Mientras otros países de América Latina han transformado esta etapa escolar, Colombia mantiene una deuda que afecta la permanencia, el aprendizaje y las oportunidades de miles de estudiantes.

Publicado por: Redacción Colombia
Entre los seis países latinoamericanos acompañados por el Instituto Natura, Brasil, Argentina, Chile, México, Perú y Colombia, este último es el único que aún no ha establecido como obligatoria la educación media, correspondiente a los grados 10° y 11°.
Aunque esta etapa educativa es gratuita y universal en el país, su falta de obligatoriedad afecta la garantía plena del derecho a la educación. Actualmente, la cobertura neta de la educación media en Colombia alcanza apenas el 46 %, la cifra más baja de todo el sistema educativo formal.
David Saad, director presidente del Instituto Natura para América Latina, explicó que esta situación ayuda a comprender algunos de los desafíos que enfrenta Colombia en cobertura, permanencia y calidad educativa.
“Cada país tiene fortalezas distintas. Brasil ha avanzado en evaluación y educación media integral; Chile ha desarrollado experiencias destacadas en formación docente, y Perú logró mejoras importantes en sus resultados de aprendizaje”, señaló Saad.
Según el directivo, las experiencias de la región dejan tres lecciones para Colombia: establecer la obligatoriedad de la educación media, garantizar no solo el ingreso, sino también la permanencia y culminación de los estudios, y ofrecer una formación conectada con los intereses y proyectos de vida de los jóvenes.
“La educación media no puede verse únicamente como un puente hacia la educación superior. Incluso cuando un joven no continúa estudiando después de graduarse, completar esta etapa genera beneficios en ingresos, empleabilidad y oportunidades de vida”, agregó.
Una de las experiencias destacadas es la del estado brasileño de Pernambuco, donde se puso en marcha una política de educación media integral vinculada con las expectativas de los estudiantes. Los avances educativos estuvieron asociados con un aumento del 55 % en la empleabilidad y del 23 % en el acceso de los jóvenes a la educación superior.
También se registró una reducción del 18 % en los homicidios, del 38 % en los embarazos adolescentes y del 37 % en las hospitalizaciones relacionadas con el consumo de sustancias psicoactivas. El modelo se implementa actualmente en las 27 unidades federativas de Brasil.
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Para Alejandra López, gerente de la Alianza para la Transformación de la Educación Media, ATEM, estas experiencias demuestran que fortalecer este nivel educativo no es solo una discusión académica.
“Es una conversación sobre equidad, desarrollo y oportunidades para los jóvenes. Las transformaciones son posibles cuando existen políticas integrales sostenidas, capacidades institucionales y una visión compartida”, afirmó.
ATEM considera que Colombia necesita consolidar políticas públicas que permitan a más jóvenes ingresar, permanecer y culminar una educación media pertinente y de calidad, especialmente en los territorios con mayores brechas sociales y educativas.











