Hace siete años, la excandidata presidencial conmovió a magistrados al narrar en detalle sus años de cautiverio.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
En octubre de 2018, Ingrid Betancourt compareció virtualmente ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y ofreció un testimonio desgarrador sobre su secuestro.
Su relato, lleno de crudeza y pausas de dolor, buscó dejar una lección, el secuestro no puede repetirse jamás.
Hambre, cadenas y humillaciones

El 24 de octubre de 2018, la Sala de Reconocimiento de Verdad escuchó a Betancourt desde Francia en una sesión que se convirtió en catarsis.
Durante más de dos horas, Ingrid Betancourt habló sin documentos, sólo con la memoria viva de lo que llamó “mi descenso al infierno”. Magistrados y asistentes no ocultaron la conmoción, muchos de ellos con lágrimas en los ojos.
Betancourt relato las penurias diarias del cautiverio. La comida escasa y repetitiva, los castigos arbitrarios y los episodios de humillación. Lea también: En vivo: JEP emite primera sentencia contra exjefes de las Farc por secuestros
Describió cómo en ocasiones le negaban los alimentos, le arrojaban la ración al suelo o incluso le entregaban restos en mal estado.
Estar encadenada durante años, soportar enfermedades sin tratamiento y la falta de higiene mínima fueron parte de lo que vivió en la selva.
El dolor de la separación familiar
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La excandidata afirmó que lo más devastador fue estar lejos de sus hijos. El miedo constante a recibir una mala noticia sobre ellos o su madre se convirtió en una obsesión que la consumía.
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“Sudaba todas las noches de miedo”, dijo. Sus múltiples intentos de fuga terminaron en castigos severos, lo que produndizó su sensación de paranoia y desconfianza hacia cualquier persona. Lea también: ¿Van a la cárcel? JEP condena a Timochenko y exjefes de las Farc
Uno de los aspectos más impactantes fue su descripción sobre cómo niños, algunos de apenas 9 a 10 años, eran los encargados de vigilar a los secuestrados. Según Betancourt, estos jóvenes, con fusiles en mano, terminaban transformándose en verdugos capaces de actos crueles y degradantes.

Su testimonio hizo parte de un ciclo de audiencias celebradas por la JEP entre el 22 y 26 de octubre de 2018. Todas las declaraciones buscaban aportar a la verdad histórica, reconocer responsabilidades y garantizar que episodios como el secuestro no vuelvan a repetirse en Colombia.















