El pliego de peticiones del sindicato registra un incremento del 147 % respecto a la última convención colectiva. Por ejemplo, las cargas salariales que pretende el sindicato pondrían contra las cuerdas a las finanzas de la empresa más grande de Santander.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Comenzó la huelga en la Electrificadora de Santander, ESSA, convocada por el sindicato Sintraelecol. Esta manifestación ha generado preocupación en varios sectores empresariales del departamento por las posibles afectaciones al suministro de energía.
Vanguardia conoció los impactos financieros que generaría cumplir las peticiones del sindicato para las finanzas de la empresa más relevante de Santander.
Aunque los salarios de los afiliados de la organización sindical se encuentran por encima del salario mínimo, una de las peticiones del sindicato es un incremento del 23,7 % para sus ingresos.
Como ha documentado Vanguardia, mientras la empresa planteaba incrementos entre el 8 % y 9 %, el sindicato buscaba aumentos, al menos, del 23,7 %.
Sindicato de la ESSA pide un incremento del 147 % en el pliego
Las peticiones del sindicato Sintraelecol pondrían contra las cuerdas las finanzas de la ESSA, la compañía más grande del departamento. Dicha empresa cuenta con calificación AAA y unos ingresos estables en los últimos años. Sin embargo, acceder a las peticiones de la nueva convención colectiva implicaría un golpe a la situación financiera de la empresa.
Esta redacción tuvo acceso a las estimaciones del impacto económico que tendría el pliego. A pesar de que los salarios se encuentran en niveles de competitividad superiores al 120 % del mercado laboral del país e incluyen beneficios que cubren las necesidades de los trabajadores y su grupo familiar, el sindicato aumentó sus pretensiones considerablemente.
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— Vanguardia (@vanguardiacom) February 20, 2026
Técnico pasaría a recibir $12.193.483 mensuales
El impacto más grande es la carga salarial. Por ejemplo, un empleado de grado técnico (cargos ocupados por tecnólogos) percibe como sueldo básico mensual de $4.523.000, aproximadamente.
Sin embargo, el ingreso promedio de un empleado de este tipo técnico asciende a los $9.857.303, por cuenta de las prestaciones extralegales, bonificaciones y beneficios como servicios de odontología, energía, becas, alimentación, casino, entre otros. Estos valores lo reciben en la actualidad.
A ese monto, se pretende que se le haga un incremento de 23,7 %, tal y como ocurrió con el salario mínimo. Es decir, el sueldo básico de un técnico de ESSA quedaría en $5.594.951. Bajo el supuesto de un incremento similar en los otros aspectos ese ingreso quedaría en un total de $12.193.483.
Ahora, esa carga salarial se multiplicaría por 442 personas que tienen ese cargo técnico en la compañía.
Estos incrementos también aplicarían al personal de la escala salarial más baja que en promedio mensual reciben $5.283.028 sumando sus beneficios. Con el incremento pasarían a recibir cerca de $6.535.105.
Además, se tienen profesionales (en las categorías de la uno a la cuatro) con ingresos promedio máximo de $13.515.519. Estos valores en los que en promedio reciben estos empleados de este sindicato. Con el aumento quedarían en $16.718.697 al mes.

