Deportivo Pereira quedará fuera de toda competencia en el fútbol colombiano. MinDeporte ratifica la suspensión, y por ahora, no podrá jugar ante Junior.

La crisis institucional del Deportivo Pereira sumó este jueves uno de sus capítulos más delicados, pues el Ministerio del Deporte dejó en firme la suspensión del reconocimiento deportivo del club, una decisión que le impide participar en competencias oficiales y que tendrá un impacto inmediato en la Liga BetPlay II-2026, comenzando con el partido programado frente a Junior de Barranquilla.
La cartera ratificó la medida mediante la Resolución 00740 de 2026, al rechazar el recurso de apelación presentado por la institución risaraldense contra la sanción impuesta en 2025.
Con esta determinación, el equipo ‘matecaña’ pierde la facultad legal para disputar torneos organizados por la Dimayor y la Federación Colombiana de Fútbol mientras no recupere su reconocimiento deportivo.

Como consecuencia, Deportivo Pereira no podrá presentarse al compromiso correspondiente a la cuarta fecha de la Liga BetPlay frente a Junior, previsto para el próximo lunes 10 de agosto.
Además, tampoco podrá recurrir a una nómina juvenil, alternativa que había utilizado durante la anterior crisis para cumplir parcialmente con el calendario del campeonato.
El Ministerio del Deporte concluyó que durante el proceso administrativo no se vulneró el debido proceso, uno de los principales argumentos expuestos por el club en su apelación.
Según la entidad, Pereira contó con el tiempo suficiente para responder a los requerimientos y presentar la documentación necesaria antes de que se adoptara la sanción.
Publicidad
A pesar de que el Deportivo Pereira tendría 10 días para arreglar su situacion, esto acaba de decir la Ministra del Deporte en Blu Radio. pic.twitter.com/d0qlihS9yu
— La Furia Matecaña | LFM (@LaFuriaMatecana) August 6, 2026
La problemática se originó en octubre de 2025, cuando el Ministerio del Trabajo ordenó la suspensión de actividades del club tras detectar reiterados incumplimientos en el pago de salarios, prestaciones sociales y aportes a la seguridad social de jugadores y trabajadores. La investigación determinó que existían deudas laborales que comprometían los derechos de los empleados de la institución.
Posteriormente, el Ministerio del Deporte inició un proceso sancionatorio que terminó con la suspensión del reconocimiento deportivo. Aunque el club logró prolongar temporalmente su participación en el torneo gracias a una tutela, esa medida fue declarada improcedente por un juez, permitiendo que las sanciones administrativas volvieran a entrar en vigor.

La crisis financiera también provocó una huelga de futbolistas durante el semestre anterior y obligó al equipo a disputar varios partidos con jugadores de la categoría sub-20. A ello se suma una sanción impuesta por la FIFA que le impide inscribir nuevos futbolistas debido a obligaciones económicas pendientes.
Ahora, la Dimayor deberá definir oficialmente el procedimiento que aplicará frente al partido contra Junior y las consecuencias deportivas derivadas de la imposibilidad del Deportivo Pereira para competir, mientras el histórico club risaraldense intenta resolver una de las situaciones administrativas más complejas de su historia reciente.

















