Acusan al alcalde de Tunja, por corrupción, mientras la Procuraduría lo destituye por irregularidades en su candidatura.

Publicado por: Diego López
La Fiscalía General de la Nación presentó cargos este jueves contra Mikhail Krasnov, alcalde de Tunja, por los delitos de interés indebido en la contratación y amenazas a testigos.
Krasnov es el primer extranjero en ocupar el cargo de alcalde en una ciudad colombiana. Además de él, la Fiscalía también imputó a dos ex funcionarias de la Alcaldía de Tunja, acusadas de estar involucradas en irregularidades relacionadas con un contrato de prestación de servicios.
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La investigación reveló que el alcalde habría amenazado al entonces gerente de Ecovivienda, una entidad pública encargada de la construcción de viviendas en Tunja, para que firmara un documento que lo exoneraba de las irregularidades en la firma del contrato.
En agosto pasado, la Procuraduría destituyó e inhabilitó a Krasnov por 14 años debido a inconsistencias en su proceso de inscripción como candidato para el periodo 2024-2027.
Krasnov, nacido en 1978 en Sarátov, Rusia, hijo de madre ucraniana y padre ruso, llegó a Colombia hace más de 15 años como estudiante de intercambio.
De acuerdo con la Procuraduría, Krasnov firmó un contrato de trabajo de un año con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) en diciembre de 2022, lo cual lo inhabilitaba legalmente para presentarse como candidato.
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El contrato, que tenía un valor de 8 millones de pesos, consistía en servicios profesionales para apoyar una investigación en la Facultad de Ciencias Económicas de la universidad. A pesar de este impedimento, Krasnov registró su candidatura y posteriormente asumió el cargo de alcalde. La Procuraduría calificó esta acción como una violación grave de la ley, señalando que fue cometida con conocimiento de la irregularidad.
Esta sanción, que aún puede ser apelada, implica la destitución del primer alcalde extranjero elegido en Colombia, quien había basado su campaña en la lucha contra la corrupción y denunciando que en la política local se considera normal que los políticos “tomen de la caja de la ciudad”.















