Seguro mató a confianza, reza el adagio popular, y efectivamente en muchas oportunidades los seguros se constituyen en una herramienta para salvarse de un declive financiero y un apoyo económico en coyunturas inesperadas.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL, BOGOTÁ
Y aunque muchos consideran que un seguro es costoso, o que sólo está al alcance de los de mayores ingresos, existen en el mercado decenas de opciones que por bajos costos brindan protección al ciudadano común y corriente en caso de accidente, muerte, invalidez, robo, y muchas otras situaciones a las que estamos expuestos a diario.
Fasecolda, el gremio que agrupa al sector asegurador, define el seguro como un servicio que se paga a una compañía de seguros para estar protegidos en caso que ocurra alguna emergencia o calamidad que amenace la vida o el patrimonio.
“Los seguros son una forma de protección contra una amenaza o contra la posibilidad de sufrir alguna pérdida, que nos ayudan a reponernos de la emergencia gracias a la indemnización que recibimos”, explican expertos de la entidad.
Para adquirir una póliza, asegura Jesús Herrera, empleado de una firma aseguradora, no se necesita ser millonario ni hacer grandes sacrificios.
“Por ejemplo, paga $10.000 en una de las facturas de su casa, generalmente luz o gas, y queda cubierto en caso de muerte accidental. Los valores a pagar no son demasiado altos pero sí dan a los hijos y conyugues su nivel de consumo de bienes básicos como alimentos, vestuario y servicios públicos”, señaló Herrera.
Este producto, explica Fasecolda, está diseñado especialmente para los estratos uno y dos y con este servicio los compradores quedan protegidos contra peligros específicos como la muerte del jefe del hogar o una catástrofe natural como una inundación o un terremoto.
Seguro de vida
El principal objetivo del seguro de vida es mantener los ingresos de la familia después de que muera. El dinero que sus herederos recibirán es un recurso financiero importante: le ayudará a pagar la cuota de su crédito de vivienda, los gastos de la casa y, en caso de tener deudas, la póliza cubrirá sus compromisos económicos.
Uno de los beneficios de una póliza de vida es no tener que vender los activos de la familia para pagar servicios públicos o impuestos. Además, el dinero procedente de la indemnización de la póliza no genera impuesto de renta.
Aunque no hay sustituto para la evaluación de las necesidades, una regla simple es comprar seguro de vida equivalente a cinco o siete veces sus ingresos anuales.
Seguros del hogar
Es un producto especializado que ofrece el sector asegurador para proteger la vivienda y todos sus contenidos, contra casi cualquier eventualidad.
Gracias a la libre competencia del mercado asegurador, se ofrecen ingeniosas coberturas con precios cada vez más al alcance del consumidor y formas de pago pensando en la comodidad del asegurado.
Las pólizas de hogar ofrecen una serie de coberturas útiles para los propietarios o arrendatarios de vivienda. Pueden cubrir incendio y rayo, terremoto, hurto, explosión dentro del hogar (puede ser incluso por una olla a presión), granizo, anegación y daños por agua o vientos fuertes.
Generalmente el valor a pagar depende del valor de la póliza y el inventario existente. Lo bueno es que este tipo de seguros también se pueden adquirir en las cajas registradoras de los supermercados a un costo relativamente bajo, incluso desde $5.000.
Los seguros contra incendio y terremoto además son aconsejables para los empresarios, pues garantizan el pago en caso de qu
e una eventualidad destruya su negocio.
Existen una diversidad de variables que determinan el costo de un seguro de incendio y terremoto entre ellos están: el valor asegurado del inmueble, la ubicación del bien, su uso (vivienda, oficina, comercio, bodega, industria, etc.), el material de construcción y la fecha de construcción.
Seguros para el carro
Todo propietario de un automóvil debería tener uno. Muchas veces están incluidos dentro del valor que usted paga en las cuotas, pero otras veces es decisión del dueño.
Su valor depende del modelo y cilindraje. En caso de sufrir un accidente de tránsito, el seguro de automóviles le brinda protección por pérdidas patrimoniales cuando causa lesiones personales a terceros o a sus bienes si resulta responsable, daños (totales o parciales) al vehículo propio, hurto (total o parcial) al vehículo propio.
Este seguro es de carácter voluntario. A los vehículos de servicio público, dada su actividad, se les obliga por ley a contar con un seguro de responsabilidad civil.
Glosario
• La póliza es el documento que le entrega la compañía de seguros a quien toma el seguro y en el que aparecen las condiciones del contrato de seguro.
• La prima es la cuota de dinero que paga quien toma el seguro.
• Beneficiario es la persona que tiene derecho a recibir la indemnización o pago del seguro cuando ocurra el evento asegurado.
• La indemnización es el monto que será pagado, o el beneficio que se otorga por la compañía de seguros a la persona que presente una reclamación, después de haber ocurrido el daño o la pérdida.
• Una reclamación es la solicitud que hace el beneficiario del seguro, una vez que ha sucedido la calamidad contra la cual el seguro lo estaba protegiendo, para que la compañía de seguros le haga el pago del dinero según el valor asegurado en la póliza.
• El valor asegurado es el monto máximo de dinero que puede recibir el afectado por un daño o pérdida.
• Las exclusiones son las condiciones específicas o circunstancias que la póliza no cubre.














