Uno de los elementos clave que llevó a la absolución fue la falta de credibilidad del testigo principal.

Publicado por: Redacción Colombia
Un juez de la República absolvió a los hermanos Jonatan Stiven y John Alexander Mejía Hurtado, quienes habían sido señalados por la Fiscalía como presuntos responsables del asesinato del líder estudiantil y activista social Lucas Villa, ocurrido en medio de un plantón pacífico del Paro Nacional de 2021 en Pereira.
La decisión judicial se produjo luego de que el despacho concluyera que no existían pruebas sólidas que permitieran establecer la responsabilidad de los procesados en la planeación y ejecución del crimen.
La acusación de la Fiscalía y el papel de “La Cordillera”
Durante el proceso, la Fiscalía sostuvo que los hermanos Mejía Hurtado harían parte de la organización criminal conocida como La Cordillera y que habrían participado en la planeación del homicidio, la definición de la logística y la ubicación de los sicarios que siguieron los movimientos de Lucas Villa antes de dispararle.
Según el ente acusador, los hoy absueltos habrían coordinado a los tres hombres que vigilaban al activista la noche del ataque. Sin embargo, estas afirmaciones no lograron ser respaldadas con material probatorio suficiente durante el juicio.
Testigo con contradicciones debilitó el caso
Uno de los elementos clave que llevó a la absolución fue la falta de credibilidad del testigo principal, quien, de acuerdo con el juez, incurrió en múltiples imprecisiones y contradicciones.
“Es bastante difícil para este despacho, por no decir imposible, edificar una sentencia condenatoria cuando existe un testigo que incurre en tantas contradicciones”, señaló el togado al explicar su decisión. Le puede interesar: Acusan a dos criminales por homicidio del líder Lucas Villa en protestas de 2021
El asesinato de Lucas Villa
Lucas Villa fue atacado a disparos el 5 de mayo de 2021 mientras participaba en un plantón pacífico del paro nacional en el Viaducto de Pereira. Tras el atentado, el joven activista fue trasladado a un centro asistencial, donde permaneció varios días bajo atención médica, pero falleció cinco días después debido a la gravedad de las heridas.
El crimen de Villa se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de la violencia registrada durante las protestas sociales de 2021 en Colombia.















