Hace diez años, Messi anunció en el MetLife su retiro de la selección tras perder la final de la Copa América Centenario.

El destino volvió a cruzar los caminos de Lionel Messi y el MetLife Stadium. El mismo escenario que hace una década fue testigo de uno de los momentos más dolorosos de su carrera será ahora el lugar donde el capitán argentino intentará conquistar un nuevo título mundial, cuando enfrente a España en la final de la Copa del Mundo 2026.
El recuerdo más imborrable de ese estadio se remonta al 26 de junio de 2016. Argentina acababa de perder la final de la Copa América Centenario frente a Chile en la definición por penales y un golpeado Messi sorprendía al mundo al anunciar que dejaba la selección.
Era la cuarta final consecutiva perdida con la Albiceleste —tras la Copa América 2007, el Mundial de Brasil 2014 y la Copa América 2015—, una racha que desató fuertes críticas hacia el capitán argentino.

Aquel equipo dirigido por Gerardo ‘Tata’ Martino había llegado invicto a la final, con una campaña dominante y la ilusión de cobrarse revancha de Chile. Sin embargo, la historia volvió a repetirse. Messi falló el primer cobro de la tanda y luego Claudio Bravo se convirtió en el héroe chileno al detener el penal de Lucas Biglia, sellando otro golpe para la Albiceleste.
Tras el partido, el entonces número 10 dejó una frase que marcó una época: “Se terminó para mí la selección”. La renuncia, sin embargo, fue pasajera.

Semanas más tarde, con Edgardo Bauza como nuevo entrenador, reconsideró su decisión y regresó para disputar las eliminatorias rumbo al Mundial de Rusia 2018.
Messi dio un giro ganador en la Selección
Desde entonces, la historia cambió por completo. Messi conquistó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Catar 2022 y una nueva Copa América en 2024.
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Precisamente en ese torneo volvió al MetLife Stadium, donde Argentina derrotó a Chile en la fase de grupos, cerrando simbólicamente una de las heridas más profundas de su carrera.

Ahora, diez años después de aquel episodio, el estadio de Nueva Jersey vuelve a ser protagonista. Pero el contexto es completamente distinto. Messi llega como campeón del mundo, líder indiscutido de Argentina y máximo referente de una generación que ha recuperado el protagonismo internacional.
Frente a España tendrá una nueva oportunidad de ampliar su legado y convertir el escenario de su mayor frustración en el de otra página dorada de su historia.
















