culpable, Uribe podría enfrentar una sentencia que tendría un enorme impacto político y judicial.














