El Gobierno alista un decreto para subir el precio del diésel en vehículos que no sean de carga. La medida afectará a miles de usuarios en el departamento, y expertos advierten de riesgos inflacionarios, mayor informalidad y especulación.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Una nueva alza en el precio del ACPM está a la vuelta de la esquina, y esta vez el golpe no lo sentirán los grandes camiones de carga, sino los vehículos livianos que usen diésel en ciudades como Bucaramanga y otras zonas de Santander.
El Gobierno Nacional anunció que en los próximos días emitirá un decreto para ajustar el precio del diésel a valores internacionales, pero solo para aquellos que no hacen parte del transporte de carga pesada. Lea también: Reforma laboral: estos son artículos aprobados que lo afectarán
La decisión, según explicó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, busca reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), que durante años ha subsidiado los combustibles para evitar aumentos drásticos.
“Se hizo ya con el precio de la gasolina y ahora se ajustará para el ACPM. Los vehículos que no son de carga asumirán el nuevo precio, que se alineará con los valores internacionales”, señaló el ministro Ávila.
En Santander, donde el precio de referencia del ACPM es de $10.597 por galón desde el 22 de marzo de 2025, la noticia genera preocupación entre transportadores, empresarios del sector agrícola y ciudadanos que dependen del diésel para sus actividades diarias.
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Aunque los camiones de carga seguirán exentos, al menos por ahora, de este incremento, la medida afectará cerca del 28 % del parque automotor que utiliza diésel un segmento que incluye vehículos de transporte público, maquinaría agrícola, flotas de taxis diésel y hasta lanchas en zonas fluviales del departamento.
Desde la Asociación de Transportadores de Carga (ATC), su director, Anderson Quiceno Sierra, cuestionó la falta de claridad del decreto y el impacto negativo que puede traer para el resto de la cadena logística. Lea también: Fenalco Santander estima que Día del Padre puede impulsar las ventas entre un 8 % y un 12 %
“El gobierno esta improvisando. Excluir al transporte de carga pero no al resto del aparato productivo, como el transporte de pasajeros, maquinaria agrícola o el transporte fluvial, es un error que puede llevarnos a crisis económicas similares a las de Ecuador y Bolivia”, aseguró Quiceno.
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Desde la ATC también advierten que esta medida puede abrir espacio a prácticas como el pinpín, es decir, la reventa ilegal de combustible más barato entre sectores.
Esto, dicen, podría profundizar la economía informal en regiones como Santander, donde ya hay antecedentes de contrabando de combustible en zonas cercanas a la frontera. Lea también: Gobierno anuncia que subirá precio del diésel para cerca de 360.000 vehículos, ¿está el suyo?
“La diferenciación de precios genera distorsiones. No hay forma de controlar la sobrecompra o la reventa. Así empieza una economía subterránea que terminará golpeando tanto a transportadores como a consumidores”, alertó Quiceno.
Aunque el Gobierno insiste en que el impacto será controlado, los transportadores afirman que, incluso sin tocar el precio del ACPM para carga pesada, el efecto en la economía es inevitable.
“Solo con el anuncio los precios de repuestos y parqueaderos están subiendo. Si se concreta el aumento, puede tener el efecto inmediato del 0,5 % en la inflación nacional”, añadió el líder de la ATC.
Además, señaló que se está evaluando una fórmula para que el sobrecosto del combustible lo asuman los dueños de la carga, lo que considera poco realista.
“Es populismo. El Gobierno no tiene cómo controlar eso. Solo conoce cerca de 50.000 operaciones diarias, pero hay más de 80.000 que quedan por fuera de cualquier regulación”, concluyó.
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De concretar el ajuste, este sería un nuevo paso del Gobierno en su estrategia de eliminar los subsidios a los combustibles, como ya lo hizo con la gasolina corriente. El objetivo: sanear las finanzas públicas y garantizar sostenibilidad fiscal.













