La planta Procesadora de Cacao, del Sena, en Piedecuesta, se concibió con alta tecnología para poder adentrarse en la transformación del cacao.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
Es decir, ser el puntal para que Santander, el mayor productor nacional del grano, no venda la pepa, sino que llegue a los mercados con producto transformado.
En 2008 se puso en funcionamiento y a la fecha, de acuerdo con Leonardo Silva, subdirector del Centro de Atención al Sector Agropecuario, se han capacitado 5.633 personas en programas de formación titulada y complementaria.
Igualmente, en la “elaboración de productos de chocolatería industrial, masas para chocolates, transformación del cacao, e innovación en la confitería del chocolate”, agregó el directivo.
Esa planta tuvo un costo de $4.300 millones y tiene capacidad para procesar 250 kilos diarios de cacao.
“Los procesos de formación también llegan a través del programa Jóvenes Rurales Emprendedores, a municipios como Lebrija, Rionegro, Floridablanca, San Vicente de Chucurí y Girón”, dijo Leonardo Silva.
Para el directivo del Sena, el sector cacaotero debe aprovechar este proyecto que, incluso, cuenta con maquinaria alemana para elaborar chocolates finos; e italiana para el desarrollo de productos innovadores.
Cacao de calidad
En la última reunión de la Mesa Sectorial de Cacao, se concluyó que se debe producir un cacao de talla mundial, teniendo como base el reconocimiento que hace la Organización Internacional de Cacao como fino y de aroma.
Esa iniciativa se sustenta en el Plan Decenal de Desarrollo Cacaotero 2012-2021, que proyecta una inversión de $2,5 billones para el sector y lograr una producción de 79.800 toneladas anuales en 2014 y 246.000 toneladas a 2021.













