Dayro Moreno marcó cinco goles y aportó una asistencia en los últimos cuatro partidos que disputó con el Atlético Bucaramanga.

Publicado por: Néstor González Álvarez
Su nombre está estrechamente emparentado con el gol y seguramente con la rumba.
A Bucaramanga llegó el 28 de enero de 2022, en medio de algo de incertidumbre debido a que en el balompié boliviano le fue mal, porque también se hablada de la edad (36 años) y de su comportamiento por fuera de las canchas.
Él, que en los campos de juego suele gambetear a los rivales, o superarlos en velocidad y el juego aéreo, no eludió ninguna pregunta de los periodistas que lo recibieron en el Aeropuerto y sostuvo que venía a la ‘Ciudad Bonita’ a aportar experiencia y goles, más allá de lo que se dijera de su vida personal.
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Y Dayro Moreno, que ya se considera un santandereano más, cumplió, así como lo hizo con la sub 17 del Once Caldas, cuando prometió que le marcaría varios goles al entrenador que lo sacó en El Espinal.
Justamente, en suelo tolimense, jugando con rivales mayores, forjó el carácter y desarrolló ese olfato goleador que le ha permitido ‘romper redes’ en todos los clubes que militó.
Soñaba con debutar en el Deportes Tolima, pero su fútbol lo llevó al Once Caldas, con el que debutó el 27 de abril de 2003 bajo el mando de Luis Fernando Montoya.
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Un año más tarde conseguiría el título de la Copa Libertadores y pronto se transformó en uno de los mejores delanteros del país, cumpliendo el sueño del niño que en lugar de carros pedía balones.
Su sello goleador también lo dejó en la Selección Colombia sub 20, con la que fue campeón sudamericano y llegó a los octavos de final del Mundial de Holanda 2005, donde ‘La Tricolor’ cayó ante la Argentina de Lionel Messi.
A la selección gaucha le marcaría en las Eliminatoria al Mundial de Sudáfrica 2010, en un recordado juego en Bogotá, que ganaron los orientados por el santandereano Jorge Luis Pinto.
Su carrera ha estado llena de idas y vueltas a Colombia, donde sin duda se siente muy cómodo, al punto de ostentar seis títulos de goleador, además de estar en el ‘top 10’ de los máximos artilleros de la historia del fútbol profesional colombiano.
Por fuera, actuó, entre otros elencos, en Atlético Paranaense, de Brasil; Steaua de Bucarest, de Rumania; Tijuana, de México; Talleres, de Argentina; y Oriente Petrolero, de Bolivia.
Mientras que en Colombia ha deslumbrado en Once Caldas, Junior, Millonarios, Nacional y ahora en el Atlético Bucaramanga, donde no se conforma con solo llegar a los cuadrangulares semifinales, gesta en la que fue trascendental con 10 goles y una asistencia en 16 partidos.
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“Siempre lo dije desde que llegué; estaba muy sorprendido porque Bucaramanga es una ciudad donde el fútbol se vive y se siente muchísimo; el primer día que llegué a Bucaramanga me hicieron sentir en casa y para uno como jugador de otro departamento que lo reciban como si ya llevara años acá me llena de orgullo; y por eso cada partido que me pongo la camiseta del Bucaramanga lo dejo todo, porque el cariño que le cogí a la ciudad y a la gente es muy lindo, y quiero darle alegrías a toda Bucaramanga y Santander”, sostiene Dayro, quien también ya reconoció que se siente un santandereano más.
El Dayro después del fútbol
Paralelo a los éxitos futbolísticos, Dayro ha llevado una vida muy activa por fuera de las canchas, que él mismo reconoce.
Hace un par de años sostuvo, con relación al trago, que “el mundo ha evolucionado, ya las cosas son distintas, por lo menos que digan que ya no tomo aguardiente, sino whiskycito”, dijo Moreno en medio de risas. “Aguardiente era cuando ganaba poquito, ahora que uno gana más ya puede tomar whiskycito”, concluyó Moreno.
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Ha tenido inconvenientes de indisciplina en varios momentos de su carrera, pero generalmente, a la hora de rendir en el terreno de juego, siempre está en óptimas condiciones y aportando goles.

Es muy recordada su celebración de un gol en un partido entre Once Caldas y Huila, donde salió abrazando un dummie de una botella de aguardiente.
También en algún momento tuvo inconvenientes con el entrenador Santiago Escobar, en el ‘Blanco - Blanco’ y en Nacional, donde era el referente, salió por otro acto de indisciplina.
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En Bucaramanga, a Dayro se le ha visto muy contento y en redes sociales también se evidenció que el gusto por la noche sigue vigente, cuando se le vio tocando un instrumento musical en una fiesta, pero sin duda el poder goleador sigue intacto y la afición búcara lo reconoce.
Tiene un gran socio para marcar, el santandereano Sherman Cárdenas, con quien se entiende a la perfección y quien fue también clave para su llegada.
Está enfocado en los cuadrangulares semifinales y por eso desmintió los rumores de su salida del equipo a mitad de año. “En estos momentos lo que es fijo es que tengo contrato hasta diciembre con Bucaramanga, estoy contento en la ciudad, Dios quiera que podamos sacar el título que es lo más importante”, concluyo Moreno.