Estos son los costos que pretende el sindicato en la nueva convención colectiva con la ESSA
El costo de la convención colectiva que tenían Sintraelecol y la compañía asciende a los $98.563 millones por año. Este costo implica salarios, beneficios y ayudas sindicales. No obstante, el nuevo pliego de peticiones duplica esos alcances.
Según conoció Vanguardia, las pretensiones de Sintraelecol ascienden a los $243.601 millones. Tan solo para dimensionar, esta cifra implica casi el mismo tamaño de las ganancias que tuvo la ESSA en 2024 ($252.159 millones), según el balance de la Superintendencia de Sociedades.
El factor más importante tiene que ver con los salarios que pasarían a representar $132.395 millones.
El segundo rubro que más impacto tendría es el de nuevos artículos que costaría $98.607 millones al año entre los que se cuenta beneficios como disponibilidad de turno, bonificación extraordinaria por suscribir la nueva convención colectiva, reconocimiento por antigüedad, teletrabajo en caso, formalización laboral de contratistas, entre otros.
Cumplir las peticiones del sindicato implica una diferencia de $145.038 millones. En otras palabras, la nueva convención colectiva alcanza el 147,1 %.
Los riesgos en la prestación del servicio de la ESSA en la región
Sectores empresariales de Santander han manifestado su preocupación por los efectos que puede generar un daño de servicio en medio de esta huelga.
Los ministerios de Trabajo y Minas han respondido a Vanguardia que en caso de huelga se debe garantizar la prestación del servicio de energía a los usuarios.
Uno de los grandes interrogantes es que no hay experiencia alguna en el país para definir cuáles son los cargos esenciales en una empresa de energía para una huelga.

Vanguardia conoció que algunos sectores empresariales de Santander tienen sus dudas por las afectaciones que podría generar una eventual emergencia del servicio.
La prestación del servicio, bajo mínimos operativos, eventualmente podría presentar interrupciones del servicio. El problema es que su restablecimiento podría requerir maniobras complejas, lo que implicaría que no se normalice el suministro de energía de forma inmediata.
Esos efectos podrían generar impactos en cadena sobre varios factores. En ese escenario, hay preocupación por las poblaciones sensibles como quienes requieren de aparatos eléctricos para su tratamiento médico o entidades de salud.
Actualmente, la ESSA cuenta con 958.344 clientes, entre ellos, más de 243.000 pertenecen a zonas rurales, 64.833 clientes tienen servicio de energía prepago.
Dentro de esos usuarios hay al menos 71 con condiciones especiales de salud electrodependientes, insulinodependientes, personas con oxígeno, diálisis y medicamentos refrigerados, entre otros.
Esa muestra, que solo tiene en cuenta los reportes voluntarios, representa a las personas que dependen clínicamente del suministro continuo de energía eléctrica en Santander.
Además, esa compañía suministra energía al menos a 517 establecimientos de salud como almacenes de vacunas, centros de rehabilitación, fundaciones, puestos de salud, clínicas, IPS, hospitales públicos y privados.
Preocupación para otros trabajadores
Si bien Sintraelecol es el sindicato mayoritario de la ESSA, hay otras agrupaciones como el Sindicato de Profesionales de la Electrificadora de Santander, Siproessa, que se verían afectados por la huelga. Cabe recordar que en el país no existe la figura de huelga parcial. Es decir, la huelga es general y afecta incluso a quienes no hagan parte de ese sindicato.
Aunque dejaron claro su respeto por las decisiones del otro sindicato, también dejaron en evidencia los efectos que traería para sus familias una suspensión de actividades.
Vanguardia tuvo acceso a una carta de Siproessa, que tiene 445 afiliados, en la que se manifestaba su preocupación por los efectos que generaría una huelga en los ingresos de cientos de trabajadores.

En un mensaje compartido también al Gobierno Nacional, el Sindicato señaló que no se encuentra en conflicto colectivo. “Nuestra convención está vigente y nuestra organización no fue convocada a participar en la votación de la huelga. En consecuencia, nuestros afiliados mantienen su disposición de continuar prestando sus servicios y cumpliendo con sus obligaciones laborales”, señala la carta.
Para hacerse a una idea, el 32 % de los integrantes de ese sindicato son padres y madres cabeza de familia, 49 % tienen hijos menores de edad; 24 % cuentan con tratamientos médicos permanentes, mientras que el 89 % no cuentan con ingresos diferentes a su salario en la ESSA, por solo mencionar algunos de los trabajadores que se podrían ver afectados.
“La eventual materialización de la huelga por parte de otra organización sindical genera un riesgo directo para nuestros afiliados, particularmente en relación con la protección de sus derechos fundamentales: dignidad humana, trabajo, mínimo vital, libertad sindical, igualdad y no discriminación, así como el respeto por las minorías sindicales”, señala la misiva.














