Según el Gobierno nacional, con este paquete de obras se busca optimizar la conectividad entre el centro del país y los principales puertos, recuperar la navegabilidad del río Magdalena y tercero mejorar los accesos a las ciudades principales.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
Tres proyectos de quinta generación en Santander quedaron incluidos en el Conpes 4.060, que se aprobó el 29 de noviembre.
Es la política para el desarrollo de proyectos de infraestructura de transporte sostenible, denominados los de quinta generación (5G) y que se efectuarán bajo el esquema de asociación público privada – concesiones.
Las tres obras de Santander son Sabana de Torres – Curumaní, con una inversión de $3,6 billones, correspondiente al proyecto Troncal del Magdalena 2; Puerto Salgar – Barrancabermeja, con una destinación por $3,7 billones, denominado Troncal del Magdalena 1; y la navegabilidad del río Magdalena, en donde se invertirán $1,5 billones.
Primera ola
Tanto la directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Alejandra Botero Barco, como la ministra de Transporte, Ángela María Orozco, manifestaron que esta política pública fomentará el desarrollo de la infraestructura en los diferentes modos de transporte, especialmente en el férreo, fluvial y aeroportuario.
“Se definen medidas para promover el desarrollo de la logística especializada para facilitar la conexión y el intercambio de un modo de transporte a otro, reflejando además que por primera vez en la historia de la infraestructura del país se abarcan proyectos diferentes al modo carretero”, indicó Botero Barco.
En la primera ola hay contemplados 14 proyectos con una inversión de $22 billones y la generación de 600 mil empleos directos e indirectos.
Aprobación
Esta semana, con la aprobación de riesgos y condiciones financieras del proyecto fluvial del Canal del Dique, que demandará una inversión de $3,2 billones, el Ministerio de Hacienda le dio vía libre a nueve de los 14 proyectos de infraestructura multimodal de quinta generación. Están incluidos los tres de Santander.
Con estos recursos se garantiza que sean viables financieramente para que salgan al mercado.
Los proyectos se tratan de seis corredores viales: Malla Vial Valle, ALO Sur y Accesos Norte Bogotá, Troncales del Magdalena 1 y 2, y Buenaventura – Loboguerrero – Buga; dos proyectos fluviales: navegabilidad del Río Magdalena y restauración de ecosistemas del Canal del Dique; y el aeropuerto de San Andrés.
Infraestructura resiliente
El director de Crédito Público y Tesoro Nacional, César Arias, explicó que la ley le da al Ministerio dos funciones, la primera es garantizar que los riesgos que implican las obras estén distribuidos de manera justa y eficiente y la segunda, garantizar que cuando hay inversión pública esta tenga un buen retorno y sea viable financieramente para que el proyecto pueda salir al mercado.
En este orden de ideas, dijo que se trata de un gran avance porque el Gobierno Nacional se enfocó en el cumplimiento de tres grandes objetivos: primero, mejorar la conectividad entre el centro del país y los principales puertos de Colombia en el Atlántico y el Pacífico; segundo, recuperar la navegabilidad y los ecosistemas del río Magdalena, principal arteria fluvial del país; y tercero, mejorar los accesos a las ciudades, que hoy están afectados por la congestión.
Los proyectos de las Concesiones del Bicentenario propenderán por una infraestructura resiliente al cambio climático, con el Programa de Aporte Sostenible, mediante el cual se adoptarán medidas que conduzcan a la disminución en los Gases de Efecto Invernadero para una transición hacia la sostenibilidad baja en carbono.
Todo esto, facilitará la financiación sostenible para los proyectos que hacen parte de las Concesiones del Bicentenario (5G), desarrollando además estrategias que incentiven y promuevan la financiación de proyectos con bonos temáticos sostenibles.











