La intervención también contempla malla perimetral, arcos y nivelación del terreno.
Durante semanas, quienes pasan por el corazón deportivo de Bucaramanga han visto la misma escena: obreros, máquinas y rollos gigantes de grama sintética descansando a un lado del campo. Pero no se trata de una obra más. Es la renovación de un ícono del fútbol en el departamento.
La Cancha Marte, escenario que ha visto crecer generaciones de futbolistas y que se ha convertido en un punto de encuentro para el barrio, la ciudad y todo Santander, vive una nueva transformación. Una que promete devolverle brillo, seguridad y vida a un campo que llevaba 14 años resistiendo bajo el mismo piso.
Los primeros rollos ya fueron extendidos. Y con él, empezó la cuenta regresiva para que el “templo sagrado del fútbol aficionado santandereano” vuelva a brillar.
Si todo avanza como está previsto, su nuevo tapete sintético estará listo después del puente del Día de las Velitas y, sobre todo, antes del tradicional Torneo de la Marte, pactado para arrancar antes del 20 de diciembre.
Una obra que marca el inicio de una nueva etapa
El proyecto, ejecutado por la Unión Temporal Fútbol La Marte, supera los $1.700 millones e incluye la instalación completa de una superficie moderna, certificada bajo estándares FIFA.
Los trabajos comenzaron a finales de octubre y, aunque el plazo contractual es de dos meses, el compromiso entre contratista, interventoría y la Liga Santandereana de Fútbol es claro: entregar el escenario antes del torneo decembrino.
“El cronograma es ajustado, pero estamos apuntando a entregar la cancha antes del plazo contractual, siempre y cuando el clima lo permita”, explicó en su momento el ingeniero residente Alirio Pabón.
Tras más de una década de uso intenso, el desgaste ya era evidente. “Representaba un riesgo para los jugadores. Era urgente cambiar la superficie”, reconoció un vocero de la Liga.
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14 años después, otra revolución para la Marte
La última gran transformación ocurrió el 10 de diciembre de 2011, cuando el campo dejó atrás la tierra y el barro para estrenar su primer césped sintético. Ese hito marcó un antes y un después para el balompié regional.
Ahora, la historia se repite. Se renueva la superficie, se rejuvenece el escenario y se abre un nuevo capítulo para el fútbol aficionado santandereano.
La renovación incluye: retiro total de la grama anterior, nivelación del terreno, instalación de una grama sintética de tercera generación, hecha con fibra de polietileno fibrilado, relleno con arena de sílice y caucho, clave para absorber impactos y ofrecer estabilidad, costuras especiales para unir los rollos de 100 metros y la intervención de la malla perimetral y los arcos.

“Es una superficie moderna, más segura y con alta durabilidad, certificada por la FIFA”, detalló Pabón.
Por su parte, la ingeniera Elizabeth, parte del equipo técnico del proyecto, explicó los pasos finales que están en marcha.
“Revisamos niveles, hicimos excavaciones, aplicamos emulsión asfáltica líquida y reforzamos zonas donde los jugadores más pisan la cancha. El material sintético se instala manualmente, por capas y cosido. El tapete lleva ceniza y caucho, que se está incorporando dentro de los próximos 10 a 15 días”.


















