De acuerdo con el organismo de control, las quejas ciudadanas llevaron a la investigación. También hay presuntas irregularidades en los aeropuertos de Cúcuta, Riohacha y Valledupar.

Publicado por: COLPRENSA
La falta de señalización, la escasa información para los usuarios, las falencias en las instalaciones, la falta de ventilación en los baños y la reducción en las áreas comunes, son algunos de los problemas que aquejan a los aeropuertos del Oriente.
Estos factores que afectan a los usuarios llevaron a la Superintendencia de Puertos y Transporte a abrir nuevas investigaciones administrativas al Concesionario Aeropuertos del Oriente S.A.S.
Las anomalías se presentan en los terminales aéreos Palonegro de Bucaramanga y Camilo Daza de Cúcuta. De igual forma, la Supertransporte señaló que otra de las irregularidades es una presunta alteración en “la prestación del servicio y la seguridad de los usuarios, debido a la demora en la entrega de las obras de remodelación de los aeropuertos de Riohacha y Valledupar”, según señaló el organismo.
“Los aeropuertos deben garantizar un servicio en condiciones de calidad, seguridad, eficiencia y libre acceso, independientemente de que la infraestructura se encuentre en mantenimiento”, afirmó el superintendente, Juan Miguel Durán Prieto.
En el caso del aeropuerto Palonegro, taxistas, comerciantes y usuarios vienen denunciando que luego de las obras de remodelación, es muy poco lo que ha cambiado en el terminal.
Según las quejas, cada vez que llueve las zonas comunes y de comercio se inundan, la ventilación en los baños es pésima y en algunos casos no se pueden usar, el área de las zonas comunes se redujo y las en las vías de acceso se han presentado accidentes debido al mal trazado de las mismas.
En su respuesta a esta investigación, Aeropuertos de Oriente “considera que existen deficiencias en las investigaciones abiertas por la Superintendencia, ya que el acervo probatorio y la carga argumentativa de los actos administrativos emitidos, no son consistentes ni suficientes para probar la incursión por parte de la sociedad Concesionaria en conductas sancionables”.














