El ministro defendió el cambio por fallas en el trámite, mientras la exfuncionaria cuestionó sus efectos ambientales.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La decisión del Gobierno colombiano de revocar una resolución que protegía la Amazonía frente a la exploración y explotación de hidrocarburos desató un cruce de acusaciones entre el actual ministro de Ambiente, Fabio Arjona, y su antecesora, Irene Vélez.
La controversia comenzó luego de que el Ministerio de Ambiente revocara la Resolución 0961 de 2026, aprobada dos días antes de finalizar el Gobierno de Gustavo Petro (2022-2026). La norma delimitaba y declaraba el bioma amazónico como reserva definitiva de los recursos naturales renovables.
La medida abarcaba más de 483.283 kilómetros cuadrados, equivalentes al 42 % del territorio colombiano, y contemplaba restricciones a la exploración y explotación de hidrocarburos en esta región.
Gobierno defiende la revocatoria de la protección a la Amazonía
El ministro Fabio Arjona defendió la decisión al señalar que la resolución anterior se expidió sin culminar la consulta previa con las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras.
Según el funcionario, la norma tampoco garantizaba por sí sola la protección efectiva del bioma amazónico. Por el contrario, sostuvo que generaba incertidumbre económica y territorial sin ofrecer alternativas concretas a quienes habitan la región.
#RTVCAhora 🌿 El Ministerio de Ambiente revocó la resolución que establecía la Reserva Amazónica por falta de consulta previa. Sin embargo, la protección ambiental de la Amazonía se mantiene vigente a través de otras normas y decisiones judiciales. 🌳 pic.twitter.com/5uPNJtKiCs
— RTVC Noticias (@RTVCnoticias) October 27, 2026
La decisión provocó la reacción de la exministra Irene Vélez, quien aprobó la resolución original antes de dejar el gabinete. La exfuncionaria cuestionó la actuación de la actual Administración y defendió la legalidad y el rigor técnico de la medida que buscaba proteger la Amazonía.
“El nefasto gobierno de Colombia le da la espalda a la Amazonía”, afirmó Vélez en su cuenta de X, donde también advirtió que el objetivo sería “apropiarse de las tierras raras”.
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Irene Vélez, recordó la importancia ambiental de esta región y su papel en la regulación del clima y del agua. “La Amazonía es sumidero de carbono, su deforestación aumenta las emisiones capturadas de CO2 en la selva y su conectividad con los Andes es la única garantía para sostener el ciclo hídrico de los ríos voladores que abastecen de agua a Bogotá”, agregó.
Arjona respondió que “sacar resoluciones no resuelve los problemas de ningún territorio” y cuestionó nuevamente el procedimiento con el que se expidió la norma, al insistir en que no se había completado la consulta previa con las comunidades negras.
El nefasto gobierno de Colombia le da la espalda a la Amazonía. Al arrodillado de Abelardo le dieron la orden de levantar las restricciones ambientales para apropiarse de las tierras raras. Primero armarán un desastre por el cobre del Putumayo y luego activarán todas las… https://t.co/6BEBeMeuMy
— Irene Vélez-Torres (@IreneVelezT) October 26, 2026
Ministerio asegura que la Amazonía sigue protegida
Pese a las críticas y al cruce de declaraciones, el Ministerio de Ambiente enfatizó que la revocatoria no significa abandonar la protección de la Amazonía colombiana.
La cartera ambiental recordó que continúan vigentes otras disposiciones constitucionales, legales y judiciales que reconocen a la región amazónica como sujeto de derechos y establecen medidas para su conservación.
Esta discusión se produce en medio de las preocupaciones por las presiones ambientales que enfrenta este territorio. En mayo, la ONG International Crisis Group advirtió que la construcción de carreteras ilegales y la expansión de la ganadería avanzaron en la Amazonía colombiana tras la desmovilización de las FARC en 2016, en un escenario marcado por las disputas entre nuevos actores criminales.
Estas redes pueden participar simultáneamente en actividades como el narcotráfico, la minería ilegal, el tráfico de fauna y la deforestación. Para ello, utilizan las mismas rutas, estructuras financieras y sistemas de corrupción, lo que agrava los problemas que afectan a la región.













