La confesión del rival de Induráin que ganó un Tour de Francia: “Iba dopado”

El que podía ser el sexto triunfo consecutivo en el Tour de Francia de Miguel Induráin significó su caída y la victoria del corredor danés, quién años después confesó haber tomado EPO desde 1993 hasta 1998.
Hace quince años Bjarne Riis, ganador del Tour de Francia en 1996, confesó que se había dopado durante toda su carrera. Especialmente con EPO durante 1993 y 1998, los años de su sobrevenida explosión.
Por esta razón el Tour de Francia dejó de considerar válido su título, aunque el ciclista danés siguió (y sigue) apareciendo en el palmarés pues la decisión de borrarlo del mismo depende de la UCI, que tres lustros después sigue sin manifestarse al respecto.
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“Consideramos en términos filosóficos que él ya no puede afirmar que ganó”, dijo entonces el portavoz de la ronda francesa: la filosofía contra el dopaje.
La conocida como ‘era EPO’
El ciclismo de los 90 seguía envuelto en ese halo épico propio de un deporte de fondo. Sin embargo, antes ya hubo algún corredor cuyo comportamiento en carrera levantaba sospechas.
Es el caso de Bjarne Riis. El danés que destronó a Miguel Indurain con un ataque sobrehumano en Hautacam, en 1996. Aunque años después quedó acreditado -y reconocido- que recurrió a prácticas ilegales de forma continuada, esta vez Riis ha ido un paso más allá. En un foro deportivo de Copenhague, reconoció su forma de ganar aquel Tour de Francia.
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— Casquetteurs (@casquetteurs) October 3, 2014
Y lo dijo sin filtros ni paños calientes: “Iba dopado hasta las trancas”, reconoció el escandinavo. De hecho, su trayectoria deportiva ya es bastante errática. Ganó su primera etapa en el Giro de Italia a los 25, siendo un ciclista más bien rodador y poco dado a la montaña.
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Su paso por el Tour de Francia
En 1993 hizo su primer Tour de Francia serio, con una etapa. Y al año siguiente ganó otro parcial, aunque estuvo más en segundo plano. Explotó, ya con 31 años, en 1995 con una tercera plaza en la general, antes de arrasar en 1996. A los 32 años, es uno de los vencedores más mayores del Tour de Francia.
Riis no deja lugar a dudas: “Estaba completamente dopado. Yo sabía lo que hacía”, repite. Y asegura que no es algo de lo que deba arrepentirse: “Fue parte de ese tiempo, y de un sistema que todos fuimos aceptando en silencio”, afirma.
Buuuuuhu pic.twitter.com/RBA0jwEWIE
— Bjarne Riis (@BjarneRiisTaler) January 8, 2014
Los valores de hematocrito que arrojaba en los análisis le dieron el sobrenombre de ‘Mr. 60%’, en una época en que sobrepasar el 50 por ciento era considerado ilegal. Un tiempo que, no sin esfuerzo y sin trabajo para limpiar la imagen del deporte, parece haber quedado atrás. Pero de vez en cuando sigue dejando entrever su alargada sombra.











