El paracaidista ruso alcanzó una velocidad máxima de 501 kilómetros por hora durante los 2 minutos y 30 segundos que permaneció en caída libre.

Sergey Boytsov convirtió una jornada de alto riesgo en un nuevo capítulo para los deportes extremos. El ruso se lanzó desde 11.551 metros de altura sobre la región de Altái, en Siberia, y completó con éxito una caída libre en condiciones extremas de temperatura y baja presión.
El salto comenzó a miles de metros sobre el suelo, en un escenario donde las condiciones ambientales representan un desafío incluso para deportistas altamente especializados. Boytsov ascendió en un globo aerostático de gran capacidad acompañado por el piloto Ivan Menyailo y, al alcanzar la altura prevista, se lanzó al vacío con un equipo diseñado específicamente para soportar las condiciones de la estratosfera.
La hazaña tuvo lugar en el distrito de Aleysk y estuvo marcada por temperaturas que llegaron hasta los -59 grados centígrados. Para protegerse del frío y garantizar el suministro de oxígeno, el paracaidista utilizó un traje térmico especial y un sistema autónomo de respiración. Antes del salto, además, desplegó la bandera de Rusia desde la plataforma del globo.
Una vez en caída libre, Boytsov alcanzó una velocidad máxima de 501 kilómetros por hora y permaneció aproximadamente dos minutos y medio en esa fase. El paracaídas fue abierto a 1.565 metros sobre el terreno, lo que permitió completar el descenso y aterrizar sin lesiones en el distrito de Ust-Kalmansky, en el Krai de Altái.
El atleta ruso, Sergey Boytsov, estableció un nuevo récord al saltar desde la estratósfera a una altura de 11,5 kilómetros. La caída libre duró 2,5 minutos a 503 km/h. Afortunadamente, aterrizó sin problemas. El récord anterior pertenecía a atletas polacos que saltaron en 2014… pic.twitter.com/iYb6e5SO4z
— Hiram Hurtado (@ehiramhurtado) August 24, 2026
El Ministerio de Deportes de Rusia confirmó que la misión completa tuvo una duración de 7 minutos y 19 segundos. Con el salto desde 11.551 metros, Boytsov superó el registro anterior de 10.060 metros para esta modalidad, establecido por deportistas polacos.
La operación también representó un importante despliegue técnico. Cerca de 100 especialistas, entre técnicos, ingenieros aeronáuticos y médicos deportivos, participaron en el seguimiento de la misión y controlaron en tiempo real las condiciones del deportista y los equipos utilizados.
“Salté desde la estratosfera. ¡Cumplí mi sueño y establecí un nuevo récord mundial!”, manifestó Boytsov después de completar el desafío.
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El registro, sin embargo, corresponde a una categoría específica: salto desde un globo aerostático tradicional de barquilla abierta. No supera los récords absolutos de salto estratosférico logrados por Felix Baumgartner, quien saltó desde 38.969 metros, y Alan Eustace, que alcanzó los 41.422 metros. Aquellas marcas se realizaron mediante sistemas presurizados y globos de helio.
🇷🇺 El paracaidista ruso Sergey Boytsov acaba de romper el récord mundial del salto más alto desde la estratosfera a casi 40,000 pies pic.twitter.com/Z6vBdJnaZO
— 𝖧𝗂𝗎𝗋𝗂𝖼𝗁 (@hiurich) August 24, 2026
Para Boytsov, el nuevo récord se suma a una trayectoria ligada a los deportes extremos. El ruso, nacido en Klin en 1994, cuenta con licencia D de la United States Parachute Association y ha protagonizado anteriormente saltos desde grandes estructuras y diferentes desafíos de paracaidismo y salto Base.
Su salto en Siberia dejó así una nueva marca en una modalidad particular del paracaidismo y volvió a poner en escena los enormes desafíos que supone lanzarse desde alturas donde la temperatura, la presión y la falta de oxígeno convierten cada segundo en una prueba de supervivencia.
















