El número de helicópteros que están en tierra aumentarían en los próximos años tras cumplir sus horas de vuelo y la capacidad aérea sería mínima ante la reacción de defensa a la soberanía o al control de la violencia interna que se vive con los grupos armados ilegales.

Publicado por: Colprensa
Hoy, 19 helicópteros rusos MI-17 permanecen en tierra en el fuerte militar de Tolemaida por falta de mantenimiento y de repuestos, lo que afecta la capacidad de acción de las Fuerzas Militares.
Algo similar podría pasar con los aviones Kfir, con cuyo país de origen, Israel, el presidente Petro tomó la decisión de no firmar más convenios de cooperación militar por lo que está ocurriendo en la franja de Gaza.
Dos conflictos internacionales distintos que están teniendo repercusiones en la seguridad aérea de Colombia. Mientras el Gobierno explica que se está trabajando en un plan b, expertos advierten que no contar con estas aeronaves puede tener efectos muy negativos para la defensa de nuestra soberanía y la lucha contra el narcotráfico, entre muchas actividades.
En cuanto a los helicópteros rusos, que Colombia compró en los años noventa, la embajada de Rusia aseguró que el no cumplimiento de los contratos es culpa del mismo gobierno que no ha avanzado en la búsqueda de una solución al problema.
“A principios del año 2023, entre el ministerio y la compañía rusa NASC fueron firmados documentos que permitían seguir con la ejecución de los contratos. Pero, en febrero de 2023, el ministerio otra vez detuvo el cumplimiento de sus obligaciones bajo los contratos vigentes y unilateralmente suspendió su ejecución”, dice la comunicación oficial de Rusia.
Y agregan: “la parte rusa en el transcurso del año 2023 ofreció al ministerio diferentes opciones que podrían permitir seguir con el mantenimiento de los helicópteros, incluyendo la reparación en el territorio de Colombia y cesión del derecho de ejecución de los contratos a una compañía colombiana, aunque según nuestro punto de vista no existen obstáculos para que Rusia cumpla los contratos”.
Según el comunicado de la diplomática de Rusia, esta compañía nunca manifestó la imposibilidad de cumplir con las obligaciones del contrato e incluso, insistían en la ejecución de los mismos, pero “lamentablemente, durante el año 2023, el ministerio no manifestó interés en solucionar el tema y no respondió a la parte rusa oficialmente a ninguna de las propuestas”.
El ministro de Defensa, Iván Velásquez, aseguró que la suspensión de estos contratos con empresas rusas ya estaba tomada desde el gobierno del expresidente Iván Duque debido a la guerra que inicio desde el 2022. A esto se suma que estas empresas están en la lista Clinton.
Frente a esto, el jefe de la cartera de defensa aseguró que, como estos contratos ya están finalizados, se instaló una mesa técnica para evaluar diferentes posibilidades que serían las de analizar las ofertas de empresas de otros países que han presentado propuestas de mantenimiento.
“Hemos recibido ofertas de parte de otras empresas de otros países que están presentando propuestas para el mantenimiento de los MI-17. En el Viceministerio de Estrategia y Planeación están precisamente en una mesa técnica revisando y discutiendo con estas empresas la posibilidad de contratar el mantenimiento”, sostuvo.
Según Erich Saumeth, experto en seguridad nacional, Colombia no tiene helicópteros pesados, sino medianos de carga como lo son los Black Hawk y los MI-17, con la diferencia que estos helicópteros rusos tienen varias ventajas desde el punto de vista operativo y hasta económico.
El experto en seguridad explica que una solución es reemplazar, limitar o hasta reducir las operaciones que se hacían con la Fuerza Pública en estos helicópteros debido a los acuerdos de diálogos y ceses al fuego con las bandas criminales, sumado a que ya no se están realizando labores de erradicación como en los anteriores años.
Saumeth asegura que una de las opciones es buscar acuerdos con otros países reemplazar con otro tipo de aviones, aunque tenga un poco mayor de costo.
No obstante, rechazó de tajo la solución de intercambiar los MI-17 por otros aviones o ponerlos en venta como hizo Ecuador.
“La cuestión es que esa capacidad que se tiene con ese tipo de helicóptero del Ejército no debe desecharse. Al contrario, estos helicópteros han brindado un servicio notable al Ejército y a las fuerzas militares, precisamente por su capacidad de carga y por el costo relativamente económico de transportar equipo, material y hombres”.
Para el experto en seguridad nacional Erich Saumeth, un ejemplo claro del accionar de los Kfir fueron las violaciones del espacio aéreo de Venezuela y hasta de Rusia, en un hecho ocurrido en tres años. “Desde los años 99 y 2000 y hasta el 2015, los diversos medios aéreos de las Fuerzas Armadas nacionales bolivarianas de Venezuela habían violentado la soberanía del espacio aéreo colombiano en más de una veintena de ocasiones. Desde que comienza a materializarse el proceso de fortalecimiento por parte de la Fuerza Aérea, que aplicó la modernización de los kfir y del armamento, esas violaciones se suspendieron ya”.
Sin embargo, el riesgo de que continúen las suspensiones de los contratos con Israel, un proveedor necesario para la seguridad en Colombia afectaría gravemente los Kfir, al no tener contratos para actualizar los aviones de combate del país. Además, la Fuerza Aérea anunció que salieron de funcionamiento 3 de estas aeronaves debido al cumplimiento de más de 40 años de servicio.















