En una tarde de tensión en el Américo Montanini, el ‘Leopardo’ remontó, se ilusionó… pero un error final le costó el empate y la despedida de la pelea por los ocho.

El fútbol tiene esas escenas que se quedan clavadas en la memoria: cuando parecía que todo estaba bajo control, que el objetivo aún respiraba, llegó un último golpe, seco y silencioso, que terminó por derrumbarlo todo.
Atlético Bucaramanga lo tuvo en sus manos, lo peleó, lo remontó… pero en el suspiro final, Jaguares de Córdoba le arrebató la ilusión con un 2-2 que sabe a eliminación en la fecha 18 de la Liga BetPlay I 2026.
Atlético Bucaramanga recibió a Jaguares de Córdoba en el estadio Américo Montanini con la obligación de ganar para seguir soñando con los ocho. Sin embargo, el guion empezó torcido. Al minuto 17, Wilfrido De La Rosa abrió el marcador tras un error en el área: Félix Charrupí se resbaló, dejó el balón servido y el jugador visitante no perdonó para el 0-1.
El golpe fue directo a la confianza de un equipo que, una vez más, mostró las mismas falencias del torneo: inseguridad en defensa, malas decisiones con la pelota y poca claridad en ataque. Mientras Jaguares aprovechó la única que tuvo, el local cayó en lo que ya parece una constante: la ‘feria del desperdicio’.
Reacción inmediata, pero sin contundencia
Apenas cuatro minutos después, al 21’, llegó el alivio momentáneo. Brandon Caicedo apareció de cabeza en el área para poner el 1-1 tras un gran centro de Aldair Gutiérrez. Fue el tercer gol del delantero en el año y una chispa de esperanza en medio de la tensión.

A partir de ahí, el partido se inclinó hacia el lado auriverde, pero sin la contundencia necesaria. Bucaramanga dominó, tuvo la pelota, pero siguió fallando en la definición, reflejando un patrón que lo ha perseguido durante toda la campaña.
Batalla encendió la ilusión
Para el segundo tiempo, el equipo salió decidido a cambiar la historia. Y lo logró parcialmente. Al minuto 56, en medio de una jugada trabajada pese a los pases imprecisos, llegó el 2-1: centro de Londoño, Caicedo la baja, rebota en la jugada y Fabián Sambueza devuelve con calidad para que Emerson Batalla defina con una volea precisa.
Fue el cuarto gol de Batalla con Atlético Bucaramanga y, hasta ese momento, el grito que mantenía con vida al equipo. El delantero, el mejor de la tarde, parecía encaminar una victoria obligatoria.
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Un final que lo cambia todo
Pero el fútbol no perdona. Y menos cuando se decide retroceder teniendo la necesidad de atacar. Bucaramanga, consciente de que necesitaba otro gol para meterse en los ocho, optó por defender la ventaja y jugar hacia atrás.
El castigo llegó al 90+1. Jaguares, sin nada que perder, fue al frente y encontró premio. Rafael Bustamante filtró un pase que rompió líneas hacia Duván Rodríguez. La jugada evidenció errores en cadena: el mediocampo no presionó, Rea se quedó estático y Vásquez no salió a achicar. Rodríguez definió y decretó el 2-2.
🔵⚽ ¡Gol agónico de Jaguares para empatar al final del partido contra Bucaramanga!#LALIGAxWIN pic.twitter.com/lEL93EYRDs
— Win Sports (@WinSportsTV) April 25, 2026
Eliminación y cuentas que no alcanzan
Con este resultado, Atlético Bucaramanga quedó en el décimo lugar con 23 puntos, mientras que Jaguares es 18 con 15 unidades. Aunque matemáticamente podría llegar a 26, no es el número mágico para clasificar.
El empate deja al equipo prácticamente fuera de la pelea. Llegó con la soga al cuello, sin respaldo futbolístico, y volvió a fallar en el partido que debía ganar sí o sí.
Lo que viene
El próximo partido del Atlético Bucaramanga será visitando el estadio Metropolitano de Techo frente a Fortaleza, con día y hora aún por confirmar. Jaguares, por su parte, recibirá a Cúcuta Deportivo en la última fecha del todos contra todos.
“No está muerto quien pelea”, parecía ser la bandera del Bucaramanga, que logró remontar un 0-1 en contra. Pero cuando el partido se apagaba, Jaguares salvó la patria y silenció el Américo Montanini.
El ‘Leopardo’ luchó, insistió… pero terminó pagando caro sus errores. Y en el fútbol, a veces, un segundo basta para borrar todo lo construido.
















