Varios son los objetivos que se buscan con el Registro Único de Beneficiarios. Uno de ellos es contribuir en la lucha contra la corrupción.

Publicado por: Nelly Vecino Pico
Desde enero de 2022, la Dian puso a disposición el Registro Único de Beneficiarios Finales, RUB, un mecanismo que obliga a las empresas y estructuras jurídicas del país (como consorcios, uniones temporales, cuentas en participación y fondos, entre otros) a reportar sus beneficiarios finales.
Aunque la obligación ha sido aplazada en varias oportunidades, el próximo 31 de julio de 2023 es el plazo definitivo para suministrar la información en el RUB.
Según la Dian, las empresas que se hayan liquidado después del 15 de enero de 2022 también deberán cumplir con este registro.
Juan Daniel Parra Palencia, socio de ParPal Abogados y quien lideró el grupo de trabajo de la Dian encargado de la reglamentación del concepto de RUB, en dialogó con Vanguardia explicó que “el objetivo de este registro es contribuir en la lucha contra la corrupción, el lavado de activos, la evasión fiscal y la financiación del terrorismo”.
Para esto, tendrán acceso a esta información la fiscalía, procuraduría, contraloría, UIAF, superintendencia de sociedades y superintendencia financiera, entre otros.
Vanguardia presenta un abecé de lo que debe saber sobre esta herramienta tributaria.
















