João Neves y Bruno Fernandes brillaron con un hat-trick cada uno en Oporto. CR7 ausente por expulsión.

En Oporto no hubo nostalgia por la ausencia de Cristiano Ronaldo, hubo una fiesta. Una de esas que parecen anunciar que un equipo está listo para algo grande.
Portugal selló su boleto al Mundial 2026 con un 9-1 que no solo aplastó a Armenia, sino que dejó una declaración: este equipo ya no depende de nadie, ni siquiera de su máximo goleador histórico.
El Do Dragão fue testigo de una noche sin frenos. Cada remate parecía un latido, cada celebración un mensaje. João Neves jugó como si quisiera escribir su nombre en la historia a punta de triplete; Bruno Fernandes, con su elegancia habitual, firmó otro hat-trick para adornar la exhibición. Y entre ambos, Renato Veiga y Gonçalo Ramos completaron un festín que por momentos se convirtió en espectáculo de precisión y hambre.
Mundial, aqui vamos nós! 🏆🌍 #FazHistória | @FIFAWorldCup pic.twitter.com/aLqgxmskGM
— Portugal (@selecaoportugal) November 16, 2025
Armenia, valiente pero desbordada, apenas pudo celebrar el breve empate de Spertsyan antes de que la avalancha portuguesa cayera con todo su peso. El público, que al inicio miraba de reojo la ausencia de CR7, terminó ovacionando un equipo que demostró que su fútbol tiene nuevas voces, nuevas soluciones y una confianza que impresiona.
QUALIFIED! Portugal have booked their spot at the #FIFAWorldCup! 🇵🇹 #WeAre26 pic.twitter.com/dbRr65IPHQ
— FIFA World Cup (@FIFAWorldCup) November 16, 2025
No fue un partido, fue una puesta en escena. Portugal bailó, goleó, clasificó y dejó claro que, camino a 2026, es más que una selección: es un proyecto que madura, que se reinventa y que parte como favorito para ganar el mundial 2026.
















