Tras caer frente a Francia y Croacia, el técnico de la Selección Colombia reconoce diferencias, apunta a una revancha en el Mundial y desata debate por su falta de autocrítica.

La realidad golpeó, pero el discurso dejó eco. La Selección Colombia volvió a medirse ante la élite del fútbol mundial y, aunque el resultado ya encendía las alarmas, fueron las palabras de Néstor Lorenzo las que terminaron de abrir el debate.
Entre explicaciones, justificaciones y una mirada optimista hacia el futuro, el técnico dejó más preguntas que certezas en un momento clave del proceso.
Un balance que no convence
Tras la derrota 3-1 frente a la Selección de Francia, el balance de la fecha FIFA fue contundente: dos partidos, dos derrotas. A la caída ante los franceses se sumó el tropiezo frente a Selección de Croacia, dejando un panorama preocupante de cara al Mundial.

En el Northwest Stadium, Colombia volvió a mostrar fragilidad en momentos clave. Francia dominó tramos del partido, golpeó con contundencia y expuso errores defensivos que se repitieron durante la ventana internacional.
No fue solo el resultado. Fueron los detalles: desatenciones en defensa, dificultades para sostener el ritmo y una sensación persistente de inferioridad ante selecciones de primer nivel.
El discurso de Lorenzo: entre la autocrítica y la polémica
En rueda de prensa, Néstor Lorenzo dejó un análisis que, lejos de cerrar el debate, lo intensificó.
“Dos partidos muy exigentes, asumimos el riesgo cuando los aceptamos. La distancia entre partidos también creo que nos afectó y quisimos probar igual. El partido con Croacia creo que fue parejo y pudimos haber empatado o ganado. Con Francia nos dejó un sin sabor en el resultado, nos superaron en el primer tiempo y es una muestra de categoría de cómo enfrentar estos equipos”, explicó el entrenador.

Sin embargo, para muchos, sus palabras se quedaron cortas en autocrítica. Más allá de reconocer la superioridad francesa en el primer tiempo, no hubo una preocupación marcada por el funcionamiento general del equipo ni por los errores repetidos.
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Diferencias que siguen marcando distancia
El propio Lorenzo fue claro al reconocer la brecha actual entre Colombia y las potencias.
“Creo que con Croacia estamos parejos... con mucho por corregir. Con Francia estamos uno o dos escalones atrás. Llegaron a las últimas dos finales del mundo, y nosotros iniciamos el proceso después de no ir a Catar. Hay diferencias sustanciales”.

Una declaración que refleja la realidad del proceso, pero que también pone sobre la mesa la necesidad urgente de evolución. Porque esa distancia ya se había evidenciado en la final de la Copa América ante Argentina y ahora volvió a quedar expuesta frente a europeos de jerarquía.
Errores, defensa y falta de respuesta
Uno de los puntos más críticos fue el comportamiento defensivo. El técnico no lo ocultó:
“Francia fue superior, nos rompió la primera línea y en las inmediaciones buscó terminar la jugada. Son cosas que nos van a dejar mucho aprendizaje. En los goles que nos hicieron hubo errores y eso es lo que debemos corregir”.
Además, reconoció que, aunque el equipo genera opciones, el problema está en sostener el equilibrio.

“Las estadísticas nos dicen que les llegamos mucho y el equipo siempre genera. Nos falta mejorar la parte defensiva, más allá de otros aspectos”.
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El debate por los “suplentes” de Francia
Otro punto que generó discusión fue el contexto del rival. Muchos cuestionaron que Colombia perdiera ante una nómina alterna, pero Lorenzo defendió el nivel del oponente.
“Primero hay que ver en dónde están jugando los suplentes, la verdad es que son titulares en los mejores clubes del mundo. Sin duda que faltaron dos o tres delanteros referentes, pero de todas maneras es un equipo que tiene 12 años de proceso”.
Una afirmación que intenta poner en perspectiva la derrota, pero que no termina de disipar las dudas sobre el nivel real de la Tricolor.
Talento individual que no termina de explotar
Más allá del sistema, también hay interrogantes sobre el uso de las figuras. Jugadores como Luis Díaz o Luis Suárez no han logrado impactar como se espera dentro del esquema.
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En lugar de potenciar sus virtudes, en varios tramos del partido parecieron condicionados por funciones que limitan su desequilibrio natural, un aspecto que sigue sin resolverse en el proceso.
Una revancha que ilusiona, pero no resuelve
Pese al golpe, Lorenzo dejó una frase que resume su visión: “Ojalá volvamos a enfrentarlos”.
Incluso fue más allá: “Ojalá tengamos la revancha con ellos mismos en alguna etapa del Mundial”.
El mensaje es claro: el técnico ve estos partidos como parte del crecimiento. Sin embargo, la ilusión de una revancha futura no borra las falencias actuales.
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Lo que viene para Colombia
El calendario ya marca los próximos pasos del equipo:
- Concentración en Medellín
- Partido de despedida contra Costa Rica en Bogotá
- Partido amistoso contra Jordania
- Viaje a Guadalajara, a su lugar de concentración
- Inicio del Mundial
Más dudas que certezas
La conclusión es tan evidente como incómoda. Colombia volvió a competir contra la élite y otra vez quedó en evidencia la distancia.
El equipo está en construcción, sí. Pero el margen de mejora exige algo más que explicaciones: decisiones, ajustes y una autocrítica más profunda.
Porque competir ya no es suficiente. El verdadero reto es evolucionar.

















