Colombia
Sábado 13 de junio de 2026 - 05:31 PM

Así fueron las dos horas de seguimiento que terminaron con el asesinato de Cristian Herrera, en Cúcuta

Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir el recorrido de los presuntos implicados antes del crimen. La investigación revela que el periodista fue vigilado desde que salió de su vivienda.

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Publicado por: La Opinión

A las 11:01 de la mañana del sábado 6 de junio, cuando el periodista Cristian Hernando Herrera Nariño todavía permanecía en su apartamento en Cúcuta, Norte de Santander, el plan para asesinarlo ya estaba en marcha. Hasta ese lugar llegó Wilmer Alexander Portillo González, de camiseta blanca y bermuda negra, conduciendo un taxi Chevrolet Spark de placas WDN-076. Su objetivo era presuntamente vigilar la zona y cumplir labores de transporte. Se estacionó a un conjunto de distancia y esperó.

Así empezó a orquestarse el plan criminal. Herrera tenía 50 años y se atrevió, como pocos, a denunciar el accionar criminal del ELN en Norte de Santander, la corrupción política y las redes criminales de la región. Dirigía los medios digitales Cúcuta Real y Cúcuta Rojo Vivo, trabajaba de cerca con la Fundación para la Libertad de Prensa y había sido amenazado en varias ocasiones. Tanto, que el Estado colombiano lo protegía desde 2014.

28 minutos después de la llegada del taxista, como lo pudo constatar Colprensa en los registros fílmicos, arribó Angélica Vesga Arenas de camiseta blanca, short en jean y chanclas negras, en una motocicleta del mismo color. Se acercó a él y le entregó lo que aparentemente era una bolsa. Apenas 30 segundos más tarde, otra mujer* descendió del vehículo y abordó la moto sin intercambiar una sola palabra. Su presencia había pasado inadvertida para las cámaras hasta ese momento.

Juntas se dirigieron hacia el conjunto donde vivía Herrera. Recorrieron los alrededores, observaron los accesos y se detuvieron un momento frente a la entrada principal. Luego ingresaron a una tienda cercana hasta devolverse finalmente a donde estaba el vehículo de placas 076. Allí esperaron hasta las 12:05 del mediodía, cuando el comunicador salió en compañía de su familia en la camioneta que tenía asignada por la Unidad Nacional de Protección (UNP). Tras él salió Angélica Vesga Arenas, que se movilizaba en la motocicleta, y unos metros más atrás el taxi.

Herrera tenía como destino la casa de su suegra en el barrio Quinta Oriental, a donde arribó cerca de 40 minutos después. Estacionó, pero al bajarse se encontró de frente con la muerte. John Sebastián Duque Andrade, alias Demonio, vestido completamente de negro y casco negro, que llevaba varios minutos dando vueltas por la zona, lo asesinó sin compasión ante la mirada de su familia. Minutos antes, Vesga Arenas le había confirmado que él era la persona que debía ultimar.

En medio de la confusión, el comunicador fue llevado al hospital Erasmo Meoz, donde llegó sin signos vitales. Mientras tanto, el sicario huyó hacia el barrio La Ceiba. Detrás de él, huyeron Wilmer Alexander Portillo y Angélica Vesga Arenas. En el lugar del crimen, las autoridades verifican la posible participación de otro hombre vestido con una gorra roja, una camisa de rayas y un pantalón, quien habría estado pendiente y reportando todo lo que ocurría en la zona tras el homicidio.

La Investigación

Las autoridades se movieron rápidamente. La Seccional de Investigación Criminal de la Policía de Cúcuta analizó 400 horas de grabación de 22 cámaras de seguridad y cerca de 1.200 fotogramas para reconstruir cada movimiento. Hoy ya hay tres personas detenidas, pero en las próximas horas ese número podría aumentar.

Entre ellos está alias Demonio, quien cayó en el Terminal de Transportes. Información de las autoridades da cuenta de que estaría vinculado a más homicidios, entre ellos el ocurrido contra el dueño de un gimnasio en Cúcuta el pasado 25 de abril. Además, pertenecería presuntamente a una organización delincuencial en esa ciudad conocida como la Familia P, dedicada, entre otros delitos, al microtráfico y el asesinato.

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Su líder es Evert Carreño, alias ‘Porras’, quien, a pesar de estar privado de la libertad, sigue siendo su principal cabecilla. Está privado de la libertad desde 2016, pero, según información de inteligencia, continúa ejerciendo control sobre gran parte del negocio del microtráfico, además de homicidios, secuestros, extorsiones y otras actividades ilícitas.

En abril de este año fue imputado como presunto responsable de dirigir la red criminal a la que se atribuyen 178 homicidios cometidos entre 2024 y 2025 en Cúcuta, especialmente en las comunas 6, 7 y 8 de la capital nortesantandereana.

Los otros dos capturados son Wilmer Alexander Portillo y Angélica Vesga Arenas. Las investigaciones continúan.

Publicado por: La Opinión

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